Multas a los responsables de una exposición por ofender a los fieles ortodoxos

Un tribunal de Moscú tomó ayer partido a favor de los fieles ortodoxos ofendidos por las imágenes de una exposición de arte y condenó a los organizadores, Yuri Samodúrov y Andréi Yeroféyev, a multas de 200.000 (algo más de 5.000 euros) y 150.000 rublos respectivamente por excitar el odio y la hostilidad de carácter religioso.

No obstante, el tribunal no satisfizo a la Fiscalía del Estado, que solicitaba tres años de prisión para los acusados en un caso que enfrenta con virulencia a los sectores conservadores de la Iglesia Ortodoxa rusa con los intelectuales liberales. El asunto tiene su origen en la exposición Arte Prohibido 2006, que se celebró en 2007 en el Centro Sájarov de Moscú. La muestra recogía obras vetadas en diferentes museos y galerías y, en un apartado dedicado a la religión, presentaba polémicas interpretaciones de la imaginería cristiana, entre ellas las siluetas de la Virgen María y el niño Jesús cubiertas de granos de caviar, así como el rostro de Cristo junto a la hamburguesa de una multinacional con el lema "este es mi cuerpo".

"La mezcla de la imagen de Cristo y de Mickey Mouse supone una burla cínica y una ofensa a los fieles ortodoxos", comentó la presidenta del tribunal, refiriéndose a una de las imágenes. Según la sentencia, la exposición ofendió los sentimientos de todos los fieles, con independencia de que la vieran no, ya que, según explicación del tribunal, citada por Interfax, "fueron sometidos a una acción psicológica traumática, experimentaron sufrimientos morales y se vieron humillados en su dignidad humana".

Samodúrov era director del centro Sájarov y Yeroféyev, jefe del departamento de nuevas tendencias de la galería Tetriakov de Moscú. Posteriormente a la exposición, ambos perdieron sus empleos. La sentencia que les ha sido impuesta es un compromiso entre el influyente lobby de la Iglesia Ortodoxa rusa y el carácter laico del Estado. Los ortodoxos, sin embargo, consideran la posibilidad de recurrir ante los tribunales para lograr una sentencia más severa. Oleg Kassin, representante del movimiento "Narodnii Sobor" (Concilio Popular), uno de los denunciantes de Arte Prohibido 2006, que Samodúrov y Yeroféyev podrían ser acusados de "gamberrismo" y aseguró que seguirá luchando para que las imágenes ofensivas de la exposición sean destruidas.

La lectura de la sentencia concentró ayer a numeroso público, tanto fieles religiosos que leían salmos y entonaban rezos, como artistas y activistas liberales. Es la segunda vez que Samodúrov es juzgado y multado por una exposición. La primera fue en 2005 por la muestra Cuidado, Religión, que fue destrozada por un grupo de fieles radicales. En lugar de condenar a los vándalos, los jueces consideraron entonces que el culpable era el organizador de la muestra por ofender los sentimientos de los fieles.

En una manifestación el viernes en Moscú, Yeroféyev calificó a los miembros de Concilio Popular como "fósiles del pasado que nos arrastran a la edad de piedra", y opinó que estos sectores nacionalistas y conservadores son apoyados por el Estado. Por su parte, Samodúrov acusó a la Iglesia Ortodoxa de haber transgredido el marco constitucional vigente y opinó que el Estado está adquiriendo un carácter clerical que pasa, entre otras cosas, por poner imágenes de santos en las Fuerzas Estratégicas Cósmicas.

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