Lucran agrupaciones religiosas con la fe

Dado lo benigno de las leyes mexicanas en culto y libertad religiosa, muchos grupos eclesiásticos están lucrando con la fe, preponderando lo económico, advirtió Arturo Farela Gutiérrez, presidente nacional e internacional de Confraternice.

Afirmó que la Secretaría de Gobernación tiene registradas poco más de 8 mil asociaciones religiosas, de las cuales el 40 por ciento son católicas, 50 por ciento cristianas evangélicas y 10 de otras, dentro de las cuales algunas hacen mal uso de los grupos, además de que existen muchas más que no están registradas y operan sin control.

Fabela Gutiérrez explicó que estas agrupaciones están haciendo mal uso de las leyes, porque la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público prohíbe el lucro de la fe, incluso, sanciona la preponderancia económica, cuando a la gente se le pide constantemente diezmos u ofrendas, por eso es importante que la sociedad en general conozca sobre las leyes religiosas.

“Vemos con preocupación que en México están brotando muchos grupos que están aprovechando de la legislación que es benigna para el país en culto y libertad religiosa, entonces tanto predicadores mexicanos y extranjeros están haciendo un abuso de esta libertad consagradas en la Carta Magna como las leyes que emanan de la Constitución Política”, señaló.

Destacó que la Secretaría de Gobernación no tiene los filtros necesarios para identificar a los predicadores falsos que lucran con la fe, por lo que deberían tener una mayor vigilancia al respecto.

Igualmente, corresponde a la Secretaría de Hacienda, agregó, poner un freno a la preponderancia económica de algunas agrupaciones religiosas, al realizar auditorías y exigir los impuestos, ya que muchos evaden pagar impuestos o hacen arreglos para mantenerse en el margen mínimo y no pagarlos.

“Cada año, la Secretaría de Hacienda emite una resolución hacendaria, esa resolución nos revela las obligaciones que tenemos como Iglesias y asociaciones religiosas, ésta fue publicada el 19 de diciembre y entró en vigor a partir del primero de enero de este año, en donde, entre otras cosas, tenemos la obligación de presentar declaraciones mensuales todas las Iglesias y,  en caso de que haya ingresos mayores a los que regula la Secretaría de Hacienda, el SAT, se tienen que pagar impuestos”, comentó.

Con el anuncio de la Iglesia Católica que el divorcio ya no cobrará, parece que comienzan a tomar conciencia de que los servicios de Dios no se cobran, por lo que deberían dejar de exentos de pago los bautizos, misas, bodas y demás, apuntó.

En las Iglesias cristianas evangélicas no cobran por esos acontecimientos, únicamente se recogen ofrendas o diezmos con el objeto del mantenimiento del recinto.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...