Nebot prometió culminar obra que falta en la Catedral de Guayaquil (Ecuador)

La obra costó $ 1.300.000. El Arzobispo agradeció a la alcaldía por su aporte

Con la presencia de las principales autoridades eclesiásticas encabezadas por el arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, y el alcalde de la ciudad, abogado Jaime Nebot, así como el prefecto del Guayas, Nicolás Lapentti, ayer a las 12:00 se inauguró la remodelación y renovación de la Catedral.

A la ceremonia asistió como invitado especial el nuncio apostólico, Giacomo Ottonello, así como delegaciones de las diversas parroquias de Guayaquil, grupos de religiosos y religiosas y parte de la curia.

También, en primera fila, estuvo presente el ex presidente del Ecuador, Gustavo Noboa Bejarano y el vicealcalde, Luis Chiriboga.

Durante la ceremonia, el alcalde de Guayaquil exaltó el trabajo de la Arquidiócesis y se comprometió a seguir ayudando en el  2008 las partes que aún faltan por concluir en la obra.

Indicó también que debe entenderse al laicismo como libertad de culto y que, con base en este concepto, era preciso que la alcaldía y la prefectura se sumen a este esfuerzo de la Iglesia y de los guayaquileños.

“La obra no se termina todavía, pero hoy luce como un digno homenaje a Guayaquil, a sus hijos y a Dios, que es el principio y el fin de todo”, añadió emocionado el alcalde.

Recordó también que en las últimas décadas la ciudad ha tenido varios arzobispos como monseñor Antonio Mosquera, Bernardino Echeverría, Juan Larrea y Antonio Arregui, quienes, pese a no ser guayaquileños, lo fueron y lo son “de corazón”.

Exaltó, además, la labor de los pastores de la Iglesia, quienes “han sabido cuidar de su rebaño, defenderlo y conducirlo a un final de bienestar”.

Al entregar la obra en nombre de la Prefectura, la Alcaldía y a su Concejo municipal, Nebot aprovechó también para desear a todos los ecuatorianos Feliz Navidad.

Pero dijo que no hay feliz año próximo que no sea construido con la ayuda de Dios y con el esfuerzo propio.

“Dios no vendrá a hacer nuestro trabajo. Eso nos corresponde a nosotros y juntos tenemos la obligación de construir y defender el país que merecemos”.

Por su parte, el arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, agradeció el espíritu de colaboración de la Municipalidad y la Prefectura por hacer realidad esta obra que es de todos los ecuatorianos.

“Junto con ustedes estamos sirviendo al mismo pueblo desde la dimensión de nuestras posibilidades. Esta Navidad se engalana con esta obra catedralicia que se suma a la restauración de la ciudad y la provincia de la que todos somos testigos y partícipes”, dijo Arregui.

Posteriormente, tanto al prefecto como al alcalde se les entregó un pergamino recordatorio de la construcción de la Catedral, la cual se inició en 1937 con la colaboración de los arquitectos Gonzales y Orús.

También recibieron, de manos del Arzobispo, cuadros recordatorios con fotos originales de la beata Narcisa de Jesús.

La ceremonia eclesiástica de acción de gracias se inició pasadas las 12:20, luego de los discursos de apertura de las autoridades civiles y eclesiásticas.

Durante el sermón, el arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, recordó que  el estado laico no se opone a la Iglesia, sino que fomenta la libertad de los ciudadanos para llevar unas vidas más acordes al mundo en que vivimos.

Las autoridades del cantón estuvieron hasta el final de la ceremonia, que culminó pasadas las 13:00. En el templo aún falta por concluir la instalación del aire acondicionado, tapizar las bancas y otros detalles.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...