Lo que cuesta de verdad la escuela pública

Don Jesús Martínez, como otros muchos en otras provincias, escribe en SUR 26 junio ppdo, que, según el Ministerio de Educación, las plazas de los colegios católicos cuestan la mitad de lo que cuesta un niño en un colegio público. Si esto fuese cierto, la enseñanza debería ser toda ella privada concertada católica, algo que más bien parece un disparate (no tanto para la Iglesia, por supuesto). ¿Dónde está el truco entonces? Pues en que los defensores de la concertada católica hacen estas cuentas: Gasto total del Ministerio en la escuela pública (descontadas las subvenciones a los concertados) dividido entre el número de alumnos, tantos y tantos euros; pero no nos dicen que en ese gasto total están incluidos los servicios complementarios de comedores, transporte, ayudas para libros y material,  la construcción de infraestructuras, etc. En cambio, para la concertada católica toman el importe de las subvenciones y lo dividen entre el número de alumnos; así de simple. Y tampoco nos dicen que el Estado atiende a todos los niños de España, aunque vivan en los pueblos y caseríos más apartados (lo que no pueden decir los concertados), a los inmigrantes o a los que tienen necesidades educativas especiales. Así que sí: El gasto de un niño en la pública es superior al de un niño en la privada concertada católica, ¡pero no el doble! Si acuden ustedes al último informe del Consejo Escolar del Estado podrán ver que la diferencia es sólo de un 15 %. No está bien ofrecer datos incompletos para sacar conclusiones interesadas. No señor, no está bien.

Publicado en Diario Sur

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...