Manifiesto francés por la laicidad ante las próximas elecciones presidenciales

En Francia, el Comité Laïcité Republique  ha proclamado a fines de marzo un Manifiesto por la Laicidad dirigido a los candidatos presidenciales, haciendo un llamado a la ciudadanía para suscribirlo. Este Manifiesto ha sido firmado inicialmente por distinguidos intelectuales franceses tales como Elizabeth Badinter (filósofa), Robert Badinter (ex ministro y ex presidente del Consejo Constitucional), Gérard Biard (redactor jefe de Charlie Hebdo), Jeanette Bougrab (ex ministra), Pascual Bruckner (filósofo), Caroline Fourest (periodista), Catherine Kintzler (filósofa), Henri Peña-Ruiz (Filósofo) y Jacques Lafouge  (ex Gran Maestro del Gran Oriente de Francia), entre otros.

El texto, traducido desde el sitio www.marianne.net es el siguiente:

La situación es grave: intolerancias, comunitarismos, islamismo radical, xenofobia identitaria, amenazas a la igualdad entre hombres y mujeres, paz civil debilitada. La sociedad francesa está en crisis.

La elección presidencial debe volver a situar la laicidad en el corazón de la República. La laicidad emancipa y libera a los seres humanos. Asegura la igualdad en derecho de todos los ciudadanos, independiente de su origen. Gracias a ella, la República reúne a todos los seres humanos, cualesquiera sean sus singularidades, en la universalidad de la ciudadanía.

Es esta igualdad la que no aceptan los comunistaristas, que desearían sustituir la ley por la costumbre o por el precepto religioso. La paz civil ha sido puesta en riesgo por el aumento de las reivindicaciones y amenazas comunitaristas, por una parte, y por aquellos que tergiversan la laicidad con propósitos de estigmatización y de xenofobia, por otra. Los franceses llevan la laicidad en su corazón y no es sorprendente que, en estos tiempos inquietos, ella les parezca tan importante como la cuestión social en la elección del futuro presidente.

Estos principios, por los que mujeres y hombres han luchado a riesgo de sus vidas, implican aún hoy condena a muerte en ciertas partes del mundo. Ellos no son negociables, a riesgo de amenazar la unidad de la nación, la perennidad de la República y la propia democracia.

En razón de lo anterior, es por lo cual los candidatos republicanos deben tomar posición claramente acerca de esta cuestión decisiva. Les pedimos solemnemente comprometerse a hacer respetar la ley de 1905 de separación de las iglesias y el Estado, así como la ley de 2004, de prohibición de signos religiosos en la escuela pública.

Les pedimos establecer disposiciones que garanticen la neutralidad de las guarderías, de los hospitales  y de otros, como recientemente ha dispuesto la Corte de Justicia de la Unión Europea en relación con las empresas.

Llamamos a reinstaurar la escuela republicana y laica, que tiene por misión formar ciudadanas y ciudadanos libres, iguales y responsables.

Los llamamos a comprometerse a hacer respetar  la ley de 2010 que prohíbe el ocultamiento del rostro en el espacio público.

Les pedimos comprometerse a poner término en forma progresiva y concertada a todos los regímenes de excepción de cultos todavía vigentes en el territorio nacional, tal que se ajusten al artículo primero de la Constitución.

Les pedimos defender el pleno derecho al IVG (Interrupción voluntaria del embarazo), al matrimonio de parejas del mismo sexo, así como al derecho a morir con dignidad.

Exigimos que defiendan el principio absoluto de igualdad entre mujeres y hombres.

La elección presidencial no es un espectáculo mediático ni un juego de simulación de roles. Debe ser el momento en que la República laica y social retoma su impulso.

Es por ello que llamamos a los ciudadanos a movilizarse y exigir del candidato que apoyan el compromiso solemne de defender y p.omover la laicidad.

(Traducción: Carlos Leiva V.).

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