Los obispos ven «restricciones» en el calendario laboral de Rajoy

«Es una afirmación general y con muchas restricciones, y no vamos a adelantar opiniones». De esa forma zanjó ayer Juan Antonio Martínez Camino, secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), la propuesta de Mariano Rajoy de trasladar algunos festivos a los lunes para reducir festivos. La frase la pronunció en la presentación de la edición en formato popular de la Biblia, versión oficial de la CEE.

Rajoy, durante el discurso de investidura, se comprometió a «racionalizar» el calendario laboral para acabar con los puentes. Iba a trasladar las fiestas a los lunes más cercanos, «con la excepción de aquellas fechas de mayor arraigo social».

A pesar de las palabras cautas de Martínez Camino, es evidente que la Iglesia protestaría con vehemencia si el Gobierno tratara de trasladar solemnidades como Navidad, Año Nuevo, Jueves Santo, la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), la Asunción de la Virgen (15 de agosto) y algunas otras más inculturadas en España. Pero es improbable que el Gobierno trate de tocar precisamente esos días.

Para la Iglesia, y para el pueblo judío, la santificación de las fiestas es un precepto fundamental, irrenunciable, porque recuerda al hombre su trascendencia, es decir, que lo más importante no es este mundo y que, por lo tanto, hay que desligarse de vez en cuando del trabajo y dedicarse con calma al rezo y otras actividades.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...