Marruecos entrega 27 motocicletas a imanes para predicar en el sur

Los imanes y las morchidates, las mujeres expertas en el Corán, del sur de Marruecos ya tienen un instrumento para poder llevar su prédica hasta las zonas más inaccesibles del país. El Gobierno les ha entregado 27 motosde fabricación china que les permitirán llegar a todos los rincones de la región de Chtouka-Aït Baha con su mensaje moderado de rito malekí e inspiración sufí con el que hacer frente a los reclutadores salafistas y wahabistas. El ministerio marroquí de Asuntos Religiosos, el instrumento que lleva a cabo los planes del rey Mohamed VI para combatir el extremismo en las mezquitas del país, aporta veinte motos mientras que las restantes siete han sido financiadas por contribuyentes de la región. Para hacerse acreedor a una de ellas los imanes y las morchidates tienen que justificar su nacionalidad marroquí y su necesidad de contar con un medio de transporte para llegar a lugares que, de otro modo, quedarían huérfanos de su mensaje.

Desde los atentados de Casablanca en el 2003, en los que murieron 45 personas, entre ellas cuatro españoles, Mohamed VI se propuso un amplísimo plan preventivo para impedir la extensión del radicalismo en Marruecos. Una labor imprescindible si se tiene en cuenta que la mayoría de los combatientes que se unen al Estado Islámico en Siria o Iraq proceden de Marruecos. Se calcula que unos 1.300 se han desplazado para combatir bajo la bandera negra, aunque un estudio del Observatorio de Derechos Humanos empieza a constatar una reducción.

Localizado el problema en el seno de las miles de mezquitas que existían, la mayor parte de ellas alejadas del control de las autoridades, el primer paso fue la obligación de un censo oficial de imanes. En el 2006 se introdujo la figura de las morchidates, las mujeres a las que se reserva la labor esencial de educar en valor a otras mujeres en las mezquitas, pero también en escuelas, hospitales y prisiones. Los imanes deben saberse de memoria el Corán; las morchidates basta con que se sepan la mitad pero deben recitarlo con fluidez. La preparación de estos imanes moderados cuenta con varios institutos y un nuevo plan, presentado hace unos meses por el propio monarca, que introduce las nuevas tecnologías en el ámbito religioso. El plan ofrece asesoría a los imanes-tutores para ayudarles en el cumplimiento de su labor, y amplía y mejora el programa de lucha contra el analfabetismo que se lleva a cabo en las mezquitas. Hasta ahora se ha preparado a unos 1.600 imanes moderados y unas 500 morchidates. Las peticiones para ingresar en estos institutos crecen cada día. Se reciben solicitudes de países de África pero también de Francia, Bélgica y el Reino Unido.

“Para mí, ser morchidate es luchar contra la ignorancia, el analfabetismo y el terrorismo. Hay mucha gente que tiene mala información sobre el islam. Ignoran sus principios y por eso los extremistas les convencen tan rápido. El islam es una religión de paz”, asegura Khadiya, una joven que se prepara en una escuela coránica de Tánger. El objetivo del Gobierno marroquí es poder contar con al menos una o dos morchidates en cada mezquita, labor complicada si se tiene en cuenta que se calcula que existen unas 50.000 mezquitas en todo Marruecos.

Estas mujeres, en su mayoría jóvenes, reciben enseñanzas en comunicación y psicología para tener herramientas con las que convencer a los demás. “Hay que tener en cuenta que estos representantes del islamismo moderado tienen que hacer frente a los predicadores extremistas que utilizan formas muy convincentes de atraer a los incautos. Hay multitud de emisoras de radio y televisión que se pasan el día lanzando fórmulas que suenan a palabra de Dios y que en el fondo tienen un contenido terrible. Además, están las redes sociales que utilizan como verdaderos expertos”, señala Al Hassan Raguibi, presidente del consejo regional científico del norte de Marruecos.

El éxito animó a Mohamed VI a poner en marcha el pasado mes de julio la Fundación de Ulemas Africanos, un proyecto personal del monarca, que tiene como objetivo “animar a la investigación científica sobre la religión y cultura islámica, integrar los valores del islam moderado en toda reforma o iniciativa de desarrollo en el continente africano y coordinar y unificar los esfuerzos de los ulemas africanos en la difusión del islam moderado”.

Institutos de predicación de la palabra, motos chinas, páginas web donde se busca difundir un saber religioso moderado, todos los medios son bienvenidos para combatir a quienes incitan al odio y la violencia. Como señala el secretario general de la escuela Mohammadia, Abderraman Ali, “son medios que hacían falta. Ahora tenemos que asegurarnos de que el mensaje llega a los posibles terroristas, víctimas a menudo fáciles de la propaganda que ha ensangrentado al mundo islámico antes que cualquier otro”.

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