Marruecos gasta más de un millón de euros anuales en atender las mezquitas de Ceuta

Según los datos aportados por ‘redceuta.com’, el país vecino tiene a su cargo 15 mezquitas y 16 salas de oración habilitadas.

El periódico digital ‘redceuta.com’ publica un reportaje sobre el Islam en Ceuta, en el que subraya que la ciudad reúne más sitios para orar que Rincón de Mdiq, Castillejos y Martil juntos, tres ciudades con una superficie aproximada de 240 kilometros cuadrados y 350.000 habitantes, todos ellos musulmanes. El número de ceutíes musulmanes ronda los 40.000 en una ciudad de 19 kilometros cuadrados.

De esas 40.000 personas un 30% está por debajo de los 14 años, por lo que cerca de 30.000 sí cumplen con el perfil exigida, ya sea en modo privado o colectivo. De esa cifra de 30.000 personas hay que deducir a quienes por razones diversas no acuden a rezos colectivos, ya sea por enfermedad u otros motivos. Un cálculo ponderado viene a situar a ese grupo en torno a 4.500 personas, es decir, un 15%. A esa cifra hay que añadir a ciertos grupos sociales que por una u otra razón, realizan sus oraciones en sus sitios de trabajo o bien porque están ausentes, esto es un 5%, unas 1.500 personas.

De este modo, el número de fieles en edad y con perfil definido para acudir a las mezquitas y otros sitios de oración colectivos se reduce a 24.000 personas, aproximadamente, lo que arroja una cifra de 800 personas por mezquita o sala de rezo y para cada rezo, ya que en el Islam las oraciones son cinco al día. Es decir, que el número de sitios para practicar la oración da para que en cada momento, incluida la oración del alba, puedan reunirse unas 800 personas. La oferta supera a la demanda.

Muchos sitios para rezar
El gran número de mezquitas y salas de oración tiene su origen en la iniciativa privada y entidades religiosas (se calcula que hay en torno a 55), un pensamiento que demostró estar equivocado, pues construir una mezquita o habilitar un espacio para el rezo colectivo no es tarea imposible, al menos en Ceuta (en Marruecos ese tipo de iniciativas debe contar con la autorización del Ministerio de Asuntos Musulmanes), sin embargo, mantenerlo y dotarlo de estabilidad que todo templo religioso exige es cosa mucho más complicada.

También el asunto económico influye de forma determinante, pues los gastos corrientes y los salarios de las personas que han de atender el sitio son muy importantes y exigen capacidad y estabilidad presupuestaria.

Así, todos los particulares y todas aquellas asociaciones que promovieron la construcción de mezquitas y salas de oración tuvieron que aceptar la realidad del día a día, por lo que no quedó otra que llamar a las puertas de Marruecos para que echara una mano.

Esta situación también abrió la puerta de lo fantástico a todas esos colectivos agrupados en entidades religiosas, ya que al tiempo que cargaban a Marruecos con los gastos, descubrieron nuevas puertas para solicitar otros tipos de ayuda de carácter económico. Así, Pluralismo y Convivencia, un organismo dependiente del Estado, recibió multitud de solicitudes, sin olvidar las que recibió –y sigue haciéndolo- la Ciudad Autónoma.

El Ministerio de Asuntos Musulmanes de Marruecos es muy ordenado y respetado en todo el mundo, ya que fue pionero en establecer pautas definidas en la formación de imames, siendo en la actualidad una fábrica de imames para todo el mundo, tanto es así que muchos países occidentales confían a Marruecos la administración y nombramiento de los imames de las mezquitas en sus territorios.

A la llamada de socorro desde Ceuta, Marruecos respondió exigiendo que se realizaran ciertas obras en algunas mezquitas y salas de oración para que cumplieran con las exigencias mínimas que establecen los programas del Ministerio. Asimismo, exigió el control administrativo y espiritual de todos los puntos de oración que pidieron ayuda.

El nombramiento de imames, sus sustitutos, muecines, encargados de la oración diaria, encargados de mantenimiento, etc., en definitiva, toda la fuerza viva que permite el normal funcionamiento de un lugar destinado a la oración fue transmitido al Ministerio.

El gran número de mezquitas y salas de oración

El gran número de mezquitas y salas de oración tiene su origen en la iniciativa privada y entidades religiosas, un pensamiento que demostró estar equivocado, pues construir una mezquita no es tarea imposible pero mantenerlo y dotarlo de estabilidad y de la serenidad que todo templo religioso exige es cosa mucho más complicada

Más sitios para orar en Ceuta que Rincón y Castillejos

Ceuta reúne más sitios para orar que Rincón, Castillejos y Martil juntos, tres ciudades con una superficie aproximada de 240 kilometros cuadrados y 350.000 habitantes, todos ellos musulmanes. El número de ceutíes musulmanes ronda los 40.000 en una ciudad de 19 kilometros cuadrados. De esas 42.000 personas un 30% está por debajo de los 14 años.

Hace frente a los gastos de 31 puntos de oración

En Ceuta el cálculo aproximado de personal adscrito al Ministerio ronda los 125. Son imames, sus segundos, muecines, encargados de la oración diaria, mantenimiento, etc. La partida económica que debe destinar el Ministerio para estos Recursos Humanos excede de los 700.000 euros anuales. Otra partida importante es la de los gastos corrientes.

Ceuta tiene un perfil de moderación

El Ministerio dispone de una Comisión que estudia y valora la capacidad de los imames, su pensamiento filosófico y su orientación espiritual, de modo que sin su visto bueno, ningún imam podrá dirigirse a ningún tipo de público. Ceuta, por ejemplo, tiene asignado un perfil de moderación máximo, atendiendo a su realidad social.

La partida económica que debe destinar Marruecos para Recursos Humanos en Ceuta excede los 700.000 euros anuales

En la actualidad es el Ministerio de Asuntos Musulmanes quien administra y hace frente a todos los gastos que generan muchos de los puntos de oración en Ceuta. El objetivo del Ministerio no es otro que dotar a los centros de oración de estabilidad y total normalidad en su funcionamiento, ya que tienen que estar preparados durante cinco veces al día y durante todo el año, por lo que uno de los objetivos del Ministerio es que todo musulmán que lo desee pueda profesar su fe de forma serena y tranquila siempre que lo desee, pues todo musulmán tiene, como mínimo, 1.800 oraciones anuales, siendo de necesidad una purificación previa con agua limpia, por lo que el agua no puede faltar.

En Ceuta el cálculo aproximado de personal adscrito al Ministerio ronda los 125. Son imames, sus segundos, muecines, encargados de la oración diaria, mantenimiento, etc. La partida económica que debe destinar el Ministerio para estos Recursos Humanos excede los 700.000 euros anuales.

Otra partida importante es la de los gastos corrientes. La electricidad, por ejemplo, ronda los 200.000 euros. El agua, 120.000 euros. El mantenimiento, 130.000 euros. Los gastos sobrevenidos se calculan en torno a 95.000 euros.

Uno de los meses en el que el Ministerio debe poner más dinero es el Ramadán, mes en el que los recibos de luz y aguas sufren subidas importantes, así como que tiene que desplegar más recursos humanos para atender las exigencias que establece el mes de ayuno.

El tema de la electricidad preocupa en el Ministerio. Hace poco contrató a una empresa francesa para que se encargara de reducir el consumo energético de todas las mezquitas de su país, ya que la factura ha disparado todas las alarmas. Se están corrigiendo todos los sistemas eléctricos, así como que se vienen instalando lámparas led, novedad que está por llegar a las mezquitas de Ceuta.

En cuanto al discurso religioso, el Ministerio dispone de una Comisión que estudia y valora la capacidad de los imames, su pensamiento filosófico y su orientación espiritual, entre otras virtudes, de modo que sin su visto bueno, ningún imam podrá dirigirse a ningún tipo de público. Hace poco el Ministerio hizo pública una nota en la que indicaba que los imames no pueden pronunciarse términos políticos. Igualmente, hace unas semanas destituyó a varios imames por su discurso radical.

Hay que tener en cuenta que en Marruecos hay algo más de 55.000 mezquitas. Administrar esa ingente cantidad de edificios y todos los servicios que han de ofrecer de forma ininterrumpida durante todo el año resulta una tarea colosal y realmente extraordinaria.

Ceuta, por ejemplo, tiene asignado un perfil de moderación máximo, atendiendo a su realidad social.

Todas las personas con responsabilidad en las mezquitas y otros sitios de oración de Ceuta han tenido que recibir un plácet mucho más exigente que el requerido para otros sitios “más normales”.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...