Los obispos salvan al Rey de las execraciones por la ley del aborto

La campaña en Internet para que el Monarca no sancione la norma carece del aval episcopal, pero los prelados no pararán «hasta conseguir la derogación»

El trono y el altar no se enfrentarán por la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo, más conocida como ley del aborto. Aprobada anteayer por el Senado, la norma se publicará en el BOE cuando el Rey estampe su firma. Pero los obispos no excluirán del sacramento de la Eucaristía ni, mucho menos, excomulgarán al Monarca por esa rúbrica. Lo proclamó ayer el portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el jesuita Juan Antonio Martínez Camino.

Las execraciones episcopales alcanzarán sólo a los parlamentarios que han votado la polémica ley. Éstos, si son católicos, quedan fuera de la comunión eclesial. "Que el Rey tenga que sancionar con su firma una ley es una situación única. No hay ningún otro ciudadano que se encuentre en esa situación. Por tanto, no son posibles los principios generales para una situación única", dijo el portavoz.

Martínez Camino se enfrentó ayer al asunto con incomodidad. "¿Excomulgarán los obispos también al Rey por firmar la ley del aborto?" Fue la primera pregunta en una conferencia de prensa convocada para dar cuenta de la rutinaria reunión cuatrimestral de la Comisión Permanente episcopal. Experimentado polemista, el portavoz acusó el golpe. Primero, negó con energía que los obispos hayan amenazado con excomulgar a parlamentario alguno -sino sólo con la "exclusión de la comunión eclesial"-, pero titubeó en la respuesta sobre la rúbrica real, y sobre el juicio moral que merecerá esa circunstancia. "Nunca hemos hablado de excomunión. Eso es falso. Tampoco habrá reacciones para el acto de la firma de su majestad el Rey. Es distinto de los parlamentarios que dan su sí o su no a una ley".

 También negó que los obispos hayan instruido a sus sacerdotes en el caso de que algún parlamentario se les acerque en petición de comulgar. "¿Daría usted, como obispo auxiliar de Madrid, la comunión al Rey o al presidente del Congreso, señor Bono?". Contestación del portavoz: "Los sacerdotes saben lo que tienen que hacer. A todos los católicos, pertenezcan al partido que pertenezcan, les hemos trasladado la doctrina general de la Iglesia".

Pese a su insistencia en que no va a haber nuevas exhortaciones episcopales sobre la cuestión -"los principios generales son claros"-, Martínez Camino no logró zafarse del tema. "Ha habido siete preguntas sobre la cuestión; espero que la próxima no lo sea", advirtió el director de Comunicación de la CEE, Isidro Catela. Lo era. Y de nuevo el portavoz, visiblemente harto: "Podría escribir cuatro libros sobre este tema, pero no lo voy a hacer. Ya he dicho lo que tenía que decir".

Sectores ultracatólicos están jaleando una campaña en Internet sobre la inminente rúbrica del Monarca en el BOE a esa ley. Se titula majestadnofirme.com, y lleva recogidas más de 50.000 firmas, según sus promotores. "Su Majestad ha demostrado que es una persona valiente. Me dirijo a vos, al considerarle el último recurso para impedir lo que, sin lugar a dudas, será una de las mayores injusticias que van a cometerse en la historia de España. Majestad, no sancione este nuevo holocausto. Aunque esta valiente decisión le traerá contratiempos, sin su firma la Ley no entrará en vigor", le dicen en carta abierta.

La campaña tiene un antecedente también regio. Ocurrió en Bélgica en 1990, cuando el Parlamento aprobó la despenalización del aborto, y el rey Balduino renunció al trono durante 36 horas aduciendo objeción de conciencia. La treta legal, amparada por la Constitución, consistió en la declaración por el Consejo de Ministros belga de "la incapacidad temporal para reinar del representante de la Corona". La ley fue rubricada por el entonces primer ministro, el cristianodemócrata Wilfried Martens. Consumado el engorroso trámite, el Senado y la Cámara de Diputados belgas, en sesión extraordinaria, acordaron devolver a Balduino sus poderes.

Los obispos españoles no avalan la campaña majestadnofirme.com, pero respaldarán "cuantas medidas se adopten para conseguir la derogación de esta ley cuanto antes". Ayer anunciaron su apoyo a la manifestación de los grupos provida del día 7 del marzo, y la próxima convocatoria de una jornada por la vida.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...