Asóciate
Participa

¿Quieres participar?

Estas son algunas maneras para colaborar con el movimiento laicista:

  1. Difundiendo nuestras campañas.
  2. Asociándote a Europa Laica.
  3. Compartiendo contenido relevante.
  4. Formando parte de la red de observadores.
  5. Colaborando económicamente.

Mitos y supersticiones del 25 de julio

La invención del sepulcro de Santiago no es del todo original. La Ciudad de la Cultura es el nuevo logro arquitectónico del caciquismo gallego

En los 25 de julio de ahora se confunden una amalgama de diferentes mitos, arquetipos y planteamientos históricos, pero empequeñecidos como una caricatura de lo que fueron.

Tal es la leyenda de Santiago. El que fuera jefe de la iglesia primitiva de Jerusalén, enfrentado a San Pablo por su visión de extender el Cristianismo a los gentiles en vez de reservarlo como secta del judaísmo, fue decapitado y dos ángeles pusieron su cuerpo en una patera y cruzando el mediterráneo, el estrecho y luego costeando terminaron embarrancando en Padrón.

Se produce la invención del sepulcro de Santiago, el famoso camino de estrellas y bellezas arquitectónicas que alcanzó extraordinario interés internacional y su consagración como centro de peregrinación de la Cristiandad.

¿UNA INVENCIÓN NO ORIGINAL?

Pero la invención del sepulcro de Santiago no es del todo original.

El antiguo tema tradicional de la muerte aparente del Sol en Poniente, en el finisterrae geográfico, es tema ya existente en la religión egipcia antigua.

Bien es verdad que la causa de la España cristiana necesitaba un buen motivo de carácter mítico o religioso para defenderse del Islam invasor y guerrero. Su corolario militar es el Santiago matamoros del famoso lema ¡Santiago y cierra España!

SANTIAGO Y SAN MILLÁN

El mítico Santiago, patrón de España y auxiliar de sus ejércitos en defensa del territorio contra el Islam tenía una pareja dual, San Millán.

Porque la pareja cristiana Santiago y San Millán es el trasunto actualizado del mito pagano de Cástor y Pólux. Puede tratarse, como en tantos otros casos, de una porfidización mitológica o de una simple adaptación de leyendas anteriores, en este caso de la mitología griega, a las necesidades del Cristianismo de la época. O de un arquetipo colectivo que adopta diversos nombres o figuras según las épocas. La aspiración humana a ser ayudado por enviados del Espíritu en graves momentos de peligro o aflicción.

LA INDIA DE LOS VEDAS

Pero aún cabe rastrear este asunto más lejos: la antigua India de los Vedas.

Entre los dioses solares de la tradición védica se cuentan los Azvines, gemelos que abrían camino a la Aurora. Los Azvines védicos son piadosos, pero si a veces rompen las huestes enemigas y desbaratan a los rakshas o demonios, igual que Cástor y Pólux con los enemigos o Santiago y San Millán a la morisma, es con intento de amparar a los menesterosos que imploraron su favor. También gozaban de poder terapéutico por tener atributos divinos y humanos, celestes y terrestres a la vez. A veces también los Azvines sacan del hoyo a los Rishis sacerdotes o poetas. En el mito compostelano también es preciso recuperar una tumba sagrada de un sacerdote legendario.

AMALGAMA DE MITOS

El mito de Santiago celebrado cada 25 de julio como vemos es una porfidización de antiguos mitos diferentes:

Una variante, modernización de Clavijo, es el llamado acto de ofrenda al apóstol, por la que un prócer político va a la catedral y pide al apóstol ayuda para luchar no ya contra la morisma, asunto hoy incorrecto por la cosa esa de la alianza de civilizaciones, sino contra el paro, la inflación, la prima de riesgo, el bandidaje económico, o la dureza de corazón de la Merkel que ya parece se ha hartado de pagar nuestras facturas.

Extraña representación, pues, ajena al universo de la Ilustración y el pensamiento occidental moderno que separa Iglesia y Estado, lo que constituye un anacrónico remedo de viejos ritos teocráticos, como cuando el emperador de la China renunciaba por unos días a fiestas y favores de concubinas para solicitar en el Templo pequinés del Cielo la lluvia fertilizadora de los campos y la paz y felicidad de sus sufridos súbditos.

Otra variante actual es la celebración de la Fiesta "nacional" gallega por los inventores y explotadores de la fingida nación gallega. La del antiguo patrono de España se reconvierte en fiesta solo de la inventada nación. Lo que constituye una adaptación de los viejos mitos y supersticiones a las necesidades de los caciques del nacionalismo galleguista común aunque con diferente grado de virulencia a todos los partidos. En sus versiones más degradadas el orden litúrgico se sustituye por algaradas propias de la "Gale-borroka".

Entre estas supersticiones en las que se recrea el morboso victimismo galleguista está la supuesta falta de autoestima o el auto-odio por hablar en español y no en la lengua local, que es considerada sacramento y lengua para oficiar actos galleguistas como lo fuera el latín en la Iglesia medieval. Otra superstición galleguista es la que considera lo suyo siempre mejor porque es propio, cosa desmentida sola cuando se apropian de un mito ajeno para hacerlo pasar por propio.

LA CIUDAD DE LA CULTURA, OTRO MITO

Por último, la Xunta ha intentado diversificar estratégicamente el negocio inventándose otro mito, adaptación del de la montaña sagrada que es el de la ciudad de la cultura galleguista, remedo del Valle de los Caídos o del Valle de los reyes. Tumba donde los faraones puedan ser "enterrados" con sus servidores y tesoros a la espera del Carter o lord Carnavon que interprete los misteriosos logros de tal cultura con o sin ciudad con o sin jeroglíficos.

Pero si el mito de Santiago tiene que ver con el mito del Oeste, del sol poniente, el del nuevo centro mítico simbólico de la ciudad de la Cultura se relaciona con otro poderoso mito, el de la Montaña sagrada.

Mircea Eliade nos recuerda algunos conceptos básicos sobre el simbolismo arquitectónico del Centro que son de aplicación a nuestro caso.

"La Montaña sagrada se halla en el centro del mundo. El infierno, el centro de la tierra y la puerta del cielo se encuentran en el mismo eje. Todo templo o palacio o ciudad sagrada es una montaña sagrada. Lugar de encuentro en su cima la creación comenzó. El rito de la construcción recrea la cosmogonía, tiempo y espacio se hacen sagrados.

La memoria popular es ahistórica. Personajes y sucesos son trasformados en arquetipos. El tiempo se recrea en el centro sagrado…"

¿Por qué el caciquismo gallego deja de lado el tradicional centro teocrático compostelano de la catedral y sus rúas anejas para embarcarse en la creación de otro centro sagrado entre los tojales del monte Gaias?

La Ciudad de la Cultura es el nuevo logro arquitectónico del caciquismo gallego. Tumba del Pensamiento liberal. Monumento a la insolidaridad, la megalomanía provinciana y el despilfarro impune demuestra la grandeza y majestad de un poder absoluto capaz de hacerlo y la pequeñez de la gente pagadora de impuestos que se lo consiente.

Pero la Ciudad de la Cultura también puede considerarse un arquetipo polar que nos enseña que la Historia está congelada. Todo gira alrededor del poder. El Poder caciquil es irremediable, se construye y reconstruye, mientras oficia en neolingua gallega y reparte entre alabanciosos o menesterosos afines la sopa boba de Bruselas o la colecta de nuestros impuestos. IGAPE mediante.

Archivos de imagen relacionados

  • zapatero santiago 2004
  • PatxiLopezApostolSantiago
  • Rajoy santiago
  • Santiago Camps
  • Santiago Principes
  • Santiago Rey

Total
0
Shares
Artículos relacionados
Total
0
Share