Los obispos en contra de la muerte digna para Andrea, la niña gallega con una enfermedad neurodegenerativa irreversible

Los obispos españoles rechazaron este jueves la eutanasia en el caso de la niña gallega Andrea, con una enfermedad neurodegenerativa «irreversible» para la que sus padres piden una muere digna, pero aseguraron que la Iglesia tampoco quiere que haya «encarnizamiento terapéutico«, aunque sí cuidados paliativos.

Además, invitaron a escuchar el consejo de los médicos y de los expertos del comité ético aunque no dudan que los padres también quieren lo mejor para su hija.

«La Iglesia está en contra de la eutanasia pero tampoco es partidaria del encarnizamiento terapéutico, está muy claro en la doctrina de la Iglesia», ha subrayado este jueves el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE),José María Gil Tamayo, durante la rueda de prensa posterior a la Comisión Permanente.

Además, pidió que se escuche a los facultativos porque el código deontológico establece que «el médico tiene el deber de intentar la curación del paciente siempre que sea posibley cuando no lo sea, permanece su obligación de aplicar las medidas adecuadas para conseguir el bienestar del enfermo aún cuando de ello pudiera derivarse el acortamiento de la vida».

Por ello, insistió en que la Iglesia rechaza el encarnizamiento terapéutico pero aprueba el uso de cuidados paliativos y considera que en el caso de Andrea los médicos están actuando «con recta conciencia sin escatimar esfuerzos ni medios». En todo caso, no quiso entrar a juzgar el caso porque no conoce los detalles.

Gil Tamayo también se apoyó a un documento de los obispos de 1993 titulado 100 cuestiones y respuestas sobre la defensa de la vida humana en el que precisan que cuando la muerte parece inevitable, el enfermo puede determinar el curso de sus últimos días, y rechazar el uso de medicinas en fase experimental o de operaciones muy caras, «no equivaliendo este rechazo a un suicidio».

Finalmente, el portavoz de los obispos recordó a los padres que tienen a su disposición el servicio religioso del hospitaldonde se encuentra la niña, el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago.

El juzgado aprobó en julio el actual plan terapéutico de Andrea

El gerente del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), Luis Verde, explicó que han puesto en conocimiento del juzgado «la situación actual» de Andrea, la niña de 12 años con una enfermedad degenerativa e irreversible para la cual sus padres piden una muerte digna, con la finalidad de ver «si refrenda continuar con el plan terapéutico que autorizó en julio o llevar a cabo alguna modificación del mismo».

En declaraciones a los medios, el gerente del CHUS desveló que los profesionales del servicio de Pediatría actúan «siguiendo un auto judicial» del mes de julio. No obstante, ante la petición de los padres de la menor, que reclaman que se le retire la alimentación artificial, y «de cara a salvaguardar los derechos de la menor», se ha vuelto a poner en conocimiento del juzgado la situación actual de Andrea.

«Seguiremos actuando conforme a lo que marca la legislación y la buena práctica clínica», afirmó Luis Verde, quien defendió que el servicio de Pediatría actúa «en la línea que marcan los principios de la buena práctica clínica y de la ética asistencial» y negó que en este caso exista una obstinación terapéutica. Al respecto, insistió en que los pediatras intentan cumplir esa limitación del esfuerzo terapéutico que solicita la familia y «también siguiendo un auto judicial previo del mes de julio pasado».

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