Madre de pastor boliviano dice que Dios evitará que su hijo sea condenado

La madre del pastor evangélico boliviano que secuestró un avión en México dijo que confía en que la justicia divina evitará que su hijo sea condenado por los tribunales mexicanos y aseguró que actuó por revelación de Dios para llamar la atención y evitar más violencia en ese país.

"José Mar hizo en su juicio, y con el permiso de Dios, y creo que Dios lo sacará en victoria. Se que está mal eso, pero estoy tranquila porque si Dios lo permitió también va a solucionar el problema. Yo creo que será de bendición porque nos darán cobertura", dijo por teléfono a la AP Mary Pereira desde la ciudad de Santa Cruz en el oriente boliviano.

Las autoridades mexicanas identificaron a José Mar Flores Pereira de 44 años como el autor del secuestro del Boeing 737 con 103 pasajeros de la empresa Aeroméxico. El hombre declaró a las autoridades que actuó por revelación divina y aseguró que sus cómplices fueron "el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo".

El hombre pedía que lo comunicaran con el presidente de México, Felipe Calderón, para anunciarle la revelación del terremoto que sacudiría a México.

La madre del detenido dijo que no sabía que su hijo secuestraría un avión, pero éste le comentó el sábado en la última comunicación telefónica, que haría algo grande para llamar la atención. "Yo creo que mi hijo hizo eso movido por la fe ante la violencia que vive México. Quería predicar".

Flores Pereira es el hijo mayor y tiene tres hermanas en Bolivia. Todos pertenecen a una iglesia evangélica. En Santa Cruz, 510 kilómetros al este de La Paz, tuvo un adolescencia difícil, absorbida por el alcohol, drogas y la delincuencia y una relación difícil con su padre.

A los 14 años ingresó a la cárcel por consumo de drogas. Volvió al penal tiempo después y su padre lo sacó del colegio y lo puso a trabajar como ayudante de camiones. Más tarde lo echó de la casa por su vicio recurrente, dijo la madre que hablaba con tono tranquilo. "Mi hijo fue un delincuente pero se rehabilitó", sostuvo.

Pereira contó que la familia ayudó a José Mar a viajar a México hace 17 años donde tuvo contactos con pastores evangélicos. La madre dijo que no cree que su antigua adicción a las drogas haya perturbado la mente de su hijo.

"Me dijo que hace tiempo Dios le habló y le pidió que hable con el señor (presidente) Calderon para que den cobertura a los predicadores. Muchos drogadictos se salvaron con la oración y no es con violencia", señaló.

"La Biblia dice que nuestra lucha no es con palos, es el Espíritu Santo que transforma vidas y ese mensaje lo tenía para el presidente". "Yo creo que en el avión vio el periódico con la fecha 9,9,9 . No sé qué hay en el almanaque hebreo pero hay promesas para el pueblo de Dios y cómo estamos viviendo los últimos días, las profecías se están cumpliendo", agregó.

"Lo hice por revelación divina": José Mar Flores Pereira

El gobierno federal responsabilizó a un boliviano supuesto pastor religioso del secuestro de un avión de Aeroméxico con 103 pasajeros, y quien dijo haber sido motivado por una revelación divina.

En declaraciones posteriores a la prensa, Flores Pereira dijo que el artefacto con el que amenazó hacer volar el avión "eran unas latas de Jumex (marca mexicana de jugos), que le puse unas lucecitas".

El secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, identificó en rueda de prensa a José Mar Flores Pereira, de 44 años y originario de Santa Cruz, Bolivia, como el autor del secuestro del Boeing 737 procedente del balneario turístico de Cancún.

"El refiere que fue una revelación divina lo que lo condujo a esta acción", comentó el secretario.

Añadió que Flores Pereira dijo a la policía que como el miércoles era el día 9 del mes 9 del año 09, eso representaba el 999, que si era visto al revés implicaba el número 666, una referencia bíblica al anticristo.

García Luna dijo que en medio del vuelo 576 entre Cancún y la ciudad de México, el hombre advirtió a una azafata que tenía una bomba, que era acompañado por tres cómplices y que haría explotar la aeronave.

Al preguntarle quiénes eran sus cómplices, respondió: "el padre, el hijo y el espíritu santo".

El boliviano, que vive en México desde hace 17 años y a quien las autoridades describieron como drogadicto y alcohólico, tenía antecedentes penales en Bolivia.

El hombre pidió sobrevolar el aeropuerto de la capital siete veces y hablar con el presidente Felipe Calderón.

El funcionario federal dijo que tras revisar el equipaje de la aeronave se descubrió que el boliviano portaba un falso artefacto explosivo.

Imágenes de televisión mostraron al menos a cinco personas que eran escoltadas por policías federales hacia un vehículo blindado, luego de una operación en la que tomaron control del avión y en la que no se hizo ningún disparo.

García explicó que varios pasajeros que viajaban en la parte posterior de la aeronave fueron escoltados hasta el final, como parte de un protocolo de seguridad y en un intento por evitar que algún otro presunto criminal tratara de pasar desapercibido.

El avión partió antes del mediodía de Cancún y tras llegar a la capital mexicana, permaneció en una sección especial de la terminal aérea por más de una hora hasta que las autoridades controlaron la situación. Todos los pasajeros y tripulantes fueron evacuados a salvo.

El secretario de Seguridad Pública dijo que el boliviano había partido cinco días atrás a Cancún, donde dijo que "quería participar en actividades de emancipación y difusión de religión".

El hombre radicaba en el estado sureño de Oaxaca.

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