Masones denuncian a la Iglesia y reclaman una educación laica

Realizaron un seminario sobre «libertad de conciencia» en La Plata

Los masones denunciaron el poder de la Iglesia Católica, reclamaron una educación laica y más inversión del Estado. Fue en un seminario que realizaron la semana pasada en La Plata y repitieron en Buenos Aires y Santa Fe, sobre “Libertad de conciencia y laicismo en Argentina, Latinoamérica y el mundo: luchas, logros y horizontes”, organizado por la Cátedra de Libre Pensamiento de la Gran Logia Argentina de la UNLP.

El evento contó con la presencia del vice-presidente de la Fédération Nationale de la Libre Penseé (FNLP, Francia), Jaques Lafouge; el director del Congreso Nacional de Ateísmo en la Argentina, Fernando Lozada; y el maestro normal y maestrando en Ciencias Sociales Carlos Cebey. El mismo evento se repitió en la semana en el Centro Cultural de la Cooperación, en Buenos Aires, y la Universidad Nacional del Litoral, en Santa Fe.

Medio centenar de platenses, entre los cuales había representantes de la filial local de la Asociación Civil de Ateos en Argentina, docentes de escuelas que manifestaron su preocupación por la incidencia de la religión en la educación y mucha gente joven, la gran mayoría hombres.

El objetivo del seminario fue problematizar sobre el estado de la cuestión religiosa en Argentina y el Cono Sur, revisando la diversidad y el peso de las organizaciones conservadoras de la Iglesia Católica. La idea fue “poner el foco en la importancia de un Estado laico, que garantice la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos”, dijeron los organizadores.

“En Francia, actualmente vivimos en un Estado laico en donde el Obispo gana 4.500 euros al mes”, ironizó Lafouge, quien abrió el debate con una crítica a la influencia que la Iglesia Católica tiene sobre los estados. “La potencia de la Iglesia es muy grande. Los Estados le dan mucha plata a la Iglesia, el Vaticano se hace oír en los ámbitos políticos, y  eso va en contra de nuestra independencia”, manifestó.

Además, sostuvo que “la influencia de la Iglesia en las cuestiones sociales es muy grande, por ejemplo, en México, el aborto estaba permitido, pero poco a poco se fue restringiendo ese derecho. Debemos unirnos y así avanzar hacia una estructura social más justa”.

Cebey se refirió a la situación local y afirmó que “el presupuesto de educación de la Provincia de Buenos Aires es el 3 por ciento del PBI; según la UNESCO el presupuesto debería ser del 6 por ciento. Es decir, hay déficit estructural acumulado de tres por ciento por año”.

Además, manifestó la importancia del papel de un Estado laico: “Si nosotros recorremos el hilo de Ariadna del laicismo en Argentina para ver sus logros, nos encontramos con la ley de matrimonio igualitario, la ley de divorcio, la potestad compartida, el derecho a voto femenino, la reforma universitaria, matrimonio civil. Es decir, hay un continuo histórico en la Argentina que pareciera que avanza en muchos campos, pero parece retroceder solamente en el campo de la educación”.

“Una escuela laica que garantice la igualdad de oportunidades significa una apropiación de los saberes, un aprehendizaje, cuando los contenidos que se enseñan forman parte de la condición humana y no del simple pasaje por el devenir del sistema educativo al final del cual le damos al alumno un certificado que acredite su paso por la escuela”, manifestó Cebey, quien recordó una frase que pronunció el dramaturgo francés Víctor Hugo en 1850: “Yo quiero la libertad de enseñanza, pero también quiero la vigilancia del Estado, y como yo quiero esa vigilancia efectiva, yo quiero un Estado laico”.

A su turno, Lozada, miembro fundador de la Asociación Civil Ateos de Mar del Plata, expresó: “Los ateos nos agrupamos y trabajamos por un Estado laico, no por un Estado ateo. Es decir, no queremos un Estado que fomente el ateísmo, sino un Estado que garantice la libertad de cultos y creencias. Trabajamos desde la democracia para el acceso a la educación, para el acceso a la salud, educación y salud despojadas de las exigencias de las religiones y que los sistemas jurídicos estén basados en la igualdad y en la diversidad”.

“Necesitamos un Estado laico, y ese objetivo es superior a cualquier dogma, por eso nos unimos con varias agrupaciones, incluso evangélicas, en un proyecto de ley de libertad de conciencia, presentado por la Coalición Argentina para un Estado Laico, conformada por asociaciones de creyentes, no creyentes, asociaciones ateas, es decir, es muy plural. Nuestro objetivo por un Estado laico es un objetivo superior a todas esas creencias”, explicó Lozada.

Carlos Cebey, maestro normal y maestrando en Ciencias Sociales

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