Lleida reafirma su política de repudio del islam radical

Unos fieles salen de la reabierta mezquita de la calle del Nord, en Lleida, ayer. ramon gabriel El alcalde de Lleida, Ángel Ros, endureció ayer un poco más el pulso que mantiene con el polémico imán salafista de la mezquita de la calle del Nord, Abdelwahab Houzi. Si el viernes Ros declaraba a EL PERIODICO «hasta aquí hemos llegado. El islam debería ser una religión tolerante y cohesionadora» ayer, en unas declaraciones a Catalunya Ràdio, aseveró que «se deben combatir los mensajes de intolerancia de algunos líderes religiosos que tienen toques fundamentalistas», en clara alusión al imán de la principal mezquita de Lleida. «Hemos luchado mucho por unos derechos que tienen que asumir, como la tolerancia religiosa o la igualdad de la mujer», añadió Ros.

Las declaraciones del alcalde causaron malestar en la comunidad musulmana de la calle del Nord. El imán, Abdelwahab Houzi, acusó a Ros de querer confundir los hechos «técnicos» –en referencia a la insuficiente capacidad del templo– con la política. «¿Dónde está el mensaje fundamentalista que nos atribuyen? Estamos hablando de un único islam. Nosotros no somos una autoridad ni estamos inventando nada. Predicamos el mismo el islam de siempre», explicó Houzi.

«El fundamentalismo –añadió el imán– se da cuando la persona no quiere ni dialogar ni conversar, y nosotros rechazamos el extremismo y el fundamentalismo», comentó. Además, el imán acusó al alcalde de querer poner a la opinión pública «en contra» de la comunidad musulmana y de «criminalizarla» a los ojos de la sociedad. «Llevo 14 años ejerciendo de imán en Lleida y antes había buena relación con el ayuntamiento. Ahora las cosas han cambiado», añadió Houzi.

TEMPLO DESPRECINTADO / Hacia las 10.30 horas de ayer, agentes de la policía local de Lleida desprecintaron el local de la mezquita de la calle del Nord tras 19 días, durante los que ha permanecido cerrada por exceso de aforo (se detectaron 1.200 fieles cuando el aforo máximo es de 240 personas). La junta directiva de la comunidad musulmana corroboró su compromiso de hacer un control estricto del aforo del templo. «Contaremos las filas y la gente que entra y cuando se llegue al máximo no dejaremos entrar a nadie más», comentaba el imán Houzi a la entrada del centro de culto.

Además Houizi , quiso dejar claro que si se produce una afluencia masiva de fieles al oratorio avisarán a la Paeria para evitar «cualquier tipo de problema». En este caso, la postura del ayuntamiento leridano es muy clara. Según ha manifestado Ros, la solución no es la reapertura de la mezquita sino la construcción de un templo mayor. «Les hemos dado facilidades de todo tipo», sentenció el alcalde. En cualquier caso, ayer los fieles de la comunidad musulmana acudieron a rezar al templo con normalidad.

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