Los alumnos de ESO podrán elegir una asignatura laica de Religiones

El despliegue de la ley orgánica de educación (LOE), aprobada en mayo, recibió ayer un nuevo impulso con la aprobación, por parte del Consejo de Ministros, de los decretos que fijan los contenidos mínimos a impartir en el segundo ciclo de la educación infantil (3-6 años) y la ESO (12-16 años), el tramo final de la enseñanza obligatoria donde se concentra el fracaso escolar. Una de las principales novedades que se introduce en esta etapa consiste en que, a partir de septiembre, los alumnos de primero de ESO podrán cursar Historia y cultura de la religiones como alternativa voluntaria a la Religión confesional.

LA ALTERNATIVA
La asignatura confesional tendrá una competidora

A partir del próximo curso, quienes opten por las enseñanzas religiosas como materia voluntaria podrán escoger entre la Religión confesional, mayoritariamente católica aunque el decreto admite la posibilidad de cursar una disciplina análoga que haga proselitismo de las creencias musulmanas, judías o evangélicas, o bien una nueva asignatura: Historia y Cultura de las Religiones. Ambas versiones, la confesional y la laica, podrán seguirse en los cuatro cursos de la etapa, a las que la norma reserva un mínimo de 175 horas de dedicación horaria, 35 menos de las que hasta ahora se destinaban a los contenidos confesionales.
El decreto exige que institutos y colegios dispongan "las medidas organizativas necesarias para proporcionar la debida atención educativa" a los que no expresen interés por lo religioso, medidas que "en ningún caso comportarán el aprendizaje de contenidos curriculares asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier materia de la etapa".
Historia y cultura de las religiones, que será impartida por profesores de las áreas de Filosofía y Ciencias Sociales, emula la materia de Hecho Religioso, que el último Gobierno del PP proyecto como alternativa obligatoria a la clase confesional. La diferencia estriba, ahora, en la voluntariedad a la hora de escogerla. Según los anexos, la nueva disciplina no hace "apología" de ninguna de las religiones, ni aborda su estudio "desde una defensa de posturas agnósticas o ateas".

EL HORARIO
Las lenguas mantienen la primacía horaria

La norma mantiene la primacía de la Lengua y Literatura Castellana en la distribución horaria, a la que exige que se dediquen un mínimo de 475 horas (diez menos que hasta ahora) a lo largo de la etapa. Las lenguas cooficiales, como es el caso del catalán, gozan de la misma consideración. Crece la presencia mínima de la Matemáticas, que pasa de las 335 horas actuales a 385, aunque las clases obligatorias de Lengua Extranjera, que decrecen en 30 horas, siguen por delante con 420 horas. Para resarcirse de ese recorte, en cuarto curso se abre la posibilidad de cursar un segundo idioma extranjero, optativa a la que se le asignan 70 horas. A la asignatura de Educación para la ciudadanía, que también se impartirá en un curso de primaria, se le reservan 35 horas, lo que equivale a una hora semanal de clase durante uno de los tres primeros cursos de la etapa. En cuarto se introduce como obligatoria Educación ético-cívica, réplica de la anterior.

LA PROMOCIÓN
Se podrá pasar de curso con hasta tres suspensos

Los que promocionen de curso sin haber superado todas las asignaturas (pueden quedarle pendientes dos y, excepcionalmente, hasta tres materias) "seguirán un programa de refuerzo destinado a recuperar los aprendizajes no adquiridos y deberán superar la evaluación correspondiente a dicho programa". Y quienes repitan tendrán un plan "personalizado" orientado a la superación de sus dificultades. El alumno podrá repetir el mismo curso una sola vez, excepto en cuarto que, de forma excepcional y si no lo ha hecho antes, pueden ser dos, pero en toda la ESO no se aceptan más de dos repeticiones. El título de graduado podrá llegar a obtenerse al final de la ESO a pesar de que el alumnado haya cosechado una "evaluación negativa" en una, dos, o excepcionalmente en tres materias, si el equipo docente considera que "la naturaleza y el peso de las mismas no le ha impedido alcanzar las competencias básicas y los objetivos de la etapa".

LOS REPETIDORES
Programas de inserción profesional a los 15 años

Quienes no hayan logrado hacerse con el graduado y hayan cumplido los 16 años podrán seguir un programa de cualificación profesional alternativo a la enseñanza reglada. Opcionalmente, y superando unos módulos que se cursarán voluntariamente, podrán conseguir también el título de graduado. El decreto establece la posibilidad de que ello pueda hacerse a los 15 años, si hay acuerdo entre alumno, padres y profesores, para aquellos que no estén en condiciones de promocionar a tercero de ESO y ya hayan repetido otro curso de la etapa. La medida va dirigida a reducir el número de objetores escolares que se concentran en el último año de la ESO.

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