Libro: «Ni iglesias ni tabernas». Ejemplo de historia a seguir

      Conocer como  surgieron los caminos por los que ahora transitamos es el mejor servicio que nos ofrece la historia. Lo de no repetir los errores del pasado será tanto más fácil si se acercan a nuestro presente los avatares de las últimas generaciones que nos han precedido. Esa es la principal y oportuna virtud del libro cuyo título abre este escrito. Título que se completa con “Republicanismo y escuelas de ciudadanía en Jaén (1.849-1.923). Dificilmente se puede conseguir mayor cercanía en el tiempo, en el lugar y-si se me permite la apreciación- en los deseables afanes.

            El autor, Santiago Jaén Milla, profesor en la universidad de Jaén de Didáctica de las Ciencias Sociales, ha optado claramente por divulgar acontecimiento relevantes en la historia reciente de esta provincia. Tanto en sus publicaciones “Entre Tierra y Plomo” o “Un patrimonio por descubrir” y otras, como ilustrando visitas a lugares entrañables, viene dando a conocer el republicanismo y la guerra civil en Jaén.

            Hay  aspectos especialmente destacables en el libro que presentamos y en general en la labor de Santiago Jaén que podemos resumir en: ciudadanía, memoria pública y Jaén. La ciudadanía, como preocupación principal republicana en el periodo estudiado, la reivindica frente al secuestro que de la misma en la escuela acabó de perpetrando la Lomce. La democracia se ha ido deteriorando al confundirla con la simple ceremonia de votar de vez en cuando. Hay ocasiones en que las libertades se han constreñido tanto que dudamos si día a día se ejerce verdadera ciudadanía. No llega a entenderse la pasividad acrítica ante el empobrecimiento colectivo de una gran mayoría y la avaricia y corrupción y impunes que lo ocasionan. Parece que se hubiera recuperado la condición súbditos o subditas de otro tiempo.

             Tiene sentido hablar aquí de Memoria Pública, mejor que histórica, en cuanto instrumento del pueblo para participar con conocimiento en el destino colectivo. Tanto más si sirve para tener referencias plurales sobre la propia democracia y el posible origen del actual desconcierto. Se quiera o no reconocer,  hay un pasado relativamente reciente de silencio y miedo que no ha llegado a aflorar. Esa zona oscura sigue exigiendo una reconsideración rigurosa y sincera en los ámbitos familiar,social y cultural para apartar viejos fantasmas que siguen envenenando la convivencia. Sin abordar el conocimiento de lo ocurrido desde: el siglo XIX y lo que le siguió con Restauración,  IIª República, Guerra de 1.936-39, Franquismo y Transición, reaparecerán viejas querellas. Querellas que, con frecuencia, distorsionan el análisis y solución serenos del presente. Además de mutilar el razonamiento, han influido -con otras causas- en el desinterés por lo público y de pensar sobre ello.

             Lo de Jaén, más allá del apellido del autor, principalmente tiene que ver con el fatalismo de contemplar el presente de la provincia por sus naturales como herencia de un pasado indolente. Recorrer las páginas de esta obra puede sacar a quien la lea de tan errada visión. La estructura poblacional actual, con unas cuantas ciudades medianas y poblaciones menores “más rurales” con cierto seguidismo, no debieran ocultarnos el pasado que “Ni iglesias ni tabernas” nos desvela. Nos puede sorprender la pujanza, a veces más continuada como en Valdepeñas de Jaén, a veces más esporádica de otras pequeñas localidades, y en el conjunto, por su vitalidad política, cultural, asociativa e informativa. Hay otros aspectos que de algún modo pueden alumbrar nuestro presente.

            El republicanismo se presentaba, pese a las divisiones de tendencia y/o clase que en ellos se daba, como alternativa regeneradora ante al desprestigio creciente de la monarquía borbónica. Frente al   al contubernio de dicho régimen con caciques y clero, avanzó el laicismo como garante de la libertad de conciencia, la racionalidad y la ciencia. Cercana esta aspiración estaba la pasión por la educación y la cultura. Los centros republicanos promovían escuelas para mayores y para la infancia. En muchos de ellos contaban con la colaboración  del magisterio republicano, en  parte seguidor de la Institución Libre de Giner de los Ríos o de la Escuela Moderna de Ferrer i Guardia. Así se inició el proceso de emancipación intelectual que cristalizaría en la Iiª República.  Tal inquietud se manifestaba también en el gran número de publicaciones en toda la provincia, pese al importante analfabestismo. Otro aspecto destacable es la ayuda mutua y la moralidad pública, a veces rayana ésta en el puritanismo, de ahí la fobia a las tabernas, en cuanto que además del alcoholismo propiciaban el juego y otras degradaciones.

            Como reza en el título, este libro me parece un ejemplo a seguir. Además de desvelar ese pasado escamoteado, nos ofrece la oportunidad de retomar mejorando los empeños de generaciones anteriores. En varios aspectos, esta obra, además de suscitar un mayor interés entre jiennenses, puede ser en muchos aspectos extrapolable a otras realidades. Tanto por lo que nos quedaba oculto, como por la terca realidad que a veces vuelve. Son esos lo casos en que aprender de nuestro pasado para que, compartiendo más perspectivas, repitamos menos errores.

libro ni iglesias ni tabernas 2017

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