Ni ética, ni moral

La asociación MHUEL se hace eco de la información publicada por un medio digital de prensa. Información que ya obraba en nuestro poder en un sinfín de peticiones de ayuda, auxilio, compromiso y denuncia por sectores de la Iglesia Católica de Zaragoza.

No es fin asociativo de MHUEL como organización laicista, el entrar a valorar cuestiones internas de una confesión religiosa; pero en este caso ante la magnitud de los hechos a los que otorgamos máxima veracidad y por respeto a nuestros socios que profesan las creencias católicas; tenemos la obligación de manifestarnos en términos de máxima dureza.

1) La etapa y mandato de Monseñor Ureña como Arzobispo de Zaragoza, pasará a la historia como una de las más desgraciadas y lamentables en cuanto a conductas morales se refieren. Ni la hipocresía meliflua de la etapa del  Conde de Romanones la pueden superar.

2) De muy lamentable y casi execrable proceder, el que un sacerdote con la licencia pastoral retirada en su país de origen y Director de ventas de la empresa piramidal AMWAY en Colombia; Don Óscar Ignacio Avilez Bolívar, estuviera administrando sacramentos sacerdotales ¿Son válidas sus bodas, bautizos, comuniones o extremas unciones como Capellán del Hospital Provincial? ¿Recaudó dinero por esos actos? ¿A quién fueron esos caudales? El Arzobispado de Zaragoza debería dar explicaciones sin demora alguna y no permanecer cómplice de la actuación del citado. No es suficiente su cese; y el orbe creyente demandará explicaciones nítidas y clarificadoras sobre estas prácticas y formas de designar a personas en determinados puestos.

3) Ahondando más en este asunto, MHUEL solicitará en los próximos días a las autoridades públicas correspondientes (Gerencia SALUD Aragón y Dirección del Hospital Provincial) sí el Capellán sin licencia pastoral Don Óscar Ignacio Avilez Bolívar, reunía los requisitos necesarios en cuanto a titulación para ejercer esa función (2011/2015) y que en el caso que no fuera así al estar privado de ordenación sacerdotal para ocupar ese puesto; devuelva todos los emolumentos salariales percibidos de fondos públicos, así como las sanciones administrativas o que jurídicamente correspondan al ámbito civil o penal que sea responsable y por extensión a los que avalaron su nombramiento, en este caso el Arzobispado de Zaragoza.

4) Apuntamos a los anteriores poderes públicos de mantener un auténtico “sainete” de complicidad y “entente cordiale” con una corporación de derecho privado como la Iglesia católica que durante ese periodo no era ejemplo ni ético ni moral y su falta de decisión y valentía para denunciar lo que sin duda conocían y toleraban; refugiándose en recepciones, resopones y francachelas varias, amén de invertir dinero público en actos de protocolo oficial para mantener una farsa inédita y que produce bochorno ajeno.

5) Aconsejamos​ al nuevo Arzobispo de Zaragoza Don Vicente Jiménez, que sepa distinguir entre quienes han sembrado el oprobio, hipocresía y actitudes éticas y morales muy cuestionables y quienes han tenido la valentía y el coraje de denunciar los hechos jugándose el puesto de trabajo. Si la verdad libera, cúmplase.

6) Libertad de conciencia SI, libertad de culto y creencias POR SUPUESTO; pero “Chiringuitos” nada edificantes, hipócritas, oscuros y sin catadura ética ni moral; BAJO NINGÚN CONCEPTO y menos costeados con dinero público.

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