Misas en horario protegido

Gracias a la desigualdad que disfruta el cristianismo, como la casilla de la Renta, la Iglesia obtiene parné de sobra para financiar 13TV o tener su propia emisora de radio

Por fin Podemos se ha quitado la careta y ha sacado a relucir su vena másfrentepopulista. Lo único que le faltaba al partido morado para cumplir la profecía de que son los herederos de quienes rompieron España en la Segunda República es cargar contra los curas. Pablo Iglesias quiere vulnerar el sacrosanto derecho de los españoles a escuchar misa y, además, “pide retirar bienes al clero”. Atenta contra la libertad de expresión clerical, contra el derecho a la propiedad y, si no ha empezado a quemar iglesias todavía es porque la humareda ensombrecería la lucha de los Ayuntamientos del cambio contra la contaminación ambiental.

Pero, como suele pasar, esta imagen que nos trasladan los mass media poco tiene que ver con la realidad. Por ejemplo, cuando uno escarba en la noticia que titula por la intención de “retirar bienes al clero” lo que descubre es que, en realidad, Podemos quiere “recuperar” los bienes que la Iglesia ha expoliado a los españoles.

Hablamos de la infame Ley Hipotecaria de José María Aznar que daba permiso a la Iglesia Católica para inmatricularse bienes inmuebles sin necesidad de justificar que sean de su propiedad. De esta manera, a lo largo y ancho del país, el clero lleva años apropiándose desde parroquias y “casas de párrocos” construidos por los vecinos, hasta solares y terrenos, pasando por la mismísima Mezquita de Córdoba.

Sobre el tema de las misas en Televisión Española, lo mínimo que se puede hacer es agradecer que al menos alguien abra el debate. Quienes las defienden alegan el derecho al servicio público que debe prestar la cadena de todos, dando por hecho que escuchar misa es una facultad protegida poco menos que por la Convención de Ginebra. Pero por esa regla de tres, TVE debería también dar espacio a horóscopos, homeopatía y otras fábulas varias.

Tampoco es cuestión de argüir que todas las religiones tienen que disfrutar de un espacio en el espectro público, porque es falso que lo tengan.  El monopolio de los ritos en directo es del cristianismo, y el resto de creencias, como mucho, cuentan con algún cajón de sastre al estilo de la asignatura Sociedad, cultura y religión para aquellos que no querían asistir a las lecciones cristianas en el colegio. Una hora de clase que, como mucho, servía para jugar a los barquitos, la misma utilidad que tienen los escasos programas ecuménicos de TVE.

Lo cierto es que el cristianismo es preponderante en la sociedad española y, fruto de esa desigualdad, la Iglesia ya cuenta con suficientes beneficios como para que además permitamos a ciertos obispos destilar homofobia en horario protegido. Fruto de esa desigualdad, como la casilla de la Renta, la Iglesia obtiene parné de sobra para financiar 13TV o tener su propia emisora de radio. De hecho, pese a su continuo argumento de utilidad social, destinan más fondos de nuestros bolsillos a su propaganda que a Cáritas.

Ya que cada cual no se paga sus propios vicios, al menos que no los paguemos por partida doble.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...