Los cuatro frentes que tiene abiertos la Jornada Mundial de la Juventud encabezada por el Papa

El gran encuentro de jóvenes católicos en Madrid ha recibido críticas por el gasto que supone. También se enfrenta a una marcha laica convocada para el 17, a una huelga del Metro de Madrid y a la posibilidad de que el clima complique el evento

Todo está listo para que comience, el martes próximo, la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que congregará en Madrid a miles -millón y medio, según la organización- de jóvenes de todo el mundo y que traerá a la capital española al Papa Benedicto XVI.

El multitudinario evento de la Iglesia católica se enfrenta, no obstante, a cuatro frentes que podrían empañar su éxito e incluso complicar algunos de sus actos centrales:

1- Las críticas. Desde que se anunció la celebración de la JMJ en Madrid y se empezaron a conocer los detalles de su compleja y monumental organización las voces críticas han proliferado desde diversos sectores.

El coste de celebrar este gran acto ha sido el punto más polémico. Diferentes colectivos han expresado su disgusto por el gasto público que supone, cuanto menos en seguridad, transporte y cesión de espacios. El Foro de Curas también llegó a cuestionar que la Iglesia destinara tanto dinero -la JMJ cuesta 50 millones de euros- a algo así y su alianza con grandes empresas que lo patrocinan.

La organización ha explicado que el evento será pagado en un 70 por ciento por los propios participantes y en un 30 por ciento por empresas y particulares que han hecho donativos. También, que dejará dinero en la ciudad por el gasto de los visitantes que atraiga.

También se ha criticado el precio reducido que tienen los abonos de transporte para los peregrinos y la implicación institucional y política en el evento.

2- "Marcha laica". Alrededor de un centenar de organizaciones han convocado a una manifestación "antipapa" para el miércoles 17 "en defensa del Estado laico y de Derecho".

La marcha ha suscitado problemas desde un principio porque las entidades querían recorrer el centro de Madrid pasando por Tirso de Molina y Sol, pero la Delegación de Gobierno se lo impidió y le propuso un recorrido alternativo por Lavapiés para no interferir con el operativo de seguridad montado en esa zona. Aún no se ha llegado a un acuerdo.

Los "indignados" del 15M también pueden, con su presencia, dar impulso a la manifestación y reforzar tanto su poder de convocatoria como su cobertura en los medios de comunicación. De momento, el movimiento ciudadano no ha llamado oficialmente a participar, aunque está estudiando qué hacer durante la JMJ y es probable que muchos seguidores, a título individual, se sumen a acciones contrarias a la JMJ.

El desalojo de la acampada que tenía el 15M en el Paseo del Prado y de su puesto informativo en Sol, que muchos atribuyen a los deseos de "adecentar" la ciudad de cara a la visita del Papa, ha encendido los ánimos del colectivo en contra del encuentro católico.

La organización asegura, no obstante, que este asunto no le quita el sueño y que, aunque tiene pensado un plan B en caso de que por ejemplo su Vía Crucis no pueda cumplir todas sus estaciones, "las autoridades nos han asegurado que eso no se va a producir", según ha dicho el director de Planificación de la JMJ, Javier Sobrino.

3- Huelgas. El mal funcionamiento o la interrupción de los servicios de transporte público podrían suponer un gravísimo problema logístico para la llegada de los peregrinos a Madrid y su traslado por la ciudad para participar de los diferentes actos culturales y religiosos previstos.

Los trabajadores del Metro han convocado ya a una huelga para el 18, 20 y 21. Aducen el "incumplimiento" de la subida salarial del convenio colectivo y su rechazo al pago de pluses "de un modo arbitrario" para reforzar el servicio durante la JMJ.

Los aeropuertos amenazaban con convertirse también en un problema a raíz de otra huelga, en este caso de los servicios terrestres, pero finalmente la medida de fuerza ha sido desconvocada.

4- Clima. Un factor no menos importante de cara a la celebración de la JMJ es el tiempo que hará en Madrid. A pocos días de su inicio, cuando ya está todo montado y casi listo después de meses de trabajo, los organizadores reconocen que lo "único" que les preocupa es que llueva la semana próxima en la capital, porque para todo lo demás se han tomado medidas.

"Creemos que está todo previsto, tenemos plan B para todo y a veces hasta plan B del plan B, pero la lluvia nos preocupa muchísimo", ha reconocido el director de Planificación de la JMJ, Javier Sobrino.

También preocupa que haga mucho calor, como ha reconocido el cardenal arzobispo de la archidiócesis de Madrid, Antonio María Rouco Varela, quien ha pedido a los peregrinos que recen para que no sea así y se pueda disfrutar del encuentro "en toda su plenitud".

Para la semana próxima en principio se espera que los termómetros ronden los 35 grados en Madrid. Este factor se ha tenido en cuenta al organizar un encuentro multitudinario en pleno agosto, tanto por parte del comité organizador como en lo que respecta a los servicios sanitarios.

A los peregrinos, de momento, los responsables de la JMJ les han recomendado que utilicen gorra y lleven en todo momento una botella de agua. Para (casi) todo lo demás, ya están ellos.

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