Las autonomías/PP censuran Educación para la Ciudadanía para que los alumnos ignoren que se debe rechazar la homofobia

Mientras California legaliza las bodas homosexuales

Algunos políticos de la derecha y algunos predicadores mediáticos se pasan el día repitiendo que ellos quieren un país en el que sus ciudadanos tengan los mismos derechos y, por tanto -argumentan-, puedan todos ellos hablar el castellano o español sin problemas, ya sea en Cataluña, en Galicia o en Euskadi. Exigen con gran énfasis además que sus hijos puedan -en colegios y universidades- ser educados en la lengua común del Estado allá donde se encuentren.

Aparte de que -en los territorios mencionados- el idioma castellano goza por fortuna de excelente salud y que, por regla general, los conflictos lingüísticos son nimios e irrelevantes, los nuevos apóstoles de la igualdad se quedan impávidos, sin embargo, ante ciertas decisiones unilaterales de los Gobiernos autonómicos peperos. Me estoy refiriendo a los Ejecutivos de La Rioja, Madrid, Castilla y León, Valencia y Murcia.

“¡Cosas veredes!”
Resulta que, en esas regiones, a los niños y a los adolescentes no se les explicará por qué debe ser reprobada y rechazada la homofobia. De hecho, la homosexualidad como tal desaparece de la denostada [por la jerarquía católica ultramontana y por activos sectores populares] Educación para la Ciudadanía, como consecuencia de la censura política ejercida por cada uno de los Gobiernos mencionados. Recuérdese, por otra parte, que el ahora tan centrista Rajoy –“¡cosas veredes!”-, anunció en su campaña electoral que, si él llegaba a la Moncloa, derogaría tal asignatura.

Funesta, la manía de pensar
¿Quiebran los conservadores -respecto a la homosexualidad- su pretendida vocación igualitaria? Es evidente que sí. Cuanto menos se hable de cuestiones pecaminosas a los jóvenes y, más aún, a los niños, mejor que mejor. He aquí, claramente, la confirmación de uno de los principios fundamentales de la rancia derecha española: “Lejos de nosotros la funesta manía de pensar”.

Valores cívicos
No todos los estudiantes de nacionalidad española serán, pues, iguales en relación a la citada asignatura, que está dedicada –¡vade retro, Satanás!- a los valores cívicos. Unos alumnos podrán saber que la fobia contra gays, lesbianas, transexuales, etc. es algo perverso, que se arrastra desde tiempos inmemoriales, que ha destrozado muchas vidas humanas y que debe ser erradicado en función del respeto debido a cualquier opción sexual, salvo aquéllas -naturalmente- que se llevan a cabo mediante la violación y/o la pederastia. Pero otros, no. ¿A eso le llaman -en Génova 13 y en sus medios afines- fomentar la igualdad?

Conviene no olvidarlo
Esta derecha que, conviene no olvidarlo, salió masivamente a la calle -acompañada por altos dignatarios de la Iglesia y por la clerigalla tridentina- para protestar porque el Gobierno Zapatero iba a ampliar los derechos civiles de modo que los homosexuales pudieran contraer matrimonio; esta derecha sigue, cuatro años más tarde, en sus trece. En todas las comunidades regentadas por el PP la homosexualidad sólo cabe abordarla a la chita callando, que es gerundio.

Guardianes de la fe
Dijeron los guardianes de la fe y las esencias que Zapatero era –en el mejor de los supuestos- un demente. Que apenas había otros países que hubieran legalizado las bodas homosexuales. Ahora, el Estado de California en EEUU también ha dado vía libre a este género de matrimonios.

Massachussets
El gobernador de ese Estado es el republicano heterodoxo Arnol Schwarzeneger, casado con una Kennedy, que pertenece al Partido Demócrata. [Algo similar al matrimonio del diputado del PP Lassalle -al que odian los talibanes amotinados- y la diputada del PSC Batet]. La Corte Suprema de California ha autorizado finalmente la propuesta. Antes, el Estado de Massachussets había sido el primero en llevar a cabo esta reforma legal.

Puertas al campo
¿Cuándo se enterarán los reaccionarios de que resulta imposible, por mucho que se opongan ellos, ponerle puertas al campo? ¿Cuándo se enterarán que si el Código Penal ha de aplicarse con el mismo rasero a heterosexuales u homosexuales en el caso de que hayan cometido un delito, el Código Civil ha de aplicarse con idéntico rasero a la hora de casarse unos y otros o unas y otras? ¿Cuándo abandonarán la hipocresía que les caracteriza y asumirán que lo importante es que –homosexuales o heterosexuales- son seres humanos?

Enric Sopena es director de El Plural

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