Los padres pedirán en los tribunales que no se retiren los crucifijos del colegio

Polémica en un centro público de Almendralejo (Badajoz) * Quieren que se mantengan los símbolos religiosos en todas las aulas * La Junta de Extremadura retiró dos cruces a petición de dos progenitores

La Asociación de Padres y Madres (AMPA) del colegio público Ortega y Gasset de Almendralejo (Badajoz) ha decidido por unanimidad dar la batalla judicial para mantener los crucifijos en sus aulas tras la polémica orden de la Junta de Extremadura que obligó a quitarlos por una denuncia presentada por un padre que es el portavoz de la Ejecutiva Local del PSOE.

De esta manera, si el Consejo Escolar no atiende a sus peticiones, entre las que se incluyen también mantener todos los actos religiosos que durante el año se celebran (misa de apertura de curso en una parroquia anexa al centro, organización de un belén en Navidad, Miércoles de Ceniza y entrega de flores en mayo a la Virgen), acudirán a los Tribunales de Justicia.

También han acordado, durante la hora y media que ha durado la reunión en un salón de actos del colegio abarrotado, organizar una concentración el próximo viernes día 19 que se realizará frente a la Iglesia de la Inmaculada, en la Plaza de España. Y prueba del ambiente de tensión que existe estos días en el colegio en particular, y en Almendralejo en general, es que a la reunión de la AMPA acudieron también numerosos ex alumnos y familiares, como abuelos, tíos, etcétera, y ciudadanos en general, que colapsaron el centro.

El nuevo portavoz de la AMPA, el abogado Francisco Lamoneda, ha asegurado que la concentración consistirá "en un acto de protesta en el que los padres exigirán, sin ningún tipo de confrontación, que no se retiren más símbolos religiosos del centro y que vuelvan a su sitio los dos crucifijos".

Además, ha aportado que la reclamación "se fundamenta en el punto tercero del artículo 16 de la Constitución española, en la que se subraya que los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española, teniendo en cuenta además que no hay una Ley de Libertad Religiosa que lo regule claramente aunque la Constitución garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto".

Para Lamoneda, "no se trata de seguir poniendo crucifijos en los colegios donde no los hay, pero que no se retiren los que ya existen porque la cruz además de un símbolo religioso también lo es de la propia cultura española, de sus raíces y las tradiciones más íntimas de los españoles, porque si se sigue esta línea también habría que derribar catedrales, cementerios o lápidas y destruir gran parte de nuestra literatura, el arte, la pintura, la poesía, etcétera". Y agrega: "La cruz forma parte de nuestro paisaje, tanto como las parras o los olivos".

Otro de los argumentos que plantearán para conseguir el regreso de los crucifijos al colegio "es que la mayoría de los padres de los alumnos así lo quieren y por tanto se debe respetar en una democracia lo que diga la mayoría".

A clase con crucifijos

En los días posteriores a la polémica suscitada tras conocerse que se habían retirado los crucifijos del centro educativo, varios alumnos están acudiendo a clase con crucifijos y portando pancartas a favor de la continuidad de los símbolos religiosos en las aulas. Y es que de los 448 alumnos que tiene el centro, sólo 35 no está matriculados en este curso en las clases de religión.

El objetivo es quedar sin efecto la orden emitida por la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura al centro, que el pasado 7 de septiembre atendió a la reclamación de un matrimonio que exigió la retirada de los crucifijos de las dos aulas donde estudian sus hijos, de cinco y 10 años, respectivamente. La Junta se ha reafirmado hoy mismo en su decisión de retirar los crucifijos, aunque ha señalado que "es evidente que debe haberlos" en las clases en las que, en ése y otros centros, se imparte la asignatura de Religión.

La administración tomó esta decisión antes de que el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) emitiera una sentencia al efecto, pues el matrimonio había recurrido a los Tribunales ante la "pasividad" de la consejería durante dos años, según el denunciante, Lorenzo Losada.

Los denunciantes

Éste, profesor de historia en el colegio Carolina Coronado de la ciudad, es el actual portavoz del PSOE en la localidad pacense y que fue concejal durante las dos legislaturas anteriores, donde no tuvo reparos en acudir de forma habitual a las procesiones de Semana Santa.

Él mismo lo ha admitido estos días y también que está bautizado, que ha hecho la Primera Comunión y que también se casó por la Iglesia, "como mucha gente de mi generación", aunque asegura que estos aspectos, junto a su condición de político, nada tienen que ver con su reclamación: "Lo que no quiero es que mis hijos estudien en un colegio que se parezca al de los años 50".

El progenitor se quejó también de los carteles de la campaña benéfica del Domund que cuelgan de las paredes del centro. Su esposa, Ana Isabel Lago, también denunciante, es profesora del Instituto Santiago Apóstol y hace unos años consiguió a su vez, a través de muchas presiones, que se retirara la imagen de la Virgen de la Inmaculada, que llevaba instalada 70 años en la fachada del centro.

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