Manifestación homosexual ante la catedral de la Almudena contra el Vaticano

«Benedicto XVI desea que sigamos siendo ejecutados simplemente por amar a la persona distinta».

A falta de un Vaticano, buena es la Almudena. Eso debieron pensar las decenas de manifestantes que ayer se congregaron frente a la catedral de Madrid para protestar contra la Santa Sede por su oposición a la despenalización universal de la homosexualidad. En el comunicado elaborado por la asociación organizadora de la protesta, COGAM, el malestar contra el Papa y el Vaticano es evidente: “Benedicto XVI desea que sigamos siendo ejecutados simplemente por amar no de forma distinta, sino a la persona distinta”.
La manifestación emula a la celebrada hace justo una semana ante la mismísima plaza de San Pedro del Vaticano, en Roma. Allí, medio millar de homosexuales italianos y simpatizantes, se congregaron para rechazar la oposición frontal de la Santa Sede a que las Naciones Unidas promulguen una condena universal contra la persecución penal de la homosexualidad.

La iniciativa francesa
Lo que parecía ser un gran gesto, aupado por la celebración del 60º aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, ha conseguido despertar una protesta internacional contra el Vaticano. Francia, que ocupa la presidencia de turno de la Unión Europea, prevé plantear ante la ONU la despenalización mundial de la homosexualidad. Pero en frente se ha encontrado a la Santa Sede como adversaria, con el escuálido argumento de que semejante proyecto “llevaría a nuevas discriminaciones a los estados que no reconocen las uniones gays.
7 Estados con pena de muerte
En la actualidad, siete países persiguen con la pena de muerte a los homosexuales. Una lista que se amplía hasta 91 cuando se habla de los que, “de una u otra manera, con mayor o menor gravedad en sus castigos, con el beneplácito de la ley o con el de quienes tienen la obligación de velar por su aplicación, castigan dichas relaciones entre personas adultas y de mutuo acuerdo”, según explica el comunicado elaborado por COGAM.
Frente a la catedral de la Almudena
El rechazo de esta iniciativa es la que sacó ayer a la calle a los homosexuales españoles, concretamente hasta la puerta de la catedral de la Almudena de Madrid, base de operaciones del arzobispo madrileño Rouco Varela. Bajo el lema “Vaticano homófobo, cómplice de asesinatos”, la marcha se colocó frente a la catedral para preguntar a Benedicto XVI por qué “desea que sigamos siendo ejecutados simplemente por amar no de forma distinta, sino a la persona distinta”.
¿Genocidio?
Asumiendo que la “eliminación sistemática” de personas por su nacionalidad, etnia, raza o religión se denomina genocidio, la asociación COGAM exige saber, de parte del Papa, “cuál es el nombre que para él hay que dar el exterminio de las personas en base a su orientación sexual”. “Queremos que Benedicto XVI explique por qué apoya esas ejecuciones”, alega la asociación.
“Simplemente se pide a los Estados que no nos maten por amar, que no nos encarcelen por enamorarnos o por relacionarnos sexualmente como el resto de las personas adulas de la humanidad”, explica la COGAM.
“Reclamamos un Estado laico de verdad”
Como la punta de un iceberg, el malestar de los homosexuales por la iniciativa del Vaticano es sólo el principio. “Denunciamos que desde la Jefatura de un Estado no democrático, el Papa Ratzinger haga política internacional sin el más mínimo respeto a los Derechos Humanos”, explican. “Pedimos al Gobierno de España que denuncie el Concordato que mantiene con el Estado Vaticano, por inconstitucional”, añaden. “Exigimos a la jerarquía de la iglesia que deje de hacer política sin someterse a las reglas del juego político y a unos mínimos principios democráticos”, puntualizan. Y concluyen: “Reclamamos un Estado laico de verdad”.

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