Los obispos andaluces entran en campaña contra el matrimonio gay, aborto y eutanasia

La Conferencia de Obispos del Sur ha entrado de lleno en la campaña electoral de los comicios andaluces con la exposición de una serie de criterios a políticos y votantes que afectan a las cuestiones más polémicas en el plano moral. Así, los prelados de las diócesis andaluzas hacen una clara advertencia sobre la necesidad de defender y preservar los matrimonios entre el hombre y la mujer, rechazando de forma implícita los de personas del mismo sexo, y muestran su rechazo al aborto y a la eutanasia, denuncian la corrupción y advierten sobre la cultura de las subvenciones y las dádivas. En el caso de la eutanasia, la advertencia tiene una carga añadida ya que se produce en una comunidad autónoma que se ha distinguido por dar pasos a favor de la “muerte digna”.

Los obispos se dirigen no sólo a los católicos sino a todos aquellos que quieran escucharles, y antes incluso de que se abra la campaña electoral marcan el territorio. En un documento presentado bajo el título “Ante las elecciones al Parlamento andaluz”, los prelados hacen especial hincapié en la vida, llamando a defender “el derecho a la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural", es decir, rechazan "el aborto, la eutanasia y el abandono de los ancianos, sin olvidar el apoyo a las mujeres que viven la espera de un hijo en situaciones difíciles"; o la de proteger "legal y económicamente el matrimonio como institución social, fundado en la unión estable de un varón y una mujer, y de la familia como ámbito natural de la crianza y educación de los hijos".

Descendiendo al plano social, los obispos consideran que para la consecución de estos objetivos es necesaria la “promoción del trabajo y de la vivienda, así como la puesta en práctica de un programa de inserción laboral de los jóvenes en la sociedad, de especial urgencia en la situación social actual de crisis económica”.

Corrupción y rechazo a las subvenciones y dádivas

Las directrices de los obispos abundan en la necesidad de preservar el derecho de las familias a elegir la formación de sus hijos en los colegios que crean oportuno, pero sobre todo aporta un elemento innovador y de especial importancia en Andalucía, el rechazo a la cultura de la subvención y la dádiva y la puesta en valor del trabajo y el esfuerzo. Así, según los obispos de las diócesis del Sur, el actual momento, que califican de histórico, obliga "a todos a construir una vida social más justa y pacífica", basada en la necesidad de "promover la estima del trabajo y del sacrificio como medio justo de crecimiento personal y colectivo para el logro del bienestar", frente a "la mentalidad tan extendida del derecho a la dádiva y de la subvención".

Y finalmente, en un contexto marcado por escándalos como el de los ERE, los obispos aconsejan que “frente a la corrupción y la mentira, urge promover la honradez, el respeto a la ley y la fidelidad a la palabra dada" y "frente al consumismo desmedido, es preciso potenciar el sentido de la realidad y de la austeridad". En esta misma línea, añaden que "frente a la fragmentación y confrontación social, se ha de promover el valor humano y social de la reconciliación, el diálogo y la amistad entre las personas, aun cuando no compartan la misma concepción del ordenamiento social".

La carta de los obispos andaluces es la primera que se emite de cara a unas elecciones autonómicas desde que monseñor Amigo Vallejo dejara la sede sevillana en manos de su sucesor, Juan José Asenjo, y ponen por primera vez el acento en un colectivo, el homosexual, respecto al que en la propia Iglesia hay diferencias de sensibilidades sobre el tratamiento que ha de merecer.

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