Los dibujantes españoles defienden una libertad de expresión que no hiera a los lectores

El grado de solidaridad de los dibujantes españoles con los diarios que han reproducido las viñetas de Mahoma varía entre la solidaridad absoluta con los colegas daneses y la petición de disculpas al mundo islámico por dibujar a Mahoma.

 Julio Rey, componente del equipo Gallego y Rey, de El Mundo, está a favor de reproducir las viñetas: "En cuanto está en juego la libertad de expresión, hay que solidarizarse. El dibujante debía haber meditado más. Pero una vez publicado, solidaridad". Rey recuerda que él y su compañero escribieron el nombre de Mahoma sobre el cuerpo del entonces coordinador de IU, Julio Anguita "Durante un mes recibimos llamadas", cuentan.

 El dibujante de EL PAÍS Andrés Rábago, El Roto, cuestiona el propio hecho de la protesta en el mundo islámico. "No hay que considerar unas aparentes opiniones de una sociedad sin libertad de expresión. Es una reacción de un sector que pretende asimilar en su respuesta a toda la comunidad árabe o musulmana y que contiene una manipulación política calculada". El Roto sólo elaboraría un dibujo Mahoma si fuera "útil para aclarar cosas, no como exabrupto personal".

 Antonio Fraguas, Forges, también de EL PAÍS, asegura que dibujaría a Mahoma si respondiera a impulsos cotidianos. Pero le parece irrelevante la cuestión: "En el mundo hay niños que mueren de hambre. Ése sí es un problema grave".

 Para José Luis Martín, de El Jueves, la cuestión no es tan irrelevante. Martín publica semanalmente página en la que aparece un dibujo de Dios. "Hace años tuve problemas con la Justicia. Esto es más grave. No podemos plegarnos. La libertad de expresión está por encima de todo".

 Máximo San Juan [Máximo], dibujante de EL PAÍS, es partidario de disculparse ante los musulmanes que se hayan ofendido: "La libertad de expresión no es tal si tiene límites. Y las religiones no pueden perpetuarse sin dogmatismos. Pero en este caso nuestra libertad, al poner una bomba en el turbante de Mahoma, ha depositado el terrorismo islámico en toda una religión y casi en un pueblo. Quizá deberíamos, además de solidarizarnos con los colegas y con la libertad, pedir disculpas".

 El dibujante de este periódico Carlos Romeu especifica: "Hay que tocar las narices, que para eso estamos, pero sin zafiedad. Y una cosa es sagrada: la libertad de expresión, que dioses hay muchos".

 Martínmorales, colaborador, entre otros, de Abc e Interviú, ignora dónde está el límite entre "respeto a las creencias y libertad de expresión". "Pero estos extremistas dicen que sí lo saben y te cortan la cabeza por ofender a Mahoma, cuando seguro que éste se toma a guasa lo que hacen", añade.

 Por otra parte, el portavoz de la Federación de Humoristas Gráficos de España, José María Varona, aseguró ayer que la libertad de expresión no debe censurarse nunca aunque exhortó a los periodistas a no herir la sensibilidad de sus lectores.

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