Los indultos, entre la tradición y el folclore

Durante esta Semana Santa 17 presos quedarán libres para desfilar en las procesiones tras ser perdonados

COMENTARIO: Una situación que venimos denunciando desde el Observatorio de la Laicidad y que sigue año tras año aceptando el gobierno una situación anacrónica e impropia de un Estado aconfesional.


Un año más, el Gobierno ha concedido el indulto a reos, este año 17, que saldrán acompañando a las procesiones de Semana Santa cuyas cofradías o hermandades promovieron su perdón. Nadie se pone de acuerdo sobre el origen de esta medida que navega entre la tradición y el folclore, hundiéndose en la noche de los tiempos. En unas ocasiones, las más, estas personas no vuelvan a delinquir y en otras acaban de nuevo entre rejas.

Un portavoz del Ministerio de Justicia explica que los indultos que se conceden por la Semana Santa son "exactamente iguales" al resto. Se trata de condenados por delitos menores como tráfico de drogas, estafas o robos. Las cofradías son las que solicitan a la prisión más próxima informes sobre los reos que reúnen las condiciones para el indulto, indicaron fuentes penitenciarias. Tras estudiarlas formulan una o varias propuestas de indulto.
Para el hermano mayor de la Hermandad de Jesús Cautivo de Oviedo, José María Varas Baizán, la liberación de un preso "que ha culminado su proceso de reinserción social supone una alegría, dado que ya no tiene sentido que esté allí". Su hermandad ha vuelto a conseguir este año la libertad de un preso y ya son 13 desde 1999.
En todos los casos, según el departamento que dirige Francisco Caamaño, prima que "hubiese razones suficientes de justicia, equidad o conveniencia pública". Este requisito viene recogido en la Ley de 1870 que establece las reglas para el Ejercicio de la Gracia del Indulto, reformado puntualmente en 1988. De ella se excluyen a los reincidentes. "Una vez concedido (el indulto) en real decreto por el Gobierno, este será irrevocable", destacan las mismas fuentes.
Hasta aquí lo legalmente fijado. Sobre el resto no hay una opinión unánime. La tradición cristiana dice que la Semana Santa es la 'semana del perdón', a la que se llega tras la penitencia. De esta manera nacería la tradición de liberar un condenado, en recuerdo del proceso al que a fue sometido Jesús. Según narra la Biblia, como era costumbre en la Pascua Judía, el gobernador Poncio Pilatos preguntó a la muchedumbre si debía indultar a Barrabás o al nazareno. La plebe se pronunció por el primero. En este punto, José María Varas añade que para su hermandad el indulto tiene un sentido especial, dado que salen en procesión el Jueves Santo, día que la Iglesia católica dedica al amor fraterno.
Origen histórico
En cuanto al origen histórico hay dos versiones. La primera está entroncada firmemente con la raíz cristiana y se remonta a 1447, en plena Reconquista, cuando Juan II de Castilla -hijo de Enrique III el Doliente y Catalina de Lancáster- dictó la Ley del Perdón del Viernes Santo de la Cruz, por la cual cada año se indultaba a un reo en esas fechas.
La segunda, sobre la que hay tantas versiones como defensores de la misma, tiene lugar en el siglo XVIII, bajo el reinado de Carlos III. Corría el año 1759 cuando la peste diezmó la población de Málaga. Dadas las bajas y los peligros de la epidemia, las autoridades acordaron suspender la Semana Santa. Enterados de ello, los internos de la prisión se ofrecieron a llevar a hombros la imagen de Jesús El Rico. Esto fue denegado, lo que condujo a un motín y a la fuga de los presos. Los evadidos sacaron en procesión la imagen -que cuenta con un brazo articulado que da la bendición-. Al término de la marcha regresaron a la cárcel
Hasta ahí los hechos. Sin embargo, tras la procesión acabó la epidemia de peste -tal vez al ser regadas las calles con cera candente y asépticamente purificadas por las habituales nubes de incienso, cuyas propiedades son indiscutibles-. Desde la corte esto fue visto como algo de carácter sobrenatural, por lo que Carlos II otorgó una pragmática que supuestamente se habría extendido hasta nuestros días con los indultos de Semana Santa.
Y es que el día de Jueves Santo, en la hermandad ovetense de Jesús Cautivo, como en otras muchas cofradías a lo largo de la geografía española, concluye "todo el trabajo que iniciamos en septiembre", al contactar con la cárcel, donde la junta de tratamiento "nos indicó la persona que vía más viable para la concesión del indulto". "Después nos entrevistamos con él para pedirle su consentimiento" y poner en marcha toda la maquinaria legal de cara al indulto, "lo que es un proceso largo", destaca su hermano mayor.
No es raro que los perdonados vuelvan a las andadas. En el caso de Oviedo, de los 12 indultados, sin contar al de este año, solo uno tuvo que regresar a prisión "porque tenía problemas con las drogas"; los otros once "están reinsertados familiar y socialmente", explica el responsable de Jesús Cautivo. Además, ocho de los liberados forman parte de la hermandad y "participan todos los años en la procesión de Jueves Santo". Por todos estos motivos, José María Varas apunta que "somos muy felices por mediar por ellos".
MIembros de la Cofradia de las Siete Palabras, en el palacio de Justicia de Logroño, donde realizan el indulto a un preso. / Archivo

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