Los alumnos aragoneses abandonan el estudio de Religión en Secundaria

El aprendizaje de la doctrina católica es mayoritario solo hasta Primaria.El doble de chicos escoge Atención Educativa antes que una confesión.

El estudio de la religión es la opción preferentemente elegida por la gran mayoría de los padres para sus hijos. De hecho, el número de alumnos que acceden a ese aprendizaje en el segundo ciclo de Educación Infantil es más del doble que el de los escolares matriculados en Atención Educativa, la alternativa a Religión en enseñanzas obligatorias. En Primaria, el porcentaje todavía es mayor y el número de alumnos que cursan el aprendizaje de alguna doctrina religiosa triplica a los que no lo hacen. Sin embargo, todo cambia al llegar a la ESO, donde Atención Educativa se impone sobre Religión, que pierde adeptos hasta quedarse en la mitad (9.449) de los que optan por la alternativa (18.834).

En Bachillerato, donde existe la posibilidad de estudiar religión o no hacerlo sin necesidad de elegir una alternativa, el número de los que no cursan la doctrina alguna es seis veces mayor que los que estudian la religión católica, que, en general, duplica a Atención Educativa en todos los niveles de enseñanza. El brusco cambio de tendencia conforme se avanza en el proceso escolar responde, según Ana Abán, presidenta de la Federación de Padres y Madres de Alumnos de Aragón (Fapar) a varias razones, entre las que destaca la capacidad de decisión del alumno en edades más avanzadas.

"El número de alumnos que cursa la asignatura de Religión es mayor en los cursos anteriores a la celebración de la primera comunión, ya que este momento se mantiene como un importante acto social. Sin embargo el número de alumnos matriculados en etapas educativas posteriores, disminuye conforme se sube de nivel, fundamentalmente porque los estudiantes van adquiriendo mayor capacidad de decisión y abandonan de forma importante esta materia", subrayó.

Para Fapar, "muchas familias perciben que la alternativa no está dotada de contenido y por tanto se entiende más como una pérdida de tiempo que como una asignatura", por lo que defiende que "habría que tener en consideración las más de 300 horas que a lo largo de toda la etapa de Primaria se destinan a Religión o Atención Educativa y plantearse la necesidad de destinarlas a otros fines mucho más educativos".

La disminución de los alumnos que cursan Religión es mucho menor en los centros privados concertados, algo, que según Abán, podría responder a "la presión que la jerarquía eclesiástica ejerce y por otro al hecho de que en muchos centros concertados no se da opción a las familias de no elegir esta asignatura".

 ESTADO ACONFESIONAL El carácter aconfesional del Estado hace que no pueda optar por ninguna confesión concreta, aunque la mayoría de los ciudadanos pertenezcan a la Iglesia católica, la opción mayoritaria en la elección de estudio de una doctrina, pero las religiones islámica y evangélica mantienen cierto protagonismo en las etapas infantiles sobre todo por la inmigración.

En la nueva Ley Orgánica de Educación, la religión aparece como un área con dos versiones, la religión confesional y la no confesional, denominada en el currículum como Historia y Cultura de las Religiones.

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