Manifestación laica Internacional en Bruselas

Traducción de los contenidos de la Manifestación Internacional por el Laicismo en Bruselas, que nos ha enviado José Arias de La Libre Pensée francesa, el pasado 12 Se incluyen comentarios, intervenciones, convocatoria,…

Manifestación Bruselas 3 de abril de 2005

¡Por la absoluta libertad de conciencia, separación de las Iglesias y Estados!

For complete freedom of conscience, separation of religion and state.

Por la laicidad en Europa y contra el Tratado Constitucional Europeo, cerca de un millar de laicos, de librepensadores, de humanistas y de racionalistas viajaron desde varios países de Europa el domingo 3 de abril de 2005 a Bruselas.

La Manifestación

Desde la Estación del Norte a la del Mediodía, en un ambiente de buen humor y con el calor del apoyo de los paseantes que se agrupaban en las aceras, se hizo la manifestación internacional laica. Los franceses se codeaban con los belgas, los italianos, los alemanes, los portugueses y los ingleses.

“Por la separación de las Iglesias y los Estados”.

 Con esta reivindicación, escrita en inglés y en francés, sobre una banderola llevada "a la española" (sin astas) se abría la manifestación.

La IHEU seguía con su bandera del congreso internacional de julio en la UNESCO con la misma consigna "For separation of religion and state".

La Libre Pensée ibadetrás, con sus tres banderas tradicionales, la roja, la negra, y la negra y roja. Una gran banderola iba al principio de su comitiva:

"Por la laicidad en Europa:" ¡decimos NO a la constitución europea! ".

Se veían librepensadores del Norte y del Pas-de-Calais, de Mosela y los Vosgos, de Nantes y Bretaña, de Ródano-Alpes y Borgoña, del Jura, el Vaucluse y los Bouches-du-Rhone, el Cantal y Corrèze. Desde Burdeos hasta l'Ile-de-France, estaban representados la casi totalidad de los departamentos franceses.

Estaban presentes los militantes belgas de los libres pensadores, de los sindicatos del FGTB, de la Central General de los Servicios Públicos, del Centro Flamenco de Acción Laica con sus espléndidas banderas de la antorcha prometeica y los partidarios de NO a la constitución.

¡No queremos concordatos!

Era una manifestación muy dinámica que insistía en las consignas propuestas:

"Desde Berlín a Bruselas: Derogación del delito de blasfemia".

"No a la Europa vaticana: separación de las Iglesias y del Estado".

Una consignas muy querida: "No queremos Concordatos. Separación de las Iglesias y del Estado".

Era una manifestación completamente internacional. Se repitieron mucho dos eslogan:

"¡Desde París a Varsovia! La Democracia es la Laicidad! ¡Separación de las Iglesias y del Estado!".

El segundo lo promovieron los librepensadores de Loire-Atlantique : « Constitution ? Non, Non, Non ! Bolkenstein ? Nein, Nein, Nein ! »

El mitin laico.

Después de llegar a la estación del Midi, los manifestantes participaron en un verdadero mitin laico internacional en favor del rechazo de la Constitución Europea y por la Laicidad en Europa.

Se inició el mitin con la intervención deJoachim Salamero, Président de la Libre Pensée francesa. El presidente de la FNLP denunció especialmente el principio de subsidiaridad, motor esencial del antidemocrático Tratado Europeo.

Roy Brown, Président de l'Union Internationale Humaniste et Laïque (IHEU) insistió en la necesidad de luchar por la laicidad en Europa, que no puede ser otra que la generalización de la separación de las iglesias y los Estados.

Etienne Pion, Président du Mouvement Europe et Laïcité (CAEDEL) ofreció todo el apoyo de su asociación para la acción convergente de las asociaciones que luchan por la promoción del principio de laicidad en Europa, lo que supone el rechazo del Tratado Constitucional Europeo.

 Keith Portéous Wood, director ejecutivo de la National Secular Society del Reino Un ido, organización hermana de la Libre Pensée, citaba la declaración del ministro británico de Asuntos Europeos ante un grupo evangélico, que decía que no había ningún otro tratado internacional que favoreciera tanto a las iglesias y a las religiones como el Tratado Constitucional Europeo.

Daniel Bénichou, vice-président du Comité-Laïcité-République que hablaba también en nombre de l'Union des Républicains Radicaux (U2R), denunciaba con fuerza, como especialmente antilaico, el contenido de los artículos 52 y 70 del Tratado Europeo.

Jean-Maurice Dehousse, antiguo vicepresidente del grupo socialista del Parlamento Europeo, explicó todos los mecanismos antidemocráticos y anti laicos que habían llevado a la "adopción" de este proyecto de Tratado Constitucional. Señalaba también que, incluso antes de la ratificación final por los 25 Estados, ya se estaban empezando a aplicar las disposiciones de este Tratado.

Christian Eyschen, en nombre de la Libre Pensée francesa concluía éste mitín declarando:

"¿Como no vamos a constatar que las Iglesias, todas las Iglesias piden el voto positivo, porque esta constitución defiende sus privilegios antidemocráticos?. "¿Como no vamos a constatar que las patronales, todas las patronales piden el voto positivo, porque esta constitución defiende sus privilegios económicos?

"¿Como no vamos a constatar que los totalitarios de todo tipo, adversarios irreductibles de la igualdad, de la libertad y de la fraternidad piden el voto positivo, para destruir los Servicios Públicos , garantes de la igualdad de derechos de los ciudadanos?.

"¿Como no vamos a constatar que nos hablan de Constitución violando el principio de la Constituyente y de los constituyentes?.

Son los que se han erigido en "representantes autodesignados de los pueblos", que no han sido elegidos por nadie, actuando por su propia cuenta e intereses, los que piden el voto positivo. ¿Como puede sorprender entonces que podamos decir NO a esta constitución y pedirle a todos los pueblos de Europa que la rechacen?.

Viniendo de un país en el que las palabras Revolución y República tienen todavía sentido, se qué  una barricada no tiene más que dos posiciones.

Por su parte la Libre Pensée francesa no es ni neutral, ni agnóstica en materia Europea. Ha escogido su campo.

Es el NO a la Europa clerical, vaticana y religiosa!

Es el NO a la Europa de la explotación!

Es el NO a la Europa de la destrucción de los Servicios Públicos!

Es el NO a la Europa de los totalitarismos y de los opresores!

INTERVENCIONES

JO Salamero

Président de la Fédération Nationale de la Libre Pensée – Bruxelles, 3 avril 2005

Ciudadanos, ciudadanas, amigos y camaradas.

En nombre de las asociaciones de Libre Pensamiento, de las asociaciones laicas que han llamando a esta reunión, a esta manifestación por la laicidad en Europa, y a las numerosas asociaciones que la apoyan, os doy la Bienvenida a todos.
Hace algunos días, la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea, ha hecho pública una declaración confirmando su adhesión y su apoyo a la Constitución europea, como ya lo había indicado en junio de 2004, después de la Conferencia Intergubernamental. ¡No hay nada de asombroso en ello, nada que nos sorprenda!
Los obispos consideran que este tratado confesional marca en un momento de nuestra historia un avance significativo en la construcción de lo que, por nuestra parte, hemos calificado, desde los años cincuenta, como la Europa vaticana.

Afirman su adhesión militante, llamando a su electorado católico, y a todo el conjunto de los cristianos a promoverla, por tres razones:

. El reconocimiento de la herencia religiosa y, en consecuencia, cristiana, como elemento constitutivo de esta Europa, inherente al reconocimiento del papel oficial que se les da a las iglesias como miembros de la Unión europea, que es exactamente lo contrario del principio de Separación de las Iglesias y de los Estados, principio que, por los aparte, como librepensadores, defendemos para que sea reconocido por todos los Estados.

. En fin, y no es lo menos importante, la constitucionalización, a nivel europeo, del principio de subsidiaridad, como medio político, jurídico, de organización de la sociedad.

Principio fundamental de la Iglesia Católica, decidido por ella, que sirve de modelo a todas las otras. Principio que se puede expresar así:

La autoridad superior (Dios?, el Estado?, la Comisión de Bruselas) decide lo que conviene realizar, en todos los planos, político, económico y social. Esta autoridad, la única decisoria, concede luego a los organismos calificados de "un rango inferior" (cf. encyclique Quadragesimo anno de 1931), el "derecho" de ejecutar lo que se ha decidido sin contar con ellos. Éste principio "descendente" desde la cima a la base, está presente de forma permanente en toda la enseñanza "social" de la Iglesia católica. Se opone frontalmente a la democracia representativa, de delegación, que es ascendente, que parte de la base, del ciudadano.

Principio del que el Parlamento da la siguiente definición: "el significado y la finalidad general del principio de subsidiaridad que reside en la concesión de un cierto grado de independencia a una autoridad subordinada ante una autoridad de nivel superior, especialmente de una autoridad local hacia el poder central".

Amigos, camaradas, al contrario de lo que pretenden algunos falsificadores, esta Europa no es la que pensaron, desearon Víctor Hugo o Jaurés. No es la Europa de los pueblos, decidida y construida por ellos mismos.

No es la Europa de las Luces, no es la que deseaban los militantes de los movimientos progresistas laicos, tras la Segunda Guerra mundial, para, decían, asegurar la Paz, para los que llamaban, muchos de ellos, los Estados Unidos Socialistas de Europa. Esta Europa es exactamente lo contrario.

Por consiguiente estamos aquí para manifestar nuestra voluntad de consolidar, reforzar, la separación de las Iglesias y del Estado donde existe y para conquistarla donde no la hay.

Estamos aquí para recordar que esta Separación, es decir, la laicidad, sigue siendo la condición principal para que la libertad absoluta de conciencia se ejerza realmente.
Y pienso que puedo decir, que estamos aquí para confirmar que más allá de nuestras diferencias, de nuestras distintas valoraciones en cuanto a los medios para llegar a ella, estamos decididos a proseguir nuestras acciones comunes, para que la laicidad en Europa se convierta en realidad.
 

Etienne Pion, Président du Mouvement "Europe et Laïcité" (CAEDEL)

Queridos amigos y camaradas, de nuevo el Movimiento Europa y Laicidad se encuentra asociado a una manifestación pública dónde están representadas algunas delegaciones de múltiples movimientos laicos con las cuales cooperamos frecuentemente para defender los puntos de vista comunes.

Las razones de nuestra presencia aquí son múltiples y, particularmente, el rechazo de un proyecto de construcción europea contrario a nuestros ideales y a nuestros principios comunes.

Sin entrar en detalles de modalidades institucionales que no podemos admitir (ya han sido denunciadas además en otras intervenciones de las que compartimos su contenido) yo me contenta de con señalar las principales razones que motivan nuestra posición:

1- Este proyecto es dogmático (por lo tanto anti laico) en el sentido de que establece de forma irreversible el anclaje del proyecto constitucional a una obligación de sumisión imperativa a un sistema económico, pretendidamente liberal, pero en realidad básicamente capitalista, sin ningún recurso posible de una liberación posterior.

2- Es clerical en el sentido de que muchas disposiciones institucionalizan oficialmente una influencia sistemática de las iglesias y de los clérigos en los asuntos europeos, lo que está en contradicción con el principios de separación de las Iglesias y de los Poderes Públicos.

3- Es antidemocrático porque limita los poderes legislativos del parlamento, privado del derecho de iniciativa de las leyes. Institucionaliza la imposibilidad de cualquier reforma constitucional ulterior.

4- Prevé someter la Unión Europea a la hegemonía americana integrandola claramente en la OTAN, organismo militar-político de la dominación de la USA.

5- Las referencias a los derechos sociales alegados están contradichas por disposiciones que aseguran la supremacía de las fuerzas económicas y financieras dominantes.

Por todas estas razones, nuestro Movimiento desaprueba el contenido del proyecto de constitución europea.

Consciente de que un rechazo por parte de Francia de esta construcción conllevara la revisión del proyecto propuesto, nuestro movimiento invita a las fuerzas laicas europeas a trabajar en la elaboración de un contraproyecto ulterior que sea conforme a nuestros principios de laicidad, de democracia, de progreso social y de independencia en el marco de las cuales se debe hacer la Europa que nosotros queremos.

 

Keith Portéous Wood, director ejecutivo de la National Secular Society – Assocaition Laïque Nationale de Grande Bretagne.

Os traigo el saludo fraternal de la NSS, nuestra organización hermana en Gran Bretaña.

Nuestra manifestación hoy tiene por finalidad sacar a la luz la voluntad de poder de las religiones, lo que es evidente no sólo en el proyecto de Constitución Europea sino en el mundo entero.

Nosotros sabemos que el hombre político más importante del mundo – el presidente de los Estados Unidos- debe su elección a la influencia religiosa. Bush, muy discutido por la guerra de Irak, recibió el apoyo de los tele evangelistas, mientras que su oponente, el senador Kerry, había sido duramente criticado por la Iglesia Católica, debido a sus toma de posición "no satisfactorias" acerca del aborto. La derecha religiosa estaba decidida a impedir que Kerry llegara a ser presidente, simplemente porque ha rehusado seguir ciegamente el dogma del Vaticano, y en cambio ha elegido seguir su propia conciencia y actuar según lo que consideraba que era mejor para los intereses de su electorado. En la América teocrática, este principio le ha costado caro.

Estas manipulaciones religiosas que han ayudado a asegurar a Bush su elección presidencial contra viento y marea se han situado, por ello, en la posición más poderosa para pedir – digamos exigir- que se actúe según su conveniencia. Esto es muy inquietante.

En Europa sin embargo, la población que se llama religiosa es proporcionalmente más reducida que en los otros continentes y esta proporción continúa a la baja. Por tanto, lógicamente, la influencia religiosa debería reducirse aquí. Pero es a la inversa lo que se está produciendo. En el Reino Unido, el más importante de nuestros políticos, Tony Blair, ha sido descrito como el Primer Ministro más religioso desde hace un siglo.

La influencia creciente de las religiones en la Vida Pública se da a la vez que la asistencia a las iglesias ha venido disminuyendo a lo largo de los 60 últimos años y de que un importante estudio acaba de concluir que el Reino Unido es uno de los Estados más irreligiosos de la tierra.

Compartimos las inquietudes de los laicos de toda Europa al constatar la influencia creciente del Vaticano en el seno de la Unión Europea y en sus Instituciones. El Vaticano es bastante más integrista – especialmente en la cuestión del aborto y de la moral sexual- que sus discípulos, una proporción pequeña del conjunto de la población. Sin embargo esto no impide que el Papa intente hacer presiones insidiosas sobre los hombres políticos católicos para qué apliquen sus, digamos "posiciones morales", a menudo inhumanas a lo largo de sus mandatos. ¿Puede haber algo más antidemocrático?

Esto crea un precedente muy preocupante que las demás religiones se pueden animar a seguir. En el Reino Unido hay tantos musulmanes practicantes como practicantes de la Iglesia Anglicana. Y como la asistencia a las mezquitas va en aumento y disminuye en las iglesias, pronto habrá tantos musulmanes practicantes como cristianos.

En Gran Bretaña, como en toda Europa, el Islam se hace cada vez más político y más influyente, y en algunos aspectos – como los intentos de restringir la libertad de expresión- incluso más que el cristianismo.

El número de misiones religiosas en la Unión Europea crece y se acerca a 60. Sin embargo no hay más que una sola misión equivalente específicamente no religiosa, una que se supone que representa a todos los humanistas, los laicos y a todas las obediencias de no creyentes, se trata de la Federación Humanista Europea.

Hay signos inquietantes de que serán menos consultados y menos respetados que sus homólogos religiosos.

Por ahora, los católicos tienen, no sólo uno, sino dos representantes y uno de ellos- el nuncio apostólico- tiene derecho de representación reconocido legalmente por un tratado internacional.

Se hace mucha publicidad en torno a la cuestión de saber si se debía o no incluir una referencia a Dios o al cristianismo en el preámbulo de la constitución de la Constitución. Puede ser que se hiciera sólo por  publicidad, porque era un conflicto que era fácil de explicar en los Medios. Pero también se pueden pensar que no se trataba más que de una cortina de humo para desviar la atención del artículo 52, más complicado y más peligroso. Este está en el propio cuerpo del texto, es más detallado y se puede exigir su aplicación.

El Ministro británico de Asuntos Europeos, el Dr. Denis MacShane, ha dado la pista a un grupo evangélico. Les ha dicho que, con la disputa a propósito del preámbulo, "pocos se han dado cuenta de que además, en el tratado constitucional, hay una mención única en el mundo que sitúa la creencia religiosa, y explícitamente a las Iglesias" en una relación con la política europea que, dice "no existe en ningún otro tratado, en ningún otro sitio".

Hay una persona que no duda en decir que esto es lo que ocurre en la realidad, es el Cardenal Christophe Schönborn. Ha rechazado el preámbulo como un simple " prefacio". Ha dicho claramente que consideraba que la sustancia de una constitución es "lo que está escrito en la constitución y que por lo tanto estaba muy complacido al poder decir que las opciones fundamentales de esta constitución están bien hechas y son aceptables desde el punto de vista cristiano".

El Arzobispo de Viena ha acogido especialmente bien el artículo 52 que garantiza el respeto de la Unión Europea del estatuto de las Iglesias y de las comunidades religiosas y les asegura un diálogo abierto, regular y transparente. Temía que sin esto los franceses y los belgas buscarían imponer su propio modelo de laicidad, en el que las iglesias no están reconocidas como cuerpos constituidos dignos de ser consultados sobre los proyectos de ley.

Pero ¿quién podría, razonablemente, estar contra el "diálogo abierto, transparente y el regular" que prevé el artículo 52?. Es precisamente este aspecto el que más le preocupa del artículo 52. Este diálogo no es un diálogo igualitario y equitativo. Estas, así llamadas, organizaciones religiosas "trascendentes" están dotadas de una autoridad y de un estatuto más importante que las organizaciones laicas y su diálogo regular, yo creo, que dará más oportunidades a las organizaciones religiosas de poner su veto a propuestas de ley antes de que sean examinadas por el Parlamento Europeo.

La llamada a las armas lanzada por el Dr. Mac Shane a los clericales es, para mí, el comentario que hace reflexionar más sobre la Constitución: ha dicho a sus oyentes clericales: "Desafío a cualquiera a encontrar otro tratado internacional en el mundo moderno que de un aspecto tan central a la práctica y a las creencias religiosas".

Voy a repetir esto – recordando que el que habla es el ministro británico de Asuntos Europeos: "Desafío a cualquiera a encontrar otro tratado internacional en el mundo moderno que de un aspecto tan central a la práctica y a las creencias religiosas".

Ha dicho a sus amigos cristianos que el artículo 52 "abre la puerta" a las Iglesias y a las organizaciones religiosas para que puedan hacer valer sus preocupaciones ante el Presidente de la Comisión, ante el Consejo de Ministros y ante el Parlamento Europeo". "Yo os invito a todos a aferraros a esta ventaja" declaró fríamente, "este siglo verá un compromiso histórico final entre la fe y la laicidad".

No debemos permitir que la laicidad de Europa se destruya de este modo. Hay grandes posibilidades de que Francia y el Reino Unido rechacen la constitución, y, por tanto, hay buenas razones para ser optimistas.

Yo os llamó a combatir para asegurar que los demás países hagan lo mismo y que el artículo 52 sea borrado de cualquier nueva versión que se haga después.
 

Daniel BENICHOU – Comité Laïcité République et l'Union des Républicains Radicaux

Nos hemos reunido este domingo, a dos meses del referéndum que se dice que nos va a comprometer para los siguientes 50 años o para todo el siglo.

La movilización de tantos asistentes hoy testimonia nuestra actitud de vigilancia y nuestra determinación para anclar la laicidad como base de los valores constitutivos de Europa.

El Comité Laicidad República, su presidente JM Matisson, así como la Unión de los Republicanos Radicales y su presidente Emmanuel Dupuy han estado siempre al lado de los que trabajan en este sentido y lo estarán en el futuro, porque la movilización debe extenderse, dado qué son muy importantes los riesgos de ver nuestro ideal laico y republicano fundirse como la nieve al sol.

Este proyecto de tratado constitucional no ofrece todas las garantías necesarias para permitir vivir juntos a los 475 millones de ciudadanos europeos. Es lo menos que se puede decir, cuando se conocen todas las fuerzas que actúan para socavar la garantía universal del interés general…

. Defender la laicidad, es defender ante todo el principio de separación de las Iglesias y del Estado. Este principio reposa sobre una distinción clara e indiscutible entre un ámbito de derecho público y un ámbito de derecho privado…

 . Promover la laicidad es asegurar el no- dogmatismo de los poderes públicos comunitarios, que deben asegurar, en total neutralidad, la igualdad de derechos y de deberes de cada europeo…

. Querer que la laicidad sea la marca identitaria del continente europeo, es actuar contra cualquier forma de clericalismo religioso, ideológico o económico, para permitir la mejor garantía de imparcialidad ante las creencias religiosas, las conviciones políticas y las posiciones filosóficas de cada uno…

. Garantizar la laicidad es permitir la emergencia de una identidad humanista común, construida sobre la diversidad y la unidad de las condiciones particulares de cada Estado europeo…

Pero, sabemos que no es eso lo que trae esta Constitución, que, hay que recordarlo, menciona varias veces la religión, sin evocar una sola vez la laicidad.

Si hubiera que encontrar dos argumentos para votar NO, yo no citaré, por mi parte más que las graves amenazas que contienen los artículos 52 y 70 del Tratado.

Son una preocupación permanente para todas nuestras organizaciones.

Llamamos a los republicanos, a los radicales a los laicos a comprender lo que estos dos artículos implicarían para Francia, para Bélgica y para toda Europa:

. El reconocimiento jurídico de las Iglesias, en contradicción total con la ley francesa de 1905 de separación con el Estado;

. La organización de la intervención de estas Iglesias, es decir de intereses particulares privados en el ámbito del Derecho Público, aunque este, teóricamente, debería asegurar el interés general. Así que, no nos equivoquemos, un eventual reconocimiento por la Unión del derecho al aborto, o de los derechos civiles de los homosexuales chocarían con las Iglesias, que serían, en adelante, miembros oficiales.

Qué decir del intervencionismo absurdo de la alianza de las Iglesias con los poderes institucionales en Portugal contra el IVG, en España contra la supresión del catecismo obligatorio en la escuela, en Italia para reintroducir los crucifijos en las clases, sin hablar de Polonia, o de Malta, que han luchado para hacer creer que el Humanismo tenía una religión…

Desgraciadamente, se podría continuar el catálogo de amenazas serias e inminentes que pueden guiar los pasos de los europeos si se adopta esta Constitución…

. "Diálogo regular" entre la Unión, las Iglesias y las organizaciones culturales, que se ven situadas en el corazón de la vida democrática de la Unión, al mismo nivel que los miembros sociales.

¿Para hacer qué? Se sabe que esto implica "cortocicuitar" la competencia de los Estados en materia de organización de cultos.

Y sobre todo, ¿qué diálogo y con quien? ¿Qué diálogo se tendrá con la iglesia de la cienciología?

Nada en este texto nos permite prevenir contra esto.

. Desacralización, si lo puedo decir así, de la neutralidad del espacio público y el fin de la misión emancipadora, universalista de la escuela republicana, garante del Bien Común contra los intereses particulares, que se supone que hace ciudadanos. Después de esto ¿qué hay del velo en los lugares públicos? No hay nada previsto acerca de las disposiciones propias de cada Estado y respecto al orden público.

¿Qué decir, asimismo, de actitudes particularmente escandalosa del Episcopado europeo que se felicita, hace sólo unos días, abiertamente de que "el Tratado Constitucional admite implícitamente la contribución predominante que ha aportado la cristiandad a la Europa de hoy"?

Antes de que el tratado se haya adoptado, se está probando que lo espiritual se superpone sobre lo temporal…

El ideal laico europeo por el que nosotros, combatimos, todos juntos una vez más, es por el reinado del derecho común para ciudadanos iguales en derecho, independientemente de su(s) pertenencia(s), que se resume en la fórmula según la que la República reconoce el derecho a la diferencia, pero sin diferencia de derechos.

Nuestra “religión” está clara sobre este punto: una Europa laica no será ni francesa ni alemana, ni socialdemócrata, ni cristiana, sino simplemente republicana. Ni diluida en el espacio comunitario, ni apresada por algunos como de esencia franco-francesa o belga. Debe ser, al contrario, el basamento común sobre el que se construya la identidad europea, contra el oscurantismo que reina en otros continentes.

Nosotros el CLR y la URR estamos a vuestro lado, como librepensadores vigilantes, ciudadanos ilustrados, republicanos plenos que queremos una laicidad republicana, la excepción francesa en Europa, que se convierta en una excepción europea en el mundo.

Por lo menos esta constitución se someterá en Francia a referéndum; mientras que vosotros en Bélgica, una vez más se os escriba de ello escandalosamente.

Terminaré volviendo sobre las proposiciones de Tucidides, aunque la Constitución evita mencionarlo escrupulosamente. Se puede uno preguntar si no se toma como rehenes a los pueblos Europa, porque yo no veo cómo se puede llamar democrática a la constitución, sólo porque el poder está en las manos no de una minoría, sino de un mayor número. A menos que esto sea un milagro.

Continuemos la ofensiva en favor de la laicidad.

 

Christian EYSCHEN – Redactor jefe de la revista "La Raison"

¡Por la laicidad en Europa!

¡Amigos, Ciudadanos, Camaradas!
Venidos de varios países en Europa, a la llamada de la National Secular Society  del Reino Unido y de la la Libre Pensée francesa, con la participación amistosa de la Unión Internacional Humanista y Laica (IHEU), hemos venido a manifestar nuestro compromiso en pro de la defensa y de la promoción de la laicidad en Europa.
Partidarios de la herencia humanista de las Luces, resultante del Renacimiento, contra la carga insoportable del oscurantismo y las hogueras de la Inquisición, estamos aquí para combatir por la emancipación humana.

La primera de las libertades, es la absoluta libertad de conciencia. ¿Se puede ser un ser humano, libre de su destino, sin tener una plena libertad de conciencia, expresión y asociación, sin poder pensar libremente?
La Humanidad en marcha para su emancipación íntegra, siempre ha respondido a esta cuestión exigiendo en todos los países, en todos los continentes, la pretensión de la democracia política. La primera

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