Materialismo dialéctico y religión: El conflicto permanente

“… la vida difusa es la realidad tangible una vida indeterminada e intranscendente…; la vida difusa es el inicio de un final que nunca llegó, de uno que nunca existió… De una realidad, de un momento que no comenzó…” PJMR

El materialismo -dialéctico e histórico- como ciencia fundamental en la que se originan las ideas político-económicas más avanzadas, en cuanto son el ingrediente necesario para la consecución de formas superiores de relaciones sociales…, y de hecho las que dominan la vanguardia del pensamiento objetivo encaminado a subvertir la realidad envolvente derivada del idealismo propio, inherente y/o instrumentalizado por capitalismo -y todos los sistemas de dominación anteriores diseñado al efecto por las clases dominantes-, ya no solo como elemento determinístico, sino y especialmente, como instrumento de dominación de la voluntad colectiva que se revela como enemigo fundamental de la dominación detentada por los grupos de poder ubicados por encima de la soberanía de los estados.

Debe de atenderse que a lo largo de la historia, todos aquellos sistemas caracterizados por la acumulación monstruosa de capital en unas pocas manos…, han requerido de las religiones como elemento de persuasión para lograr mantener y prolongar las relaciones sociales derivadas de esa forma de tenencia de los medios productivos…, para ello se valen de la conquista hegemónica de los valores culturales heredados –en el pasado mediante las armas, el imperialismo, el colonialismo, hoy a través de los medios de comunicación de masas- y del “sentido común” que en gran medida está determinado por lo que la sociedad entienda como bueno o malo, es decir, del dualismo religioso que coloniza el pensamiento y que intoxica los procesos del razonamiento desde edades tempranas… De hecho, esta conquista es la que explica en última instancia el porqué sujetos con una gran preparación educativa, que les hace disponer de los elementos para cuestionar los dogmas religiosos, siguen atrapados en los mismos…, de allí que se deduzca –en nuestro caso- que e l cristianismo llegó por la espada, se quedó por las armas y se perpetuó por la toma de los valores culturales iniciada por la inquisición misma; es así que nuestras creencias no son más que la realidad tangible de la prolongación de la colonización el pensamiento q ue aún sufrimos… y que no hemos desterrado…

Las religiones se basan en la negación de la razón en favor de la supremacía de la FE –el dogma que todo lo explica sin explicar absolutamente nada…- R ecordemos que las religiones en general, son formas de dominación cuya lógica discurre inversa al materialismo histórico…, o lo que es lo mismo, su “lógica” (por decirlo de alguna manera) es que la realidad material fluye desde el ideal –dios-; que al ser aceptada como una cuestión inobjetable se acepta implícitamente que somos esclav os de un orden superior que desconocemos y al que está subordinada la materia; atiéndase que la relación con dios fue determinada por sociedades esclavistas de la edad de piedra y que esa es la razón última de que esa relación sea en condiciones de amo-siervo, amo-esclavo… Además, la forma en que entienden discurre la realidad hace que la misma no pueda ser estudiada, entendida, explicada, transformada o revolucionada; para esta lógica deísta la material es insustancial, carente de procesos activos y condicionales… He allí la gran utilidad de la FE para los poderosos.

El objetivo de esa sumisión a lo intangible… es evitar el pensamiento crítico y objetivo -base fundamental de nuestra ideología, recordemos que el socialismo es la lógica materialista que es en sí misma es el paso previo para alcanzar la conquista de los valores culturales desplazados por la religión –también medios de comunicación de masas- hacia la derecha, y que debe de ser entendida como el paso fundamental para la construcción de la sociedad sin clases- como ya apuntaran los grandes teóricos…; más aún, ponernos al servicio y bajo la voluntad de quienes son entendidos como intermediarios de lo terrestre ante lo divino…, y que resultan en órgano de la suprema forma de dominación empleada por los poderoso en contra de los pueblos…

Es importante destacar que el materialismo filosófico no niega la existencia de dios, pues este si existe, es una idea que resultante de la actividad perpetua de la materia, pero en modo alguno se trata de un sujeto creador… En ese sentido, al tratarse de una idea fundamentada en la fe, encaminada a llenar los vacios de la incomprensión del entorno, difícilmente será desterrada del ideario colectivo… Sí disipada. Así, es nuestro deber como militantes del materialismo dialéctico, disponer y poner los medios necesarios al alcance de las masas, para que cada sujeto sea capaz de llegar a sus propias conclusiones… desde la objetividad que emana del pensamiento crítico…

En el sentido socio-político, las religiones judeocristianas son en sí mismas organizaciones fascistoides, antidemocráticas, intrínsecamente totalitarias…, como tales deben de ser combatidas; pues es su funcionalidad hacer del hombre esclavo de dogmas ubicados fuera de la razón…, y no cabe su reforma para la obtención de nuevos formas de entenderlas, pues su elemento fundamental siempre estará ubicado fuera de la lógica del pensamiento objetivo…; sin olvidar que la finalidad última es la de disipar la voluntad revolucionaria y emancipadora propia de los empobrecidos, y con ello conseguir la inamovilidad del orden de distribución establecido; esta frase explica ese propósito:

“(…) A Dios, lo que es de Dios; al cesar lo que es del cesar (…)”

Nota:

* Este es un documento escrito e inédito de hace algunos años que recupero para ustedes…

* El autor es militante del FSLN

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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