Los obispos de Aragón presionan a la DGA ante la reducción de horas en Religión

Aseguran que el nuevo currículo «vulnera» el acuerdo vigente entre la Santa Sede y el Estado. Educación no cede y Mayte Pérez asegura que lo aprobado se ajusta «estrictamente» a la legalidad

La consejera (PSOE) dijo que se estudiarán «alternativas» para que estos profesores puedan ejercer las mismas horas que hasta ahora.

Como era de esperar, los obispos de las principales diócesis aragonesas han rechazado la reducción a una hora de la asignatura de Religión tras la publicación del nuevo currículo de Secundaria aprobado por el Gobierno de Aragón y ayer, tras solicitar una reunión con la consejera de Educación, Mayte Pérez, la presionaron para que rectifique en su decisión.

En un encuentro «cordial», acusaron a la DGA de «vulnerar» los acuerdos entre la Santa Sede y el Estado, según los cuales la asignatura se ha de considerar «equiparable» a las demás disciplinas. «Tienen rango de ley orgánica e internacional», esgrimieron.

Pero la DGA no va a ceder, porque aluden que se está aplicando un decreto de mínimos basado en lo establecido por el Ministerio de Educación y el Gobierno central. «La reducción se ajusta estrictamente a la legalidad marcada por el Real Decreto que desarrolla la LOMCE y si incumplimos, lo hará a su vez el Ministerio de Educación, porque es quien establece los requisitos a los que se acoge el departamento», explicó Pérez tras el encuentro mantenido con el arzobispo de Zaragoza, Vicente Jiménez; el obispo de Huesca-Jaca, Julián Ruiz; y el de Teruel-Albarracín, Carlos Manuel Escribano. Faltaron los de Tarazona y Barbastro-Monzón.

Los representantes de la Diócesis aragonesa abandonaron las instalaciones del departamento muy rápido y apenas hablaron con la prensa tras el encuentro con Pérez, pero sí amenazaron en su breve intervención con «informar a la opinión pública» sobre la situación generada si la consejera no atiende sus peticiones. Dicho y hecho.

Ya por la tarde, enviaron un comunicado en el que hablaban de una vulneración de «derechos fundamentales» de progenitores, alumnado y del profesorado que imparte Religión e instaron a los padres a «tomar conciencia» de que la reducción de clases de Religión «lesiona sus derechos». «Los poderes públicos deben garantizar en lo relativo a la formación religiosa y moral de sus hijos», señalaron los obispos.

La consejera, pese a las críticas, apuntó que el Ejecutivo entiende que la materia de Religión «debe ir fuera del horario lectivo» y señaló que la hora que se suprime en 1° de ESO se destina a reforzar otras materias «preponderantes», como Inglés. «Ellos han expuesto que no les gusta la decisión que hemos tomado, pero les hemos transmitido que se ha cumplido con lo que marca la ley y garantizando el derecho a elegir», insistió Pérez, quien aseguró que el departamento no hará cambios.

PROFESORADO
Durante la reunión también se abordó el tema de los profesores de Religión. El arzobispo de Zaragoza, Vicente Jiménez, subrayó que la reducción «drástica» del horario lectivo de estos docentes les deja «en una situación precaria» y opinó que «no es viable» impartir «con calidad» el currículo de Religión con un horario tan reducido.

Pérez respondió que el departamento que dirige no pretende «perjudicar laboralmente» a nadie y solo busca «diálogo y negociación» para llegar a un acuerdo. La consejera dijo que se estudiarán «alternativas» para que estos profesores puedan ejercer las mismas horas que hasta ahora. «No sabemos aún qué fórmula habrá, pero lo vamos a mirar», dijo.

La semana pasada, Felipe Faci, secretario general técnico de Educación, mantuvo una reunión con el sindicato de profesores de Religión de Aragón (Apprece), que mostró su indignación por la decisión del Gobierno de Aragón de reducir de dos horas semanales a una el horario de la asignatura en 1° de ESO, lo que consideraron «una torpeza política y un error académico» por parte del nuevo Ejecutivo.

Mayte Pérez, consejera de Educación de Aragón (PSOE),  con el arzobispo de Zaragoza, Vicente Jiménez (centro), el obispo de Huesca, Julián Ruiz (dcha.) y el de Teruel, Carlos Escribano (izda.). - Foto: EDU NAVARRO

Mayte Pérez, consejera de Educación de Aragón (PSOE), con el arzobispo de Zaragoza, Vicente Jiménez (centro), el obispo de Huesca, Julián Ruiz (dcha.) y el de Teruel, Carlos Escribano (izda.). – Foto: EDU NAVARRO

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