Leo Bassi con problemas en Cantabria

«El Gobierno regional no tiene nada que ver con la programación de esta obra, de modo que espero que dejen de llamarme para decir que suspenda su representación en Santander».

El presidente del Ejecutivo Regional,Miguel Angel Revilla, salió así ayer al paso de la polémica que rodea la presencia en la ciudad el próximo día 14 del montaje teatral, 'La revelación', del cómico Leo Bassi. Revilla aseguró haber recibido desde hace veinte días cientos de cartas y llamadas -que han llegado a colapsar la centralita- exigiendo que prohibiera la obra, acusada de «blasfema» por algunos sectores, prevista dentro de la Muestra Internacional de Teatro.
 
Horas después de la intervención pública de Revilla, creció la controversia que rodea a esta cita teatral al darse a conocer un comunicado en el que el Obispado de Santander lamentaba la próxima representación en Cantabria de 'La Revelación'. En la nota se pide que se tenga hacia la Iglesia Católica «el mismo respeto» que ella ofrece y que «otros reclaman para otras creencias o posturas respecto al hecho religioso y otros hechos sociales y culturales».
 
Por su parte, el jefe del Ejecutivo aseguró haber recibido unas 1.500 peticiones de que se suspenda la obra, entre ellas las de varios sacerdotes que le advierten que, en caso de no hacerlo, «hoy domingo pedirán desde el púlpito a sus feligreses que no me voten».
 
  La programación de la obra-recordó- está incluida dentro de la muestra de teatro organizada por la Obra Social y el Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Cantabria y para la que se han vendido ya todas las entradas. El presidente regional subrayó que «parece que quieren volverme loco» e insistió en que no tiene «nada que ver en absoluto» con la propuesta escénica incluida en la oferta cultural de ambas instituciones, según subrayó el propio Revilla, como clausura de la mencionada Muestra.
 
'La revelación' de Leo Bassi, hasta recalar en Santander, ha tenido ya un largo periplo por escenarios de todo el Estado, aunque la polémica ha acompañado la obra desde su estreno.
 
Amenazas e insultos
El presidente regional aseguró que todas las cartas y las llamadas recibidas sobre esta obra apelaban a su intervención para suspender o prohibir su programación, aunque también otras muchas incluyen amenazas e insultos. En concreto, Revilla comentó en su comparecencia que «hay sacerdotes que amenazan con pedir a sus feligreses en sus parroquias que no me voten si no prohíbo la representación».
 
Revilla recalcó que tras sucederse las misivas y llamadas en días precedentes, «me veo en la obligación» de dejar claro que ni el presidente ni el gobierno regional tienen vinculación con esta representación teatral. Añadió, asimismo, que le constaba que muchas de las protestas y exigencias proceden de otras comunidades autónomas: «desde algún sitio de España se ha dado esa consigna» y se ha organizado esta protesta colectiva; y fue más lejos al señalar que consideraba todo «una actuación orquestada» en su contra. En su opinión, el hecho de haber recibido cartas desde zonas dispares, como Logroño, Valencia, País Vasco o Canarias, «me hace pensar que se trata de un montaje a nivel nacional de alguna organización a la que se les ha dicho que vayan a por Revilla».
 
«Agobiadísimo»
En su declaración ante los medios, confesó que esta polémica le tiene «agobiadísimo» y reclamó con insistencia que dejen de enviarle «cartas y correos electrónicos que están colapsando e inundando mi despacho y constituyen una especie de tortura».
 
Revilla, quien se refirió a la libertad de expresión y recordó que «España es un país libre», declaró que él no tiene «competencias para impedir que se celebre una representación teatral». En su análisis de la situación generada, apuntó que «existen propuestas que gustarán a unos y otras gustarán a otros, pero lo que sí recomiendo a quienes se oponen a este montaje es que no vayan a verlo». En su pronunciamiento personal, como católico, precisó que él no irá a la representación, «sobre todo si es cierto lo que se dice sobre la obra en las cartas y mensajes que recibe a diario». En la intervención, el presidente cántabro destacó que hasta desatarse la polémica, «ni sabía nada sobre este señor (Leo Bassi) ni de la controversia sobre su obra».
 
Serios problemas
Matizó que «si bien puede parecer intrascendente y una tontería, todo esto me está originando serios problemas». Revilla se mostró «indignado por el hecho de que se me pida la suspensión de la obra, cuando el Gobierno regional no es el organizador de la representación, ni la patrocina ni pone un duro. La programación del montaje -subrayó- es iniciativa de la Obra Social de Caja Cantabria, cuyo presidente es delPP,- y del vicerrectorado de Extensión Universitaria de la UC».
 
  En su comparecencia dijo con ironía: «como si el presidente de Cantabria fuera una especie de todopoderoso que pueda ahora parar una película o intervenir en cosas que no son competencia suya. Por favor, que no me vuelvan loco, que me dejen en paz, que bastantes problemas tengo yo con las carreteras y con lo que son problemas del Gobierno, para que ahora haya una ofensiva contra mi persona».
 
«Cultura con mayúsculas»
En este sentido, aludió a cartas que «en algunos casos llegan a ser hirientes y personales y hasta me preguntan qué pensaría mi padre si levantara la cabeza. La han tramado conmigo», denunció.  «Yo para lo bueno y para lo malo me tengo que cargar con todos los mochuelos, pero creo que éste es absolutamente injusto. A mí que me registren en esta materia», concluyó.
 
  En otras valoraciones, respondió que «si el Gobierno de Cantabria fuese el organizador tendría que dar alguna explicación, pero no es el caso». No obstante, subrayó que el Ejecutivo se dedica a organizar
otras cosas y trae a Cantabria a artistas como Bruce Springsteen, Morricone, Paco de Lucía o Montserrat Caballé». Incluso precisó que «a la Consejería de Cultura no se le habría pasado por la cabeza en ningún caso organizar una representación como ésta, porque se dedica a hacer cultura con mayúsculas y hay que intentar hacer cultura no polémica. No puedo imaginarme que el consejero hubiera metido en el Año Lebaniego precisamente una actuación de éstas». Finalmente, aclaró que él no se ha dirigido a la UC ni a Caja Cantabria tras la llegada masiva de cartas, pero sí que me han llamado ayer (por el viernes) algunas personas de la Universidad, amigos profesores, al conocerse que iba a dar una rueda de prensa». Ambas instituciones son autónomas, subrayó, y «como presidente no puedo decirle al rector de la UC que lo prohíba».
 
  De manera concluyente, Revilla reiteró su posición ante la controversia generada: «no soy nadie para prohibir, en un país donde existe la libertad de expresión, el que haya gente que organice cosas de este tipo. Que no vayan, no puedo decir otra cosa; es que no puedo hacer más. Que no me señalen a mí con el dedo. Que vayan los que quieran y los que no, que no vayan».
 
Rechazo y ofensa
A través de un comunicado, el Obispado se pronunciaba ayer sobre la programación del montaje teatral del jueves, de la mano del cómico italiano.
 
  El Obispado lamenta que sean «instituciones sostenidas por todos, también por contribuciones de fieles católicos, las que promuevan y subvencionen obras que ofenden a una parte importante de ciudadanos y que en nada ayudan a la convivencia y al mantenimiento y desarrollo de la democracia». La nota apunta que la representación «ofende gravemente a los fieles católicos y a sus creencias más sagradas» y advierte de que «la convivencia entre los hombres y en una sociedad, solamente es posible desde el respeto a las instituciones que promueven la dignidad y el respeto a la persona, entre las cuales, y de una manera singular, se encuentra la Iglesia». Finalmente, se solicita una disculpa pública y se aconseja a los fieles católicos que se expresen «libre y responsablemente, con formas correctas y respetuosas, incluso con los que ofenden a la Iglesia».
 
No hay entradas
Tras los problemas técnicos surgidos en el centro cultural de la Caja, que obligaron a suspender su programa de diciembre, la Universidad de Cantabria ha asumido el resto de convocatorias de la Muestra
Internacional de Teatro de en su sala de Medicina.
 
Precisamente, y al margen de la polémica desatada en foros de Internet, cartas a los medios e instituciones y algún remitido anónimo, la obra de Leo Bassi clausurará esta XVII edición de la Muestra el próximo jueves en el escenario santanderino.Desde hace varias semanas las entradas están agotadas. La UC no entró ayer a valorar el comunicado del Obispado y desde diversas fuentes de la institución académica se dejó claro que los contenidos de la veterana muestra escénica no sufrirán ningún cambio.

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