México: Informe del estado evangélico en que se encuentra la nación

El presidente de la República presenta al Congreso un escrito en donde informa el estado general que guarda la administración pública del país. Da un balance e informa sobre las decisiones y medidas tomadas en el último año de gobierno.

En este primer Informe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador presenta un balance del estado general que guarda la administración pública federal e informa sobre las decisiones y medidas tomadas entre el 1 de diciembre de 2018 al 31 de agosto de 2019.

Es de esperar del primer informe de AMLO un llamado a la unidad en lo fundamental para enfrentar con mayor respaldo los graves desafíos de violencia, desigualdad y corrupción que tiene el Estado mexicano, y establecer con toda claridad el concepto de laicismo, y de lo que ya se llama la Divina Cuarta Transformación.

Sociólogos de la religión advierten sobre varios hechos y pronunciamientos del presidente en el sentido de que se desea gobernar con criterios surgidos del pensamiento bíblico; en otras palabras, “gobernar con la Biblia”.

Hay ya evidencias de que algunos legisladores del PRI, PAN, PRD, PES y Morena han suscrito iniciativas de ley que coindicen con lineamientos de los grupos evangélicos. Como ejemplo está la propuesta de la senadora de Morena Lilly Téllez, que prepara una iniciativa de ley para proteger la vida desde la concepción.

En su cuenta de Twitter ha escrito mensajes que no dejan dudas sobre su postura: “El aborto no es ‘derecho a decidir’. Es licencia para matar”, pensamiento que es compartido por los católicos. De igual manera, el senador del PRI Añorve, de confesión cristiana, señala que “el derecho a la vida debe partir y parte de la premisa que la existencia de la vida humana ocurre desde el momento de la concepción, es decir, desde el momento en que el óvulo es fecundado”.

En su cuenta de Twitter, López Obrador compartió el Viernes Santo de 2019 una versión propia de las bienaventuranzas del sermón de la montaña: “Qué bello es parafrasearlo: bienaventurados los pobres, los humildes, los que lloran, los que padecen de persecución, los que tienen hambre y sed de justicia, y los de buen corazón”.

Al igual que López Obrador, los fieles evangélicos admiran a Benito Juárez, porque las Leyes de Reforma restaron poder al catolicismo y se dio espacio a otros credos. Por ello no hay contradicción entre ser cristiano y juarista.

Cada 21 de marzo, los presbiterianos y otros grupos protestantes suelen rendir homenaje a Juárez, al que consideran impulsor de la libertad de culto. Tabasco, de donde es originario el presidente, es uno de los estados con mayor presencia de estos grupos religiosos.

En el acto de protesta como candidato del PES, hizo referencia a la Biblia al hablar de su proyecto de justicia social. “En el Nuevo Testamento se señala que Jesús manifestó, con sus palabras y sus obras, su preferencia por los pobres y los niños”. Y aprovechó que su auditorio estaba integrado sobre todo por cristianos evangélicos para enfatizar su proyecto de regeneración moral.

El concepto de “pecado social” lo ha venido repitiendo con frecuencia para referirse a la desigualdad social, a la corrupción, a la acumulación de riqueza, a los bajos salarios, a la compra de votos y al lucro indebido con los pobres.

El tono del primer informe, evidentemente será un mensaje de triunfo, y deseamos que no esté basado en sus “otros datos”, sino en la realidad que viven y perciben la inmensa mayoría de los mexicanos, esperando que lo que escuchemos sea un balance real sobre el estado que guarda el gobierno y el país, no un discurso destinado y dirigido sólo a sus fieles y religiosos seguidores, sino a toda la sociedad.

Román Ramírez Carrillo

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