Las salvas a la Virgen del Rocío generan una cascada de denuncias en Almonte

Las sanciones, de 600 euros, comenzaron a llegar en Navidad sin que previamente se hubiese advertido a la población de la imposibilidad de llevar a cabo esta tradición centenaria, algo de lo que sí tenía conocimiento el Ayuntamiento

La indignación va creciendo en Almonte conforme van llegando a las manos de los almonteños denuncias de la Guardia Civil por haber efectuado salvas de escopeta durante las jornadas previas a la Venida y en el día del traslado de la Blanca Paloma a Almonte. El Ayuntamiento, que ha celebrado hoy una Junta Local de Seguridad, ha admitido, en palabras de la alcaldesa, Rocío del Mar Castellano, que existía «una recomendación desde los Cuerpos de Seguridad de que no se permitían las salvas». Sin embargo, algunos de los denunciados se lamentan precisamente de que nadie les hubiera advertido de que no se pudiera desarrollar la tradición y aseguran que, de haberlo sabido, no habrían lanzado las salvas o lo hubieran hecho «con conocimiento de causa». Para ellos, las autoridades no han actuado con claridad y el Ayuntamiento no les ha ofrecido protección alguna.

Las salvas de escopeta constituyen una costumbre centenaria vinculada a la tradición de la Venida. Desde que entra el año en el que se va a producir el traslado de la Virgen, en este caso, desde el momento en el que sonó la última campanada que daba comienzo al año 2019, los almonteños tienen por costumbre lanzar tiros al aire, con cartuchos de fogueo y con un gramaje determinado. Estas salvas se reproducen cada día y se intensifican en las jornadas del Rosario previo a la Venida, la celebración del Rocío Chico y el Traslado.

Los denunciados hasta el momento, que habrán de hacer frente a sanciones de hasta 600 euros si no se acogen a la posibilidad de pagar con anticipación, caso este en el que tendrán que abonar 300 euros, critican el oscurantismo con el que se ha desarrollado este proceso, que ha partido de la Subdelegación del Gobierno de Huelva al considerar que esta actividad entrañaba un riesgo para la seguridad.

En Venidas anteriores, como la de 2013, el Ayuntamiento ha emitido un bando municipal en el que ha formulado un mecanismo mediante el cual establecía el marco en el que se podían lanzar las salvas, asumiendo los riesgos derivados de esta tradición el propio alcalde. Sin embargo, la administración anterior, la presidida por la socialista Rocío Espinosa, que comenzó con los preparativos propios de la Venida, no afrontó este proceso, y tampoco lo hizo el equipo de Gobierno posterior, con Rocío del Mar Castellano como alcaldesa desde junio, a dos meses de que se celebrase la Venida.

Castellano ha advertido que la recomendación de los Cuerpos de Seguridad no era algo «que el Ayuntamiento pueda saltarse» pero que, a raíz de la llegada de las denuncias, se ha introducido este punto en el orden del día de la Junta Local de Seguridad para «poner en valor una tradición que de alguna manera habrá que defender» o encontrar el modo de que «los ciudadanos no salgan perjudicados por llevar a efecto una tradición centenaria».

El otro punto de la Junta Local de Seguridad concernía a la organización de las peregrinaciones extraordinarias de finales de enero, con Pilas y Triana entre las hermandades que vendrán a Almonte y que concitan cada año una gran multitud. A este respecto, la alcaldesa ha señalado que, aunque la Virgen esté en Almonte, se espera que haya mucha afluencia tanto en Almonte como en El Rocío, lo que obliga a incrementar el dispositivo del que se informará en un bando en cuanto esté diseñado.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...