Los musulmanes rechazan la norma que regula las mezquitas de Badalona

La comunidad no acepta que el aforo máximo de los nuevos oratorios sea solo de 75 personas Los fieles piden ayudas a las instituciones para abrir un centro cultural islámico en la ciudad

La comunidad musulmana de Badalona critica algunos de los aspectos de la nueva normativa que regulará la apertura de nuevos centros de culto. Los seguidores del islam badaloneses consideran que la ordenanza, aprobada por el ayuntamiento el pasado 25 de julio, es demasiado restrictiva y no responde a las necesidades de esta comunidad, que solo en Badalona tiene más de 10.000 miembros (casi el 5% de la población).
El punto más controvertido se refiere al aforo máximo que deberán tener las nuevas mezquitas que se ubiquen sobre locales comerciales: 70 personas. "Así no se defiende el derecho constitucional a la libertad de culto. ¿Vamos a tener que poner un mosso en la puerta y cuando se llegue al aforo máximo no vamos a poder dejar entrar a nadie más?", se preguntó Taoufik Cheddadi, uno de los representantes de la comunidad islámica en Badalona.
"Reconocemos –añadió Cheddadi– que con esta nueva normativa Badalona da un paso adelante, pero consideramos que no es suficiente". Los musulmanes desean que en la ciudad puedan abrirse diversos oratorios con una capacidad mínima de 150 personas y contar con una gran mezquita para la oración de los viernes (día sagrado del islam) y las grandes celebraciones musulmanas.

SOLAR RESERVADO
El ayuntamiento ha reservado una parcela de unos 1.000 metros cuadrados para uso religioso en el barrio de Montigalà, pero es un terreno virgen, sin ninguna construcción. Por este motivo, Cheddadi reclama un equipamiento municipal para convertirlo en mezquita. "Somos ciudadanos catalanes e islámicos, que también pagamos nuestros impuestos, por lo que tenemos los mismos derechos que cualquier otra persona", enfatizó. "Además, no se trataría solo de un centro de culto, sino que podría tener una biblioteca y salas para conferencias. En definitiva, una gran centro cultural islámico abierto a todo el mundo", añadió. La comunidad pide que las autoridades ayuden a la construcción de ese centro.
Además de la restricción del aforo, la normativa contiene otras limitaciones: los oratorios deberán tener un acceso desde la calle, una fachada mínima de cuatro metros, la altura mínima de las salas de culto deberá ser de 3,7 metros, deberán estar insonorizadas y, por último, no podrá haber dos oratorios a una distancia inferior a los 100 metros.
La ordenanza llega después de que, en julio del 2005, el Ayuntamiento de Badalona prohibiese durante un año la apertura de nuevos oratorios hasta que se aprobara una norma al respecto. Esta moratoria nació tras la polémica que se desencadenó tras el cierre de la mezquita de la calle de Liszt.

RECHAZO AL ORATORIO DEL GORG
En febrero del pasado año, el ayuntamiento decretó el cierre del oratorio que funcionaba desde hacía años en la calle de Liszt por no tener la licencia preceptiva. Este era uno de los dos oratorios de la ciudad. El otro, el de la calle de Asia, funciona sin problemas desde hace 15 años.
El ayuntamiento propuso a la comunidad musulmana el traslado de la mezquita a una nave industrial abandonada del barrio del Gorg. En cuanto se enteraron, los vecinos de la zona salieron a la calle para protestar y el consistorio se echó atrás. Desde entonces los musulmanes han peregrinado cada viernes de polideportivo en polideportivo, sin un lugar fijo para la oración.
La nueva normativa deberá también esclarecer qué pasa con un local, ubicado en la calle de Goya, que fue adquirido hace unos años por la comunidad musulmana para trasladar el oratorio de la calle de Asia, que se ha quedado pequeño. Ante las protestas vecinales, el ayuntamiento no dio permiso para abrir la mezquita, pero nunca dio una solución a los musulmanes, que siguen pagando la hipoteca del local.

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