Nace un nuevo partido laico y centrista en Israel

El popular periodista Yair Lapid sacude el mapa político

Yair Lapid, uno de los periodistas más populares de Israel, donde presenta el informativo estrella del Canal 2, provocó ayer una gran tormenta política al anunciar que abandona la televisión para ser candidato a primer ministro en las elecciones del 2013.

Lapid, de 48 años, creará un partido centrista, humanista y laico que aglutine al sector más moderado de la sociedad israelí.

Las encuestas, previas al anuncio de ayer, le dan 15 escaños en la próxima Kneset. Esto significa que puede ser clave de cara a la formación de la próxima coalición de gobierno. Los comicios podrían adelantarse a este año.

La entrada de Lapid en la arena política perjudica al principal partido de la oposición, el centrista Kadima de Tzipi Livni. También podrá sustraer votos al Likud de Beniamin Netanyahu. El primer ministro considera que Lapid es "un rival peligroso", según ha confesado en conversaciones privadas.

Durante cinco años, Lapid ha presentado el programa de noticias de más audiencia de Israel: Ulpan Shishi, del Canal 2, que se emite los viernes por la noche. También escribe regularmente en Yediot Ajronot, el diario de más difusión, y es autor en la sombra de la autobiografía de su padre, Yosef Tommy Lapid, un político con fama de muy incisivo.

Yosef Tommy Lapid fundó el partido ultralaico y centrista Shinui en 1999. Lo presidió hasta el 2006, dos años antes de morir. También fue presentador de televisión y dejó el periodismo para ser ministro de Justicia y viceprimer ministro. Luchó por un Israel libre de cualquier observancia religiosa. Su hijo Yair, que siempre estuvo a su lado, hereda gran parte de su carisma y determinación.

Yair Lapid, casado con tres hijos, es cinturón negro de karate y fue boxeador. Llena teatros con sus amigos de juventud, con los que protagoniza un show que combina música con humor político. Habla español y aporta un nuevo estilo a la política. Sus enemigos creen que se quemará rápidamente. Lapid, en hebreo, significa antorcha.

Lapid, según manifestó el ministro Mijael Eitan, puede hacer perder el poder al Likud. Netanyahu, demasiado escorado a la derecha –tanto en el proceso de paz como en la economía–, ha descuidado a los electores centristas del Likud.

La clave del futuro mapa político está en ver si Lapid, además de sumar votos en el centro izquierda, también puede hacerlo en el centro derecha.
Las próximas elecciones tendrán más caras ilustres. Noam Shalit, padre del soldado israelí secuestrado hace cinco años en Gaza por los islamistas de Hamas y recientemente liberado, reveló ayer que pretende presentarse como candidato en las elecciones primarias para elaborar las listas del laborismo.

Y, hace seis años, la también periodista del Canal 2 Sheli Yejimovich entró en política y hace pocos meses fue elegida líder del Partido Laborista. Con Tzipi Livni (Kadima) y Zehava Galon (Meretz, pequeña fuerza de izquierda), forman un frente progresista. Lapid puede robarles votos.

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