Libertad de expresión y religión

Cristianos 

Enrique Miret Magdalena. Teólogo seglar, autor de Occidente mira a Oriente. "Comprendo que en Occidente estamos acostumbrados a la libertad de expresión, y la usamos con toda razón para buscar el lado cómico de la vida y las personas. Pero esto tiene un límite, y es el respeto a las convicciones respetables de cada persona o grupo, especialmente en materia religiosa. A los cristianos, por muy críticos que seamos, no nos gustaría que caricaturizasen la figura de Jesús. Conociendo el profundo fervor religioso de muchos islámicos, que a veces estalla en actos violentos, podían haber pensado lo que ha ocurrido con la caricatura de Mahoma. Libertad sí; pero respeto también".

 – Justo Lacunza. Presidente del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos de Roma. "Las conflictivas viñetas han hecho estallar un malestar antiguo en el mundo musulmán, muy crispado por la nuclearización de Irán, la ocupación de Irak, el conflicto de Oriente Próximo, la guerra de Sudán, las próximas elecciones nigerianas. Los dibujos han hecho saltar el tapón de la botella. Yo defiendo la libertad de expresión y todas las libertades civiles, incluida la libertad religiosa, pero hay que saber armonizar esos conceptos con el contexto histórico y la sensibilidad de un público determinado. Y el Profeta, para los musulmanes, constituye un punto muy sensible".

 – Benjamín Forcano. Teólogo, director de la editorial Nueva Utopía. "El derecho a expresar sin censura las opiniones termina cuando empiezan los derechos al honor, la intimidad y la imagen de los demás. El diario danés ha cometido un exceso al publicar las caricaturas de Mahoma, que son hirientes y ofensivas y no respetan la imagen de todo un pueblo y su religión. La publicación se produce en circunstancias peculiares. El islam es la creencia de pueblos atropellados por Occidente como Irak o Afganistán, y el chiste no hace distinciones, sino que ataca directamente la religión, uno de los temas más sensibles. Pero no justifico la reacción violenta en algunos países musulmanes".

 – Juan José Tamayo. Teólogo, autor de Diez palabras sobre paz y violencia en las religiones. "Presentar a Mahoma como guerrero y terrorista suicida es una provocación y atenta contra las iniciativas de paz llevadas a cabo por gobiernos tanto en Occidente como en el mundo musulmán y por algunos organismos internacionales. Amparándose en la libertad de expresión, un derecho irrenunciable, se demoniza al fundador del islam, una religión con 1.200 millones de seguidores, y se genera una creciente islamofobia en Occidente. Utilizar las religiones como líquido inflamable es la estrategia de sectores extremistas del mundo musulmán y de Occidente para avalar la teoría del choque de civilizaciones".

 Comunidad Islámica

Riay Tatari. Presidente de la Comisión Islámica de España.

"Ha sido una torpeza del periódico y de las autoridades danesas. Tras la primera publicación hubo una llamada de atención de la embajada egipcia en nombre de todos los musulmanes, haciendo ver que esas caricaturas podían hacer daño. Fue una reclamación amistosa. La reacción fue publicar más en Dinamarca y Noruega, alegando el derecho a la libertad de expresión. Era una burla, asociaba al profeta con el terrorismo, y eso es lo grave. Se vio como una provocación. Se quiere ver a los musulmanes como críticos con la libertad de expresión y la democracia. No es cierto. No estamos a favor de ninguna forma de violencia. Tengo que recordar que hubo manifestaciones en Damasco y Yakarta por la imagen que se dio de Jesús en la película La última tentación de Cristo. Jesús es uno de los profetas que menciona el Corán".

 – Kamal Rahmouni. Secretario general de la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes de España (ATIME). "Hay que saber distinguir entre la libertad de expresión, un bien común que los inmigrantes vamos a defender, y la libertad religiosa. Como demócrata, defiendo la libertad de expresión, como musulmán me siento ofendido. Hay malestar entre los musulmanes porque se tiende a relacionar el islamismo con el terrorismo. No justifica una reacción violenta, pero quienes se han sentido ofendidos tienen derecho a manifestarlo dentro de las leyes. Lo malo es que los sectores radicales van a utilizar este hecho para justificar sus actos violentos".

 – Hashim Cabrera. Responsable de Cultura de Junta Islámica. "Esto se resume fácilmente: ignorancia mutua e instrumentalización política. No debería haber tenido tanta trascendencia; si algo ofende, se usan los cauces adecuados, sin violencia. Pero sí, se han herido sensibilidades en un campo de cultivo machacado. Los musulmanes defendemos la libertad de pensamiento, conciencia y expresión, pero hay límites: no se puede poner la figura del profeta y relacionarla con el terrorismo. Si nos conociéramos todos no pasarían estas cosas".

 – Mansur Escudero. Ex secretario de la Comisión Islámica de España. "La publicación de estas caricaturas me parece inaceptable. Es un insulto y una provocación para los casi 1.500 millones de musulmanes. Lo mismo nos habría parecido si lo hubieran hecho con otro profeta. Respeto la libertad de expresión y la libertad de conciencia, pero todo tiene unos límites. Ha sido una provocación que explotarán los elementos radicales. Esto nos puede superar a todos. Los musulmanes tenemos derecho a protestar sin salirnos de la legalidad. Hay quien piensa que esto se ha instrumentalizado para presentar al mundo musulmán como fanático y demonizarlo, justo en el contexto de la victoria de Hamás en Palestina y el conflicto nuclear con Irán. Parece que interesa la versión estereotipada y demoniaca del Islam para tomar decisiones en un futuro próximo. Parece un plan y una estrategia para enfrentar".

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