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Los obispos polacos reconocen 368 denuncias por abusos a menores entre 2018 y 2020

La Conferencia Episcopal ha revelado los resultados de un informe realizado en el marco de las investigaciones que está llevando a cabo el Vaticano sobre los abusos y la inacción por parte de la Iglesia.

La sombra de los abusos en la Iglesia polaca es cada vez más alargada. De hecho, los últimos datos no hacen sino defender la preocupación de Roma: 368 denuncias por abuso a menores, niños y niñas, por parte de consagrados, se han presentado en el país en solo dos años, entre 2018 y 2020. Una cifra que, además, señala de forma directa a 292 clérigos que ahora mismo están siendo investigados.

Así lo revela el último informe elaborado en el marco de las investigaciones que está llevando a cabo el Vaticano sobre los abusos y la inacción por parte de la Iglesia del país, y cuyos resultados han sido revelados este lunes en una rueda de prensa celebrada en la sede de la Agencia Católica de Información polaca.

Bagnasco en Polonia

Y es que, desde el pasado mes de marzo, la Santa Sede decidía tomar las riendas y empezar a actuar con contundencia ante la situación del país. Sobre todo, contra los obispos Edward Janiak, ex obispo de Kalisz, y Slawoj Leszek Glodz, ex arzobispo de Gdansk, quienes habrían encubierto a varios sacerdotes después de que estos abusaran de menores. Del mismo modo, la polémica ha salpicado al arzobispo retirado de Cracovia, el cardenal Stanislaw Dziwisz, quien fue secretario personal del difunto papa Juan Pablo II y a quien la Fiscalía polaca investiga también como posible encubridor de delitos de pederastia clerical.

Aunque él siempre las ha rechazado, las acusaciones contra el secretario de Juan Pablo II han llevado al papa Francisco a enviar al cardenal Angelo Bagnasco a Varsovia para ser testigo de primera mano de las acusaciones y la investigación contra el purpurado. Durante la visita, que iniciaba el 17 de junio, Bagnasco –tal como anunciaba en un comunicado la Nunciatura Apostólica de Varsovia–, “examinó la documentación y mantuvo una serie de reuniones. Su informe sobre la visita será transmitido a la Santa Sede”.

173 menores de 15 años entre los abusados

El nuevo informe sobre abuso sexual por parte de miembros de la Iglesia en Polonia comprende los años 1958-2020, y ha sido elaborado por el Instituto de Estadística de la Iglesia Católica en colaboración con la Oficina del Delegado para la Protección de la Infancia y la Juventud de la Conferencia Episcopal polaca.

De las denuncias presentadas entre mediados de 2018 y finales de 2020, 300 se presentaron contra curas diocesanos y 68 contra miembros de congregaciones religiosas. De los denunciantes, 173 tenían menos de 15 años cuando se cometieron los hechos, y 174 entre 15 y 18. En ambos grupos de edad, la proporción de niños y niñas fue la misma (50% cada uno). Por otro lado, el informe explica también que el 81% de las denuncias se refieren a delitos cometidos entre 1958 y 2017, mientras que el 18% tuvieron lugar entre 2018 y 2020.

Asimismo, se especifica que el 51% de las denuncias realizadas en los últimos tres años aún están bajo investigación. Sin embargo, el 39% de las mismas se han considerado confirmadas o fundamentadas en la etapa preliminar, e incluso han llegado a reconocerse por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Mientras, el 10% restante no ha podido demostrarse por no contar con las pruebas suficientes o por considerarse como “poco fiables” en la investigación preliminar y han sido rechazadas.

Además, el informe contempla la situación de los presuntos abusadores ​​en el momento de la recopilación de los datos por parte de la Oficina del Delegado del Episcopal de Polonia. Una vez conocidas las acusaciones, el 46% de ellos fueron retirados de forma inmediata –aunque temporal– de sus servicios para ser investigados. Al 36% de ellos se les prohibió establecer cualquier contacto con niños y jóvenes y al 37% se les ordenó permanecer en un lugar específico hasta que se resolviese la investigación. El 16% de los acusados estaban ya retirados en el momento de la denuncia, y uno de cada diez (el 11% de los acusados ​​en las diócesis y el 6% en las órdenes religiosas) no ha sido destituido del ministerio.

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