Los obispos esperan una llamada del Gobierno para negociar un nuevo acuerdo de financiación

Dicen que la Constitución obliga al Estado a cooperar con la Iglesia católica

La Conferencia Episcopal está a la espera de una llamada del Gobierno para iniciar las negociaciones del nuevo acuerdo de financiación. Por este concepto, el Fondo Común Interdiocesano prevé ingresar en 2006 más de 144 millones de euros procedentes de las arcas públicas. El actual sistema está en vigor desde 2000 y «a priori no hay ninguna fórmula para sustituirlo, porque es un acuerdo marco del que pueden salir muchas fórmulas», según el nuevo vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, Fernando Giménez.
   El 80% del dinero que el Estado da a la Iglesia proviene de la «libre contribución» de los ciudadanos a través de la casilla del IRPF, mientras que otro 15% forma parte del complemento que el Gobierno asigna anualmente en los Presupuestos. Giménez explicó que, descontando la inflación, la Iglesia recibe del Estado un 10% menos que hace 14 años, mientras que la asignación del IRPF ha crecido en un 49%. «Hay que estudiar lo que aporta la Iglesia a la sociedad y establecer si ese marco vale», precisó. Fernando Giménez asegura que el modelo actual es «bueno y adecuado», aunque resulta «insuficiente» la asignación del 0,52% de los impuestos de los ciudadanos para financiar la Iglesia, lo que, a su juicio, «supone un contradicción con los Acuerdos Iglesia-Estado».
Sin privilegio
   Para el portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, el compromiso de renegociar la fórmula de la aportación estatal «no es un privilegio para Iglesia católica», dado que la Constitución «obliga a cooperar» con ella.
   Martínez Camino aseguró que no se puede incluir en estas ayudas el dinero que el Estado aporta a la Iglesia, ni los fondos destinados a los colegios concertados de titularidad religiosa, «dado que es un apoyo del Gobierno a la libertad de enseñanza y está dirigido a centros católicos y no católicos».
   Para 2006, la Conferencia Episcopal tiene presupuestados 144 millones de euros procedentes de las arcas públicas, que «no son nada escandalosos, sino una cantidad pequeña comparada con los 100 millones que recibió Cáritas el año pasado de los donativos, un dinero que ha salido de manos de personas normales y corrientes», según apuntó el responsable económico de los prelados.
   Durante la asamblea permanente de la Conferencia Episcopal ha sido aprobado el Fondo Común Interdiocesano, que cuenta con un presupuesto de 157 millones de euros para el año que viene. Las principales partidas serán las de gastos generales y de personal, con 116 millones de euros, las actividades pastorales con 14 millones y los 13 millones para abonar la Seguridad Social del clero.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...