Los alumnos de ESO que no eligen Religión en la escuela pública ya son el 50,9%

Cuenta Pedro Simón en El Mundo que como agua que se va entre las manos, gota a gota, así ve desecar la Iglesia lo que hasta ahora era su impagable caladero de la enseñanza.

Lo demuestra el borrador del Informe sobre el estado y situación del sistema educativo 2003/2004, elaborado por el Consejo Escolar del Estado y que se presentará a principios de noviembre: por vez primera, el porcentaje de alumnos de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) que no elige Religión en la escuela pública supera al que sí opta por ella. Es el triunfo inaugural de los del no en una etapa de la enseñanza obligatoria.

 «Ya llueve menos», celebración del frente laico. El último dato da ánimos a las mermadas huestes aconfesionales de la enseñanza. Las de la ESO y el Bachillerato son las dos victorias estadísticas en un partido (Religión versus asignatura alternativa) que, en el terreno de la Educación Primaria, se pierde por goleada. En el trabajo anual del máximo órgano consultivo del Gobierno en materia de enseñanza se cotejan los datos del curso 2003/2004 (las cifras oficiales más recientes sobre el asunto) con los del ejercicio anterior, el 2002/2003.

Siguen siendo mayoría los estudiantes que eligen Religión en Educación Primaria tanto en los centros públicos (78,2%) como en los privados (88,6%). En la ESO y en el Bachillerato de los colegios de pago los estudiantes que se decantan por la asignatura confesional llegan al 95,4% y al 81,5% respectivamente. Hasta aquí los poderes de la fe. En el haber laico, los datos de la ESO y del Bachillerato en la enseñanza pública. En la primera de estas etapas (obligatoria), los que no reciben Religión son ya más de la mitad (50,9%).

Los que sí han pasado del 50% en 2002/2003 al 49,1% en 2003/2004.En la segunda de las etapas (postobligatoria), la bajada ha sido exactamente la misma: del 40,6% al 39,7%. La ensalada de datos deja dos conclusiones que se veían venir: amayor edad del alumnado, menos religiosidad; más adeptos a la materia en los centros privados que en los públicos.

 A pesar del leve revés que supone para los obispos que, por vez primera, corran más los alumnos laicos que los de Religión en el maratón escolar de la fe, el caso es que -en comparación con otras confesiones- la hegemonía del catolicismo sigue siendo incontestable si sumamos las cifras de la escuela pública y de la privada: 3.338.313 chavales estudiaron religión católica en el último curso del que se tienen datos oficiales, frente a 1.329.933 que prefirieron realizar actividades alternativas, 9.700 que recibieron formación islámica; 8.011, evangélica, y 1.053 que aprendieron judaísmo.

 El borrador del informe anual del Consejo Escolar del Estado desmenuza por etapas educativas la salud de la fe en el templo de la razón. Así, en la Educación Primaria de la enseñanza pública, Cataluña y País Vasco son las comunidades con menos alumnos con Religión de todo el Estado, con un 37% y un 40,2% respectivamente.En la ESO, otra vez Calatuña (15,5%) encabeza la lista, con Baleares detrás (16,5%). En el Bachillerato (donde no hay datos catalanes), Baleares toma el relevo (14,7%) seguida de Valencia (17,2%).

Entre las regiones escolares más piadosas, Galicia, Murcia, Ceuta, Extremadura… Y ahí sigue mientras tanto la enconada guerra escolar a cuenta de la Religión, con unos padres pidiendo que la asignatura sea más potente y otros reclamando que salga fuera de la escuela.¿Calmará las aguas la ministra? ¿Hace milagros el Ministerio? Definitivamente, hay que tener fe

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