Manifiesto por la ciudadanía en Jaén

A LOS COLECTIVOS, INSTITUCIONES DEMOCRÁTICAS  Y A LA CIUDADANÍA EN GENERAL DE JAÉN PARA MANTENER LA CONDICIÓN DE TAL

El pasado día 15 de Junio, el alcalde local del PP propició, como también acostumbran sus conmilitones del gobierno central, uno más de los muchos abusos que viene perpetrando esta derecha rancia que no concibe la democracia fuera del palio o amparo de la jerarquía eclesial. El nuevo exceso lo nombraban Magna Catequesis Pública de Fe y tenía lugar en el proclamado Año de la Fe. Como es habitual, confunden la administración de la cosa pública y la consideración de la ciudadanía plural con una feligresía generalizada por su visión sectaria de la sociedad en su conjunto. Desde esa perspectiva, no dudan en la invasión y uso de espacio y medios públicos en beneficio de sus intereses como facción partidaria o institución religiosa concreta.

Ante este estado de cosas, Jaén Ciudad Laica se ha pronunciado públicamente denunciando el deterioro democrático que tales circunstancias viene ocasionando a nuestra ciudad. En ello hemos contado con la colaboración de algunas organizaciones que han difundido nuestro pronunciamiento y nos han instado a profundizar en una acción coordinada de colectivos que vienen sintiendo el malestar pero que no lo llegan a formular con nitidez. A ello tratamos de contribuir con las mejorables reflexiones que siguen:

Respeto a todas las creencias y a la sociedad que ha de rebelarse contra la crisis.

Denunciar el uso interesado de la religión, que en ocasiones han ejercido otras opciones políticas, no significa manifestarse en contra de ninguna creencia, ni de manera especial afear la solidaridad que pudiera preconizar un sincero cristianismo. Por el contrario, hemos estado muy de acuerdo con los postulados de HOAC, JOC, Cristianos de Base, Asamblea de Curas Obreros y otros colectivos cristianos cuando se han manifestado en contra de la Reforma Laboral y que ha tratado de silenciar la jerarquía eclesial con Rouco Varela a la cabeza. No creemos que con las miserias que afecta a amplios sectores de nuestro vecindario el municipio deba encauzar sus esfuerzos para que éste sea el AÑO de la FE. Podríamos entender, que no compartir, que lo proclamaran AÑO DE LA CARIDAD. Pero no, las intenciones son otras: promover la fe frente a la razón y el conocimiento de las causas y orígenes de esta crisis. Mientras mantenemos grandes procesiones para decir amén o se utiliza la televisión pública para el rezo como remedio al paro y a la crisis. ¿No habrá una intención preconcebida de confundir y desmovilizar a la gente humilde?

De los excesos con las tradiciones (semana santa y otras) de gente sencilla.

Desde el respeto que pueden merecer los cofrades cuando no se dan a excesos que propician molestias excesivas para el común de la ciudadanía, hemos escuchado de entre ellos y compartimos, que hacer una semana santa permanente puede constituir una burbuja para las propias cofradías como la inmobiliaria lo han sido para las construcción y el país. Las costumbres que pasaron o no de padres a hijos- nos dicen- no pueden ser transformadas por una competencia casi capitalista a ver quienes sacan unos pasos más lujosos con la que está cayendo. Todo ello ignorando el origen de algunas cofradías que en su origen tenían la función social que su sentido de gremio le confería. No sabemos si las funciones de atención a sus cofrades desfavorecidos se han tenido en cuenta en las negociaciones de la Agrupación con nuestro pío señor Alcalde.

Desde la educación pública a la segregadora o sectaria por la ideología.

Otra de las más claras coincidencias de nuestro primer edil el gobierno central y en especial con el aplaudido ministro Wert es su apego a la segregación de niños y niñas en centros escolares. Es curioso que el mismo día en que una asociación llamada de Escuelas Católicas Andaluzas protestaban airadamente con lazos naranjas o tonos fúnebres por la supresión de unas mínimas unidades en centros concertados, el señor Fernández de Moya con su concejala de educación visitaba el colegio masculino “Altocastillo” patrocinado por Opus Dei. Será esa la razón ideológica que se infunde en LOMCE para segregar por sexo, poder económico, capacidad o introducir una mercantilización desaforada desde primaria a la par que se suben tasas y se rebajan becas. Pero claro, mientras pedimos supuestas libertades de ricos y decimos amén, deterioramos más la ciudadanía ya desde la escuela que cada vez sea menos pública menos laicas y menos democrática.

De cómo convertir los dogmas del 10 % en leyes para tod@s.

De la misma manera que en educación se trata de implantar una reforma educativa al dictado de los más reaccionario de la iglesia católica, en otras parcelas de la vida se quiere imponer a una sociedad, cada día más secularizada, una moral sexual de siglos pasados en campos como el aborto o el matrimonio homosexual. Como se ve, saliendo a la calle mezclando parafernalia y fe, para mantener a esa gran mayoría que ha huido de los templos.

De las connivencias de la cúpula eclesial con los poderes neoliberales.

Mencionábamos la crisis y las labores de distracción para desmovilizar a la gente para desposeerla fatalmente de su condición ciudadana y de sus conquistas sociales. Aquí hemos citado algunos datos. Hemos señalado a una institución integrista como el Opus Dei que viene ampliando su consolidado poder financiero penetrando en las instituciones (gobierno, judicatura, universidad,…) y hasta en el mismo callejero. Véase el ejemplo de la escultura del señor Wojtyla, gran impulsor de la citada institución y cómplice de Regan, Thaccer, Videla o Pinochet, que custodia los ingenuos juegos de nuestra infancia en uno de los mejores parques de la ciudad.

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