Los padres objetores lucharán contra las clases de educación sexual

Jerez cierra el año con 140 objeciones de conciencia más a la asignatura Educación para la Ciudadanía, que suma ya más de 800

Después de tres años de rechazo a la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EPC), los padres objetores de conciencia van a afrontar ahora un nuevo reto: intentar frenar la impartición de formación afectivo-sexual en las aulas. «Las familias están bastante nerviosas porque quieren empezar por los alumnos de 11 años y la intención era adoctrinar desde los 4», explicó el portavoz del Foro de Laicos Asidonia, Ignacio Martínez.
 
En este asunto, al igual que hicieron cuando se implantó la materia de EPC, el colectivo jerezano se ofrece a las familias para información y asesoramiento en el caso de que decidan que sus hijos no cursen esta materia. «Actuaremos de la misma forma que con EpC», recordó ya que, según un comunicado de la plataforma España Educa en Libertad, «cualquier contenido de educación sexual dirigido a menores no puede tener carácter obligatorio».
 
Las clases de educación afectivo-sexual no se incluirán en el currículum obligatorio como una asignatura reglada sino como una actividad para los escolares. Además, no lo impartirá el personal docente sino profesionales sanitarios de la ciudad. «Está catalogado como formación de interés para la salud pública. Si alguien se opone a que se imparta, puede ser perseguido por estar en contra de la salud pública», aseguró Martínez. Por eso, los padres contrarios a esta materia mantendrán «la misma postura que con EpC».
 
«La sociedad se tiene que dar cuenta poco a poco de que no somos unos integristas sino que sentimos que nos usurpan nuestra labor como padres. En la práctica, están quitando la patria potestad a los padres», continuó el representante del colectivo jerezano que, junto a la plataforma Jerez Libre para Educar, lidera el rechazo a estas materias en la ciudad. «Además de anticonstitucional, es una barbaridad. A esa edad los chavales no están preparados biológicamente por lo que sólo se busca el adoctrinamiento», añadió.
 
Más objeciones
La ciudad de Jerez cierra el año 2009 con 140 objeciones más a Educación para la Ciudadanía (EpC), una asignatura reglada que se imparte desde este curso también en 5º de Primaria. De esta forma, son ya más de 800 las familias jerezanas que han decidido que sus hijos no cursen una materia que consideran adoctrinadora y contraria a la libertad de los padres a la hora de elegir la formación moral de sus descendientes.
 
Las últimas 35 objeciones se presentaron el pasado mes de noviembre ante la autoridad educativa. Corresponden a padres que tienen a sus hijos en 5º de Primaria ya que en este curso se imparte EpC desde septiembre y pertenecen a diferentes centros educativos de Jerez (Marianistas, Compañía de María, Salesianos, Montealto, IES Almunia, Josefinas o las Esclavas) y a menudo se han encontrado con trabas por parte de la dirección del colegio o instituto.
 
Aunque los dos primeros años hubo más presentaciones de objeción de conciencia contra esta asignatura que se empezó a impartir en el curso 2007/2008 en Secundaria , las familias jerezanas siguen demandando información acerca de la asignatura. «Después de algunas sentencias contrarias, han bajado las objeciones pero lo que se mantienen son las peticiones de charlas en los colegios», explicó Ignacio Martínez. En total, hay 1.800 objeciones a EpC en la provincia de Cádiz.
 
Contra los libros
El colectivo mantiene abiertos varios frentes relacionados con su oposición a esta materia entre los que se encuentran los recursos contra ciertos libros de texto, en concreto, contra las editoriales McGraw Hill y Serbal. «Estamos esperando la sentencia por la primera de ellas porque el recurso fue admitido a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). No son libros neutrales y pedimos su retirada», indicó Martínez. Estos recursos contra los libros de texto afectan a cinco colegios jerezanos (tres públicos y dos concertados).
 
Estas resoluciones judiciales van a ser, a juicio de los demandantes, «muy interpretativas» ya que se pueden dar dos opciones: «Que el niño quede exento de utilizar ese libro o que se obligue al centro escolar a retirar el libro de texto. Sería importante porque es un manual muy extendido, sobre todo, el de McGraw», indicó el representante de las familias jerezanas, que forma parte también de España Educa en Libertad.
 
De hecho, ya hay centros que han retirado el libro de texto que habían elegido al darse cuenta de que «sus contenidos son adoctrinadores», dijo Martínez.
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...