Los obispos ratifican que la clase de religión fue pactada con el PSOE

Mientras el obispado asegura que hubo un acuerdo verbal, los socialistas niegan que hubiese entendimiento

Los obispos se ratificaron ayer en su aseveración de que el nuevo estatuto de la clase de religión fue pactado con los socialistas, aunque precisaron que se trata de un acuerdo verbal y no escrito. Los socialistas hicieron pública una carta de la jerarquía católica en la que se «demuestra» que no hubo tal entendimiento.

   A través de una nota, el presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, Antonio Cañizares, informó de que el 11 de enero del año pasado una delegación compuesta por él mismo y el obispo auxiliar de Madrid Fidel Herráez se entrevistó con el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono; y la secretaria de Educación de la ejecutiva socialista, Carme Chacón.

Reunión muy cordial
En aquella reunión, que duró dos horas y fue «muy cordial, abierta y franca», ambas partes coincidieron en que en el debate sobre la asignatura de religión debían sustraerse del enfrentamiento político y ser abordado de acuerdo con los preceptos constitucionales.

   «Conforme a este marco, se estima que habría de constituirse un área cuyo objeto sería el tratamiento del hecho religioso por una vía confesional y otra no confesional, a la elección libre de los ciudadanos», asegura Cañizares.

   El obispo aduce que estas coincidencias, aunque no están plasmadas por escrito, constituyen un acuerdo. La misma propuesta fue enviada al Ministerio de Educación, insiste el prelado. «Reiteramos igualmente el deseo, que es compartido por todos, de no establecer una confrontación sobre esta materia y atender todos a la demanda social y a los derechos que asisten a los ciudadanos».

   Por su parte, la secretaria de Educación del PSOE, Carmen Chacón, leyó públicamente el fragmento de una carta de Cañizares dirigida a Zapatero en la que se «demuestra» que no hubo ningún entendimiento.

   «Con la confianza de que se pueda alcanzar un acuerdo satisfactorio, le reitero mi agradecimiento y mis mejores deseos para usted y los proyectos que tiene para el progreso de la sociedad», reza la misiva, que lleva fecha del 8 de febrero de 2002.

   Estas palabras evidencian, a juicio del PSOE, que no se produjo una identidad de intereses con el Episcopado. De hecho, cuando el presidente de la jerarquía eclesiástica, Antonio María Rouco, fue reelegido, alegó que la Iglesia contaba con el respaldo de diversos partidos, como son el Partido Popular, Convergencia i Unió y el Partido Nacionalista Vasco.

Diálogo fluído
A pesar del incidente, que sigue causando perplejidad en las filas socialistas, la cúpula dirigente del PSOE quiere seguir manteniendo un diálogo fluido con la Conferencia Episcopal.

   Chacón apostilló que la reacción de los jerarcas de la Iglesia ha sorprendido también a Zapatero, al tiempo que subrayó que el PSOE ha presentado 11 iniciativas parlamentarias cuyo propósito está radicalmente en contra del parecer de los obispos.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...