Laicismo y enseñanza. Enseñanza universitaria

Ponencia VIII Jornada Laicista Sevilla 2012

Irracionalidad religiosa en la universidad

El asunto de la penetración de la religión en los centros universitarios tiene, desde mi punto de vista, dos vertientes con claras conexiones. Por una parte está el conflicto con el aconfesionalismo del Estado (la cuestión laicista), y por otra la del enfrentamiento con la racionalidad y la ciencia (la cuestión estrictamente racional, o escéptica).
Recordemos que la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas mantienen una serie de dogmas que son anticientíficos en dos sentidos. Uno, por su contenido: las creencias en resurrecciones, nacimientos virginales, intervenciones divinas y milagros en general van en contra de lo que hemos aprendido gracias a la ciencia. Tengamos presente que, cuando se admiten los milagros, se están aceptado violaciones de las leyes naturales, sucesos inexplicables (no inexplicados) para la ciencia. Las creencias dogmáticas son anticientíficas en segundo lugar precisamente por su naturaleza dogmática, fuera de la crítica, la duda, y la revisión racional. Una asociación como la Iglesia católica, que no sólo cultiva esas creencias anticientíficas, sino que hace continuo proselitismo de ellas, no debería encontrar acomodo en la institución universitaria, que debería denunciar aquellas actividades contrarias a la ciencia y a la razón. Por eso, la presencia de símbolos, capillas y liturgias de esta u otras religiones atenta directa y gravemente contra el espíritu universitario.
Aunque cada universidad tiene sus particularidades, en lo que sigue pondré ejemplos preferentemente de mi propia universidad, la de Granada, por ser los que mejor conozco e ilustran lo que ocurre en otras.
 
La cuestión laicista

Sin intentar ser exhaustivos, vamos a repasar algunos de los hechos acaecidos recientemente que suponen, en mi opinión, una falta de respeto a la libertad de conciencia de los universitarios, un fraude contra la aconfesionalidad del Estado, y una decepción del papel de la universidad en la sociedad.

Censura por motivos religiosos

En febrero de 2010 la UGR cedió al chantaje de los integristas católicos granadinos y canceló una exposición de fotografías artísticas de Fernando Bayona titulada Circus Christi. Tras varias quejas y manifestaciones de tono intimidante, los responsables de la UGR se apresuraron a hablar con el fotógrafo y comunicaron oficialmente que el autor de la muestra y el vicerrector de Extensión Universitaria, Miguel Gómez Oliver, habían tomado de forma conjunta la decisión de cancelarla, ya que habían recibido amenazas1. (En conversación personal, el fotógrafo no parecía tener tan claro el haber tenido otra opción.) No sólo esto, la UGR aclaró que no había subvencionado la muestra ni a través de becas ni de ninguna otra forma, y lamentó que los sentimientos y las convicciones de un elevado número de personas pudieran haber sido heridos.
En noviembre de 2010, con motivo de una reciente visita del Papa, el Colectivo Miles de Voces, compuesto por estudiantes del Campus Centro de la Universidad de Alcalá de Henares, intentó realizar una exposición en la Facultad de Filosofía y Letras con la finalidad de hacer una crítica a la jerarquía de la Iglesia. La exposición fue censurada.

Cargos universitarios en ceremonias religiosas

En septiembre de 2010 contemplamos, estupefactos e indignados, la presencia institucional del rector de la UGR, Francisco González Lodeiro, en la ceremonia litúrgica de la beatificación de Fray Leopoldo, un acto de fervor religioso multitudinario celebrado en la Base Aérea de Armilla (por cierto, un recinto de las Fuerzas Armadas, público por tanto). Esta beatificación –como todas– conllevó una proclamación radicalmente anticientífica, como es un supuesto milagro realizado por el fraile en cuestión después de muerto.
Además, son numerosas las ocasiones en las que rectores, decanos, etc., acuden como tales a misas, procesiones y romerías auspiciadas a menudo por ellos mismos, como veremos a continuación.

Misas universitarias

A lo largo de cada curso se suceden numerosas convocatorias institucionales, desde los correspondientes Rectorados, Decanatos, Comisiones de Gobierno o Juntas de Facultad, de eucaristías con motivo de la celebración de patrones. En ocasiones hay que esforzarse para comprobar que estas convocatorias no son hojas parroquiales. Ante las quejas anuales de algunos universitarios, esas celebraciones van en retroceso, como ha ocurrido con las misas de apertura del curso académico. En la UGR, por ejemplo, desde el curso 2010-2011 el rector no la incluye entre los actos oficiales de la inauguración del curso, aunque sigue ocurriendo en otras universidades, como las de Oviedo y Salamanca. No hace falta extenderse en que no hay nada que decir aquí contra las misas sin participación institucional, ni contra la presencia en ellas de rectores, decanos… si es a título privado.

Patronos universitarios

La mayoría de los patronos universitarios pertenecen al santoral católico: ‘Vírgenes’ en diversas advocaciones (como La Inmaculada) y santos. Algunos decanos justifican con ese patronazgo la convocatoria de misas. En la Facultad de Ciencias de Granada está madurando una iniciativa para cambiar el patrón confesional (san Alberto Magno) por uno laico (Galileo, Darwin, Einstein…) o por el ya instituido “día de la ciencia”.

Capillas universitarias

Sigue habiendo abundantes símbolos religiosos en los espacios universitarios públicos. En el caso de la UGR no tienen más que ir al Registro General o al Salón de Rectores. Pero no sólo se trata de símbolos religiosos, también hay recintos. Me refiero al asunto de las capillas e iglesias que encontramos en los espacios universitarios públicos, y a los actos celebrados en ellas.
Según un recuento del diario Público2, al menos 21 universidades públicas ofrecen, de manera permanente o puntual, servicios religiosos. De acuerdo con El País3, nueve cuentan con capillas propias, pero según mi recuento no son menos de diecisiete. Sí acierta cuando dice que abundan especialmente en Madrid: según su reportaje, cuatro de los seis campus públicos madrileños cuentan con al menos 21 capillas, y sólo dos de las seis universidades públicas madrileñas (Carlos III y Alcalá) aseguran no mantener templos en sus instalaciones. Sin embargo, la Universidad de Alcalá sí que tiene capilla, la de San Ildefonso. Pero son la Politécnica y la Complutense, con ocho capillas cada una, las que más pueden presumir de mantener la tradición nacionalcatólica.
En Sevilla no podían faltar, desgraciadamente, las capillitas universitarias: cuatro. Hay una, la conocida simplemente como capilla de la Universidad de Sevilla o capilla del rectorado, en la sede de la Universidad. Otra se localiza en la Escuela Superior de Ingenieros. La tercera, en la Facultad de Arquitectura. Y para rematar, la iglesia de la Anunciación en el edificio de la Facultad de Bellas Artes. La Universidad hispalense ofrece al Servicio de Asistencia Religiosa (Sarus)4, integrado en la estructura universitaria, un despacho propio en los pasillos de Filología del edificio principal del Rectorado. Ahí trabaja el capellán universitario. En su página web afirman que se les puede encontrar también en la Escuela Superior de Ingenieros, en Aparejadores, en la Facultad de Ciencias de la Educación y en la capilla universitaria. El Sarus da cobijo a la Hermandad de los Estudiantes, una cofradía con sede en la capilla del rectorado que realiza procesiones de semana santa. La financiación, huelga decirlo, corre a cargo de la Universidad a través de los presupuestos de Extensión Universitaria.
La UB mantiene desde 1998 un acuerdo con el arzobispado que la obliga a mantener un espacio de culto católico en sus instalaciones. Cumple sobradamente: hay una capilla en la Facultad de Económicas y otra en el edificio central, junto al rectorado. En los años sesenta había aulas-capillas en otras facultades, pero se fueron eliminando. En otro campus catalán, el de la Autónoma de Barcelona, lleva 20 años prestándose el Servicio de Asistencia y Formación Religiosa. Existe una sala multifuncional que es utilizada por otras confesiones.
También en otros casos los oratorios tienen un uso compartido. Es el caso de la capilla de La Laguna, ubicada en los servicios centrales. Las universidades Politécnica y Complutense de Madrid disponen de dos centros ecuménicos. Evidentemente, esta multiconfesionalidad no es la solución ni al respeto a la libertad de conciencia de todos los universitarios, ni al respeto a la racionalidad y a la ciencia.
La capilla de la Universidad de Salamanca está situada en el edificio de Escuelas Mayores (el de la famosa rana sobre la calavera en la fachada). Es muy solicitada para celebrar bodas. La Universidad convoca misas con motivo, por ejemplo, del Corpus Christi, y de la apertura de curso. La Universidad de Huelva sostiene el Servicio de Asistencia Religiosa (SARUH), que ofrece misa diaria en la Iglesia Universitaria Santa María Sedes Sapientiæ, en el campus de El Carmen.
También hay capillas en la UNIZAR (en la Facultad de Derecho, donde el decano llama a misa con motivo del patrón San Raimundo de Peñafort), Murcia (la Iglesia de La Merced ha hecho las veces de capilla universitaria), Valencia (en la Facultad de Medicina), Oviedo (en el edificio histórico), Alicante (en la Facultad de Filosofía y Letras) y Navarra (en el edificio de El Sario). En la de Valladolid, la situación de la capilla del Santísimo Cristo de la Luz, en el Palacio de Santa Cruz, con su cofradía, la Hermandad Universitaria del Santo Cristo de la Luz, parece confusa. El rectorado cerró el acceso temporalmente con una mampara, pero no está claro si el cierre será definitivo.
Esta breve revisión está incompleta. Además de alguna posible omisión, me consta que hay capillas universitarias que parecen invisibles, paradójicamente porque se localizan en los territorios de las universidades más abiertos al público no académico: los hospitales universitarios. Por ejemplo, hay una en cada uno de los dos hospitales universitarios de Granada. La del Hospital Virgen de las Nieves es nueva, inaugurada en febrero de 2010. La del Hospital Universitario de San Cecilio está junto al servicio de Oncología. Hay un capellán con cargo al Servicio Andaluz de Salud y acceso a todos los recursos, como si se tratara de personal sanitario; puede aparecer por tu habitación en cualquier momento ofreciéndote sus servicios. También encontramos capillas en los hospitales universitarios de Valladolid, Valencia, Cádiz, Tenerife y Lugo (aquí el lugar de culto es interconfesional), y me temo que haya capilla en todos los hospitales universitarios, pues esta cuestión la tiene bien amarrada la Iglesia católica gracias a los Acuerdos con la Santa Sede de 1979: el Artículo IV del Acuerdo sobre Asuntos Jurídicos establece que

el Estado reconoce y garantiza el ejercicio del derecho a la asistencia religiosa de los ciudadanos internados en establecimientos penitenciarios, hospitales, sanatorios, orfanatos y centros similares, tanto privados como públicos.

Estos Acuerdos se han reforzado mediante convenios. Si el rectorado de la Universidad de Valladolid quiere cerrar definitivamente la capilla antes mencionada, se puede encontrar con el obstáculo del convenio que esta universidad firmó en 1988 con el obispo de Osma-Soria. En él se recoge que el director del Aula de Teología será nombrado por el rector, a propuesta del obispado. Ese director, a su vez, realizará las labores de capellán universitario. Entre sus tareas se encuentran las celebraciones litúrgicas. En el apartado de economía se deja bien claro que los gastos corren a cargo de la universidad, que además facilita una sede-aula. Campus como el de Illes Balears tienen firmados convenios con sus respectivos obispados, aunque no tengan capilla. Hay capellanes sin sedes, como ocurría en la Universidad de Cantabria hasta que el capellán, un funcionario del Personal de Administración y Servicios (PAS), se jubiló. Extremadura dispone de un capellán por cada campus (Badajoz y Cáceres), que son profesores de la Facultad de Educación y ofrecen conferencias y actividades, pero no liturgias, según contaron a El País en el reportaje citado.
También hay casos de capillas sobrevenidas, espacios laicos convertidos temporalmente en templos. En el curso 2010-2011, algunos profesores de la Universidad de Jaén se quejaron de que el obispo les había enviado una invitación a una misa de comienzo de curso oficiada en el salón de grados del edificio Zabaleta.
Además de en Barcelona, hay otros centros en los que las capillas han perdido su uso, como en la Universidad de Córdoba, donde hay dos pero no son templos consagrados. En la UGR debería ocurrir lo mismo con la capilla del Hospital Real, aunque el 10 de junio de 2008 el diario Ideal explicaba que Ayer por la mañana, el patronato del PTS [Parque Tecnológico de la Salud] se reunió en la 'capilla' del Hospital Real para adoptar, previa oración, cuáles van a ser los pasos a seguir en la evolución del Campus.5 Me cuesta creer la noticia, pues el presidente de ese patronato es el rector de la UGR, David Aguilar, y el resto de miembros son personas de elevado estatus en la Administración española, a quienes no imagino en esa piadosa situación.

Es el momento de preguntarse ¿qué dice sobre las capillas el Ministerio de Educación? Según el citado artículo de Público, desde allí les respondieron que es una cuestión que entra dentro de la autonomía universitaria, y declararon desconocer el número de universidades que tienen acuerdos formales de colaboración con los obispados, o cuántas ofrecen servicios religiosos. Desde la Iglesia recibieron una respuesta similar: Eso depende de cada obispado.
    Lo que sí sabemos es que existe, por desgracia, una base legal en los ya mencionados Acuerdos de cooperación. El artículo V del Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales dice que

El Estado garantiza que la Iglesia Católica pueda organizar cursos voluntarios de enseñanza y otras actividades religiosas en los Centros Universitarios públicos, utilizando los locales y medios de los mismos. La Jerarquía eclesiástica se pondrá de acuerdo con las autoridades de los Centros para el adecuado ejercicio de estas actividades en todos sus aspectos.

    ¿Pueden creerse que esto obligue, entre bastantes otras cosas, al mantenimiento de capillas y al ejercicio de actividades religiosas en la universidad pública? Creo que la propia institución, en defensa de su labor y de su autonomía, debería reclamar el fin inmediato de este estupefaciente estado de cosas.

Protestas estudiantiles por las capillas

Mientras tanto, como es lógico en una universidad con cierto aliento crítico, se producen algunas quejas. En 2010 y 2011 fueron noticia diversas protestas estudiantiles por el funcionamiento de capillas universitarias en la Complutense de Madrid y en la UB; posteriormente las protestas se extendieron a Valencia. En Madrid hubo estudiantes detenidos que se podían enfrentar a penas de seis meses a un año de prisión por un delito de profanación de lugar sagrado, según el artículo 524 del Código Penal. No voy a extenderme aquí en los detalles de lo sucedido. Desde los medios eclesiales y de la derecha la gravedad de los altercados se exageró de manera bochornosa. Organizaciones como Europa Laica defienden que alborotar en una iglesia debería suponer el mismo castigo que si se hace en una conferencia. Es decir, una falta, pues atenta claramente contra la igualdad esperable en un estado de derecho el que las posibles ofensas a los sentimientos religiosos tengan un tratamiento especial, mucho más duro que las posibles ofensas a otros tipos de convicciones y creencias.
Hace unos meses se realizó una burla pública de la homeopatía; la realizaron los estudiantes de Medicina de Albacete, apoyados por un profesor, en forma de suicidio colectivo. Que yo sepa no han sido denunciados. ¿Se imaginan qué ocurriría con una parodia semejante de ritos religiosos? Asimismo, mientras que una jornada astrológica provoca fácilmente una fuerte reacción de los científicos, como la acaecida hace poco en Alicante, es raro que alguien recuerde que, aunque no se pone en duda el derecho de cada uno de expresar libremente sus supersticiones y creencias, no corresponde a una universidad el albergar estos eventos. Es más, al hacerlo, daña sus propios intereses.
Merece la pena leer lo que dijo respecto al asunto de las capillas universitarias el escritor Isaac Rosa en su blog de Público: Es una anomalía que en la universidad, que por definición debería ser un espacio de libre pensamiento, de crítica, de controversia, un espacio público potente como pocos, haya un rincón sagrado donde no caben el libre pensamiento, la crítica y la controversia, pues ejercerlos puede llevarte a la cárcel por ofender sentimientos religiosos y profanar lugares de culto. […] Todos los espacios universitarios son respetables, pero ninguno debería ser sagrado. De lo contrario, es la propia universidad la que queda profanada.6

Colegios Mayores
En Granada hay trece Colegios Mayores dependientes de la Universidad, y sólo uno es público; el resto son de la Iglesia. El único público es el Colegio Mayor Isabel la Católica.
Parece claro, pues, algo que considero gravísimo: que desde la Universidad no se respeta la aconfesionalidad del Estado. Y, para colmo, en su modo de respaldar instituciones de carácter dogmático, la universidad no respeta su propio y específico compromiso con la búsqueda del conocimiento, que debe basarse en la duda escéptica, en la verificabilidad y la falsabilidad, en el rigor, en la búsqueda sistemática, en la racionalidad… en una palabra, en la ciencia; y nunca en la aceptación ciega de dogmas que en muchas ocasiones chocan frontalmente con lo que sabemos gracias precisamente al avance científico.

Ataques directos de las religiones a la racionalidad y la ciencia

La celebración de cada misa bajo el amparo de la Universidad es un ataque al papel de ésta en defensa de la racionalidad científica. Recuérdese que en la llamada eucaristía supuestamente tiene lugar un fenómeno físico conocido como transubstanciación, como afirma el Catecismo (#1413): Por la consagración se realiza la transubstanciación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Bajo las especies consagradas del pan y del vino, Cristo mismo, vivo y glorioso, está presente de manera verdadera, real y substancial, con su Cuerpo, su Sangre, su alma y su divinidad (cf Cc. de Trento: DS 1640; 1651). Estamos ante ritos mágicos con presencia de seres ultramundanos. No se consideran estos aspectos por la fuerza de la costumbre. Imagínense que una asociación organizara en los campus actos en los que se entrara en contacto con dioses griegos, elfos o hadas, y que se los comieran de manera ritual.

    En otras ocasiones el choque con la racionalidad científica es más explícito. La conjunción de poder económico e ideológico de las religiones hace que sus incursiones en la Universidad sean muy preocupantes, y no todas proceden de la Iglesia de Roma. Veamos algunos de los ejemplos más notables de los últimos años. Me centraré sobre todo en el caso de la UGR, además de por lo que ya dije, para que sirva de aviso de navegantes: saber lo que viene ocurriendo en Granada puede favorecer el reconocimiento de casos que podrían pasar desapercibidos en otros campus.

Conferencias creacionistas en las universidades españolas

En 2007, en la Universidad de Oviedo, dentro de un ciclo de conferencias de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón, el creacionista Guillermo González (profesor de Astronomía en la Universidad de Iowa) impartió una titulada El Diseño Inteligente, en la que defendió esta visión anticientífica. Este astrónomo publicó en Estados Unidos, con Jay W. Richards, un libro creacionista titulado The Privileged Planet, y pertenece, como Senior Fellow, nada menos que al Discovery Institute, la principal organización impulsora del Diseño Inteligente, de gran poder económico y político.
En 2008 se impartieron varias charlas creacionistas agrupadas bajo el título Lo que Darwin no sabía en varias ciudades españolas (Barcelona, Málaga y Madrid). Se iban a pronunciar hasta en las universidades de León y Vigo, pero las quejas de los científicos, en particular los de la SESBE (Sociedad Española de Biología Evolutiva, con su presidente Manuel Soler a la cabeza) consiguieron detenerlas. Se trataba de un ciclo organizado por una asociación creacionista estadounidense relacionada con el Discovery Institute, Médicos y Cirujanos por la Integridad Científica (PSSI, por su denominación original en inglés), que afirma que hay una conjura mundial de los biólogos “oficiales” para impedir que las teorías contrarias al darwinismo puedan darse a conocer.7

Cursos de carácter confesional en la UGR

En Granada se han impartido, desde 2010, tres ciclos de conferencias o jornadas con el título Temas de actualidad. Han sido promovidos por el Seminario de Estudios John H. Newman8, creado por un grupo de profesores de la UGR y adscrito al Vicerrectorado de Extensión Universitaria. (John Henry Newman fue un cardenal inglés del siglo XIX beatificado en 2010, que dejó dicho: Creo en el diseño porque creo en Dios, no creo en Dios porque vea diseño.) El Seminario no oculta sus objetivos: Queremos fomentar el conocimiento, desarrollo y divulgación del pensamiento cristiano católico en el ámbito de competencia de la Universidad de Granada, como un servicio a la sociedad de nuestro tiempo. Y unas líneas más abajo: queremos mostrar la belleza de nuestra fe a través de diversas actividades. Esos ciclos de conferencias disfrutan de uno a dos créditos de libre configuración, reconocidos por varias facultades, incluida la de Ciencias (disculpen que resalte esto, pero es que me duele especialmente por ser la que más debería defender la ciencia y por ser mi centro de trabajo).
Son unos ciclos de carácter esencialmente apostólico en los que, en ocasiones, se ataca a la ciencia, a sus presupuestos filosóficos, a su metodología y a sus resultados. En los dos primeros ciclos encontramos conferencias con títulos como La jornada mundial de la juventud Madrid 2011, Ateísmo o agnosticismo de Charles Darwin, y El fin de la investigación con embriones. Fragmentos de algunas se pueden ver en youtube. Si, por ejemplo, acceden al fragmento de la titulada John Henry Newman y los laicos9, impartida por Ricardo Aldana –profesor del instituto de Teología Lumen Gentium (ITLG) de Granada– se enterarán de que la evolución explica algo de la existencia humana, pero no todo… tiene que haber algo desde arriba. En El sentido de la sexualidad, Amaya Azcona10  habló de lo malos que son los preservativos, de lo buena que es la abstinencia sexual y, una vez más, de creacionismo: somos creados, repite una y otra vez. La conferencia Evolución: azar y finalidad, impartida en marzo de 2011 por Julio Moreno Dávila, es de las más significativas. Moreno es profesor del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, donde habló hace unos años sobre Experimental Evolutionism, between darwinism and finalism, dentro de un ciclo sobre Evolution and Creation. En la web del Seminario sostienen que El autor, haciendo uso del evolucionismo experimental, construye procesos aleatorios dirigidos inteligentemente y con una finalidad bien precisa. Estos procesos permiten refutar la afirmación de que ‘Todo proceso aleatorio implica la ausencia de una inteligencia directora y de una finalidad en el proceso’. Los argumentos antiteológicos de los evolucionistas son, así, contestados. Podemos escuchar un fragmento de su conferencia en la UGR11, para comprobar su defensa de que, en la evolución hacia el hombre no se excluye la existencia de una inteligencia directriz que tiene una finalidad bien precisa. Ruego que me hagan ver las diferencias –estrategias aparte– entre esta ideología, netamente católica por otra parte, y el diseño inteligente.

Un nutrido grupo de miembros de la UGR se quejaron de forma pública de la falsa ciencia y anticiencia defendidas en estas conferencias; hubo brillantes aportaciones en la prensa de los profesores Manuel Soler y María José Frápolli, así como una carta de denuncia colectiva. Asimismo, se constituyó la Asociación por la defensa de una Universidad pública y laica (UNI Laica)12. A pesar de todo, el seminario ha organizado en este curso 2011-2012 un tercer ciclo de conferencias, y de nuevo la UGR lo ha reconocido concediéndole de uno a dos créditos de libre configuración en la mayoría de las facultades. Una vez más estamos ante conferencias de carácter proselitista y confesional, como la impartida por el corresponsal de ABC en Roma Ángel Gómez Fuentes, El beato Juan Pablo II y los jóvenes.
Pero este curso académico la UGR y el seminario J. H. Newman van a más: éste impartirá además el curso Lectura actual de un clásico: Homero. No suena nada mal, pero veamos quién lo imparte: el P. (sic) Ricardo Aldana Valenzuela, profesor del ITLG de Granada, con quien ya nos hemos encontrado. Será interesante saber algo más de este instituto: Está afiliado a la Facultad de Teología de San Dámaso, de Madrid (de la que es Gran Canciller el Cardenal Antonio María Rouco Varela), y en él se forman los seminaristas de la diócesis de Granada. Fue creado en 2007 por el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, para evitar a los estudiantes las influencias demasiado avanzadas de la Facultad de Teología (propiedad de la Compañía de Jesús). Este arzobispo ha saltado a la prensa de todo el país por algunas de sus declaraciones, como cuando, hablando del aborto, dijo: Pero matar a un niño indefenso, ¡y que lo haga su propia madre! Eso le da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella. En otra ocasión declaró que más peligrosa que Educación para la Ciudadanía es la ciencia para el mundo contemporáneo, y que el culto a la razón ha derivado en los botellones. Pertenece al movimiento Comunión y Liberación; sus miembros son los conocidos en Italia como cielini (cielitos, o cielinos), que a menudo se confunden con los kikos del Camino Neocatecumenal, pero ellos se dirigen preferentemente a las élites, como el Opus Dei. De ahí su afán por introducirse en la Universidad. En definitiva, ¿qué se puede esperar de la lectura actual de Homero en este contexto?
En 2005, antes del nacimiento del Seminario John H. Newman y del ITLG, el arzobispo de Granada ya había dado a luz el Instituto de Filosofía Edith Stein, no adscrito a la UGR, pero que también ha servido para que ésta avale sus creencias disfrazándolas de rigor universitario. Está considerado como la delegación española de la Academia Internacional de Filosofía (IAP) de Liechtenstein. Martínez y el príncipe Nikolaus de Liechtenstein firmaron en Granada el protocolo por el cual el instituto se convertía en sede de este centro de influencia religiosa y económica ultraconservadora13. Pues bien, este instituto también organiza cursos o simposios reconocidos por la UGR. En 2009 se impartieron tres, a cada uno de los cuales se le concedieron entre 1,5 y tres créditos de libre configuración en tres titulaciones.
    No queda ahí la cosa. Otra entidad creada por el arzobispo de Granada es el Centro Cultural Nuevo Inicio, que también ofrece multitud de actividades acogidas –pero sin créditos– por la UGR. En este caso aparecía como colaborador el Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas, pero el actual director del Departamento ha cortado esta relación.
En definitiva, el arzobispo de Granada y profesores universitarios de vocación evangelizadora han conseguido en los últimos años introducir numerosos cursos y conferencias, de carácter a menudo confesional, y con frecuencia contrario a la ciencia, en la Universidad. Han obtenido el reconocimiento académico de ésta, que incluye la concesión de créditos de valor curricular.

Conferencias sobre la sábana santa de Turín en varias universidades

Creíamos que eran cosa del pasado conferencias del estilo de las que impartía el padre Jorge Loring, que llegó a exponer su visión creyente sobre la famosa sábana en la Universidad Autónoma de Madrid y en la Universitat de Barcelona.
Las Primeras jornadas sobre la sábana santa de Turín en la UGR las organizó en febrero de 2010 la delegación andaluza del Centro Español de Sindonología, una asociación cristiana, con la colaboración de la Fundación Escuela y Familia. Se celebraron en el colegio mayor Albayzin, del Opus Dei, y participaron varios profesores universitarios. Se concedieron 1,5 créditos de libre configuración en las facultades de Medicina, Farmacia y Odontología, que también aparecían entre los colaboradores del curso. La sábana se presentó como un reto a la ciencia y siguiendo las pautas acostumbradas de los sindonólogos: la razón al servicio de la fe. Consúltense a este respecto los libros de Félix Ares (La sábana santa ¡vaya timo!) y Juan Eslava Galán (El fraude de la Sábana Santa y las reliquias de Cristo).
La Universidad de Córdoba (UCO) acogió el 1 de abril de 2011 una conferencia del ‘doctor’ Enrique Caro Cruz sobre La Sábana Santa de Turín, presentado por un profesor titular de Pediatría de la UCO. Tuvo lugar en la muy católica Fundación [Monseñor] Miguel Castillejo14. Ya en noviembre de 2008 había acogido todo un congreso sobre el mismo tema. ¿Creen que la UCO siente vergüenza ante las denuncias que se sucedieron?: tres años más tarde ha publicado las actas de aquel congreso, en las que se defiende la autenticidad de esta reliquia y del Santo Sudario de Oviedo.
Bajo el título La Sábana Santa de Turín y el Sudario de Oviedo: los testigos mudos, José Manuel Fernández-Figares, catedrático de Biología Celular de la Universidad de Málaga (UMA), ofreció una conferencia en el Salón de Actos del Campus de la Merced de la Universidad de Huelva (UHU) en marzo de 2010. La conferencia estuvo organizada por el antes mencionado SARUH, en colaboración con el Centro Diocesano de Teología, Pastoral y Espiritualidad, la Archicofradía de la Vera+Cruz y Oración en el Huerto, de Huelva, y el Colegio Mayor San Pablo. En septiembre del mismo año volvió sobre el tema en El Corte Inglés malagueño, en unos Encuentros con la ciencia auspiciados por la UMA y otras instituciones. No es la primera vez que imparte una charla similar en esos encuentros. ¿Hace falta aclarar que este profesor ofrece una visión crédula de la sábana, buen ejemplo de la razón iluminada por la fe?

Otros cursos y conferencias religiosos en la Universidad

Son más los cursos y conferencias en los que se avalan creencias religiosas anticientíficas y a los que la Universidad cede sus instalaciones, aunque no les conceda reconocimiento académico. Veamos sólo unos pocos casos.
La asociación cristiana evangelista internacional International Fellowship Evangelical Student ofreció unas conferencias y coloquios abiertos que tuvieron lugar en la Facultad de Ciencias de la UGR. Una de las conferencias llevaba por título Génesis: ¿otra alternativa? Más creacionismo y anticiencia. Como denunció el ya mencionado Manuel Soler: ¿Cómo se pudo permitir que un grupo evangelista pudiera criticar en las mismas aulas de la Facultad de Ciencias la Teoría Evolutiva, que es la base indiscutible de la Biología que explicamos a los alumnos? Por fortuna, en este caso no hubo reconocimiento oficial en forma de créditos, pues los evangelistas no gozan de tantos privilegios.
Otro ejemplo: El 22 de octubre de 2011 se celebró en el aula magna de la Facultad de Medicina de la UGR una Jornada sobre Afectividad, sexualidad y género, organizada por el Foro de la Familia y diversos centros religiosos de la ciudad, como los colegios del Opus Dei. La Jornada estuvo dirigida por Jokin de Irala, profesor de la Universidad de Navarra y activo defensor de las tesis católicas (abstinencia y fidelidad) en relación con el SIDA. Se opone al uso de los condones porque –además de razones ideológicas, las fundamentales–, solo tienen una eficacia del 80 por ciento. También habló Ignacio García Juliá, Director General del Foro Español de la Familia, de carácter cristiano ultraconservador: se opone a los matrimonios homosexuales, al aborto aun en caso de violación, a los anticonceptivos… Ofrecer estas tesis con marchamo universitario (nada menos que en el aula magna de la Facultad de Medicina) parece una grave irresponsabilidad.
    Si bien los ataques a la aconfesionalidad del Estado suelen provenir, en la Universidad pública española, del catolicismo, se van abriendo otros frentes. Ya se han dado casos, que han pasado casi desapercibidos, de proselitismo de otras confesiones. Ocurrió con el budismo en la UNIZAR, que colaboró, en marzo de 2011, en una charla organizada por el Centro de Estudios de Budismo Tibetano de Zaragoza.
Cuando redacto esto, el escéptico Ismael Pérez ha iniciado una recogida de firmas contra el curso Especialización en aplicaciones terapéuticas del Qi gong, que impartirá la Universidad de Alcalá15. Se trata de un supuesto tratamiento terapéutico que se basa en el Chi (o Qi), un quimérico aliento o energía vital. Siguiendo esta pista, descubrimos que en la UGR el Instituto Confucio ya imparte Cursos de Formación de Técnico en Qigong, donde se explica El arte de la Alquimia Interna. Merece la pena examinar el programa16. Cuando se buscan los contenidos detallados, averiguamos que el curso es una colaboración entre la Universidad y la “escuela superior” en artes marciales Wudao; y que cuesta 1 100 €. De similares características son los Cursos de Formación de Técnico en Taijiquan, solo que aquí se trata de tres años… y 1 100 € cada uno.
La Lista de la vergüenza ya denunció en mayo de 2010 que este Instituto Confucio ofrecía un seminario de fengshui, y ahora señala cómo, siguiendo la moda de las terapias chinas, la Universidad de Santiago de Compostela ofrece en torno a ellas nada menos que un máster (acupuntura y moxibustión, 60 créditos) y tres cursos: acupuntura para el tratamiento del dolor (30), teoría básica de la medicina tradicional china (4) y dietética de la medicina china (3,5). Esperemos que los institutos Confucio de las universidades de León, Valencia, Barcelona (UB y UAB) y Madrid (UAM) no resbalen por la pendiente pseudocientífica.
En la UGR también se ha dado algún caso de apertura al islamismo; ya en 2003 fue la primera de España en celebrar el fin del Ramadán. Hay que estar atentos al posible desembarco del creacionismo islámico. El turco Adnan Oktar se hizo famoso desde 2006 a raíz de la distribución mundial de su lujoso libro Atlas de la Creación, un volumen de unas 800 páginas en el que sostenía que durante millones de años las formas de los organismos vivos no han evolucionado. Se ha distribuido de forma gratuita, en varios idiomas, a profesores, institutos y universidades de distintos países, España incluida.
Hay quien quiere ver estos casos de confesionalismo no católico como un avance. ¿Hace falta explicar que el camino más corto del confesionalismo nacional-católico al aconfesionalismo no pasa, precisamente, por el multiconfesionalismo?

Otros cursos pseudocientíficos en la Universidad

Algunos de los abordajes irracionalistas a la universidad proceden de la llamadas pseudociencias, pero no de todas por igual. Parece que pugnan especialmente las que tienen más intereses económicos en juego, y aquellas en las que la universidad puede, contra lo que cabría esperar, proporcionarles un prestigio que no merecen. Esto importa en los casos en que hay competencia con productos con respaldo científico: aquí el éxito económico depende de manera crucial de la credibilidad de lo que se ofrece aparentando el rigor que a la Universidad se le supone.

Para el curso 2011-12, la Facultad de Psicología de la UGR había concedido 8 créditos a un curso de Especialidad en soluciones sistémicas, en el que se ofrecía una instrucción en la pseudoterapia de constelaciones familiares del alemán Bert Hallinger. Esta aberrante terapia carece de pruebas científicas de eficacia y de soporte teórico admisible, por lo que está considerada como pseudocientífica y eventualmente peligrosa por los psicólogos serios. Está basada en la existencia de un “alma colectiva”, considera la homosexualidad una enfermedad, y asume que la mayoría de los problemas vienen de las mujeres, que desobedecen a sus esposos o no los satisfacen sexualmente. En el remedio intervienen familiares difuntos, que se expresan a través de los participantes en las reuniones. Granada Laica y UNI Laica denunciaron el curso, ARP-SAPC y Círculo Escéptico se hicieron eco, la prensa lo recogió, y el bloquero César Calderón inició una recogida de firmas. En una respuesta ejemplar, el decano de la Facultad de Psicología, Antonio Maldonado, no tardó ni un día en pedir disculpas y anular el reconocimiento de créditos del curso17.

Asignaturas de religión católica en la Universidad

La asignatura de Religión (católica) desapareció de las universidades públicas españolas en 1976 como materia obligatoria. Pero no desapareció de todos los planes de estudios. En las titulaciones de Maestro de Educación Primaria se mantienen asignaturas como la Didáctica de la Religión y El hecho religioso y cristiano (6 créditos cada una).
    ¿Desaparece la religión en el discutido plan Bolonia? No. En la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada y la Facultad de Educación y Humanidades de Melilla se oferta como optativo un módulo de complemento al título para el Grado en Educación Infantil con el nombre de Enseñanza religiosa (12 créditos). Consta de dos materias: Pedagogía y didáctica de la religión en la escuela y Síntesis teológica para Educación Infantil.
En la guía de la titulación se añade la siguiente nota:
La Resolución de 17 de diciembre de 2007, de la Secretaría de Estado de Universidades e investigación, por la que se publica el Acuerdo de Consejo de Ministros del 14 de diciembre de 2007, en el que se establecen las condiciones a las que deberán adecuarse los planes de estudios conducentes a la obtención de títulos que habiliten para el ejercicio de la profesión regulada de Maestro en Educación Infantil, en su Anexo 4.2 dice: «los planes de estudios conducentes a la obtención de los títulos universitarios oficiales que habiliten para el ejercicio de la profesión de Maestro en Educación Infantil, deberán ajustarse a lo dispuesto en el artículo cuarto del Acuerdo de 3 de enero de 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Enseñanzas y Asuntos Culturales».

Para el Grado en Educación Primaria, en la guía de la titulación aparece también la materia religiosa, con esta otra nota: De acuerdo a lo dispuesto en el acuerdo de 3 de enero de 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Enseñanzas y Asuntos culturales, los alumnos podrán cursar la materia ‘Religión, cultura y valores’ de 6 créditos, que se ofertará como materia optativa en la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada, y en las Facultades de Educación y Humanidades de Ceuta y Melilla.
Asignaturas similares se han incluido en otras universidades públicas, tanto en de Educación Infantil como en Educación Primaria. Por ejemplo, en el Grado en Educación Infantil encontramos en Valladolid El mensaje cristiano y en León Religión católica y su pedagogía, I y II. Estas inclusiones se justifican, como hemos visto, en cumplimiento de los acuerdos con el Vaticano que dicen, en su artículo IV: La enseñanza de la doctrina católica y su pedagogía en las Escuelas Universitarias de Formación del Profesorado, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales, tendrá carácter voluntario para los alumnos.
He de llamar la atención sobre los centros privados de la Iglesia católica adscritos a universidades públicas. En Granada tenemos la Escuela de Magisterio La Inmaculada. Una institución así puede tener dos fines. Uno es el negocio: La Inmaculada tiene unas cuentas saneadas, de hecho está en plena construcción un nuevo edificio con un presupuesto –según la prensa local– de más de 15 millones de euros mediante un crédito hipotecario cuyo pago se afrontará con lo que genere la Escuela y ayudas que el arzobispo espera conseguir de algunas instituciones. El otro fin es la formación de maestros transmisores de la ideología católica, adoctrinadores infantiles. Estos centros, mientras se atengan a la legalidad, tienen carta blanca en asuntos clave como la contratación del profesorado. Saltó a la prensa de toda España el caso de un profesor de Educación Física al que se pretendió echar por su poco entusiasmo cristiano. Que la universidad cierre los ojos ante estas prácticas laborales y, sobre todo, que colabore en la expansión del adoctrinamiento religioso me parece, una vez más, reprobable.

La Universidad como oficina de empleo cómplice de discriminación laboral

Recientemente la colaboración entre la Iglesia católica y la Universidad ha dado un paso nuevo: la Agencia de Colocación de la UGR aparece como mediadora solicitando un profesor que, entre otros requisitos, tenga el D.E.I. (Declaración Eclesiástica de Idoneidad, ahora sustituido por el D.E.C.A., Declaración Eclesiástica de Competencia Académica). ¿Para dar clases de religión? No, para docencia en Educación Primaria y E.S.O. de Lengua y Literatura. Es decir, la Universidad como cómplice de una discriminación laboral por motivos religiosos.

LADILLO: “Los estudios de Teología fueron expulsados de la Universidad pública española en 1868.” FIN LADILLO

Doctorado Honoris causa a un teólogo

De esta manera se recogió la noticia en Religión digital y en otros medios católicos: José María Castillo será investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Pública de Granada el próximo 13 de mayo [de 2011], convirtiéndose así en el primer teólogo español en recibir tal galardón en un centro universitario público. Premiar la labor de un teólogo (evidentemente confesional) con la máxima distinción académica no parece la mejor decisión de una universidad pública y, por tanto, aconfesional, pero esta decisión se entiende mejor en relación con el siguiente apartado, que muestra las excelentes relaciones entre el equipo rector actual de la UGR y la Facultad de Teología de Granada.

Creación de una cátedra de Teología

He dejado para el final el episodio tal vez más inicuo en esta insólita relación, en pleno siglo XXI, entre la Universidad pública y la Iglesia católica.
    El 7 de noviembre de 2011 tuvo lugar el solemne acto de presentación pública de la Cátedra de Teología de la UGR, presidido por su rector, Francisco González Lodeiro. En el Acuerdo de creación de la Cátedra se detalla que El Director/a de la Cátedra será un profesor/a de la Facultad de Teología o de la UGR. Su nombramiento corresponde al Rector/a de la UGR, a propuesta del Rector/a de la Facultad de Teología. El primer director de la Cátedra es el padre Ildefonso Camacho Laraña, jesuita y rector de la Facultad de Teología. El Acuerdo señala asimismo que se desarrollarán actividades investigadoras, y la docencia tratará los temas vitales de la existencia humana, a la luz del mensaje cristiano. En el mismo documento se alude a aquellas otras universidades para concluir que La presente propuesta situaría a la UGR en esta misma dinámica de restablecimiento del diálogo entre la teología y las demás ciencias. Me gustaría saber qué ciencia es esta que tiene pendiente demostrar la mera existencia de su principal objeto de estudio (Dios), que defiende unas creencias anticientíficas (milagros, intervenciones divinas en la evolución), y cuyas publicaciones no aparecen en las listas de revistas científicas. En una entrevista radiofónica, el director de la Cátedra se jactaba de que el rector de la Universidad no puede nombrar por propia iniciativa, sino que siempre tiene que contar con el acuerdo del rector de la Facultad de Teología. Y añadía que una Cátedra netamente cristiana no la hay en España desde el siglo XIX. (Los estudios de Teología fueron expulsados de la universidad pública española en 1868.) El 6 de diciembre, el reputado teólogo católico José M. Castillo, reciente doctor honoris causa por la UGR, escribía que una Cátedra dirigida por la Facultad de Teología sería confesional-católica, lo que no cabría en la universidad pública.
En la Edad Media la Teología era la disciplina dominante en las universidades. Cuánto costó que éstas se desembarazaran de ella para abrir paso a la racionalidad y a la ciencia. Esta Cátedra significa un retroceso histórico. Por ello, UNI Laica, apoyada por las asociaciones de escépticos, mantiene una recogida de firmas dentro de una campaña que busca la anulación de la Cátedra18. Uno de los firmantes es Mario Bunge, que incluye un mensaje en el que afirma que las teologías no pertenecen a la esfera pública por ser dogmas exentos de las exigencias de comprobación y argumentación racional. Sabemos, pues lo proclama el director de la cátedra de Teología, que ésta no es más que un paso hacia la plena adscripción de la Facultad de Teología a la universidad pública, y es de temer que se estén preparando estrategias semejantes en otras universidades. En la UCO, por ejemplo, ya se ha programado para 2012 un curso de Teología natural organizado por el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez, de la diócesis cordobesa y afiliado a la Facultad de Teología San Dámaso de Madrid.

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Juan Antonio Aguilera Mochón es profesor de la Universidad de Granada y miembro de Granada Laica y UNI Laica.

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