La Xunta respalda al colegio que sanciona a una niña por usar velo

La comunidad musulmana de Arteixo recurrirá la norma en los tribunales

La niña española de origen marroquí de 11 años sancionada por llevar en el aula el velo islámico sigue asistiendo a clases en su colegio público de Arteixo (A Coruña), donde cursa 6º de Primaria, mientras sube de tono la polémica, ahora también política, por este primer caso en Galicia. El Gobierno regional defiende la autonomía de cada centro para establecer su reglamento interno, por tanto, respalda la prohibición en esta escuela de llevar en el aula cualquier prenda que cubra la cabeza. Arteixo tiene casi 30.000 habitantes de los que un 6% son inmigrantes.

La alcaldesa, la socialista Pilar Souto, intentó en vano mediar entre los padres de la niña y el centro escolar. Reprocha al centro que adopte una norma que rompe una convivencia hasta ahora sin problemas con la comunidad musulmana, instalada desde hace 40 años en el municipio.

La regidora, que no logró que se le pusiese al teléfono el director del colegio, envío ayer una carta al consejero de Educación, Jesús Vázquez (PP), para pedirle que "tome cartas en el asunto" y establezca "una única norma, de obligado cumplimiento en todos los centros educativos" públicos. "Se evitaría así que cada centro regule de forma autónoma esta cuestión, con consecuencias en la convivencia entre culturas, se impediría la creación de guetos y se garantizarían los principios básicos de igualdad y libertad de culto, y de derecho a la educación pública de todos los ciudadanos", abunda Souto en su misiva.

Pero el responsable de Educación, por la tarde, en un acorralado debate en el Parlamento sobre su proyecto de ley de convivencia en los centros escolares, acusó a la alcaldesa de "boicotear la decisión del claustro y el consejo escolar" de esa escuela, de no respetar su autonomía y pretender que revoque su reglamento interno sobre la indumentaria en clase. "¿Consejo escolar sí o no?", espetó el consejero, y acusó a los socialistas de hacer caso a ese órgano "solo cuando les conviene".

El director del colegio, José Luis Fernández Pardo, defendió con ahínco la decisión de prohibir en clase, "pero no en el recreo", llevar la cabeza cubierta. "No es un tema religioso, ni de racismo, simplemente de igualdad", arguyó al quejarse de que la menor pasara a usar de forma habitual el pañuelo que cubre sus cabellos. Tanto Fernández como la pequeña formaban parte del colegio que está enfrente hasta que se abrió este nuevo centro el pasado septiembre. La niña sigue yendo a clases con pañuelo y la sanción leve impuesta el pasado 1 de febrero le impide asistir a actividades complementarias o extraescolares. De reiterarse las sanciones, podría ser expulsada de tres días a un mes. Para el director, "hay intereses creados" y políticos detrás de esta polémica. Para la Asociación de Inmigrantes de Arteixo, de mayoría musulmana, también.

Mientras los padres de la pequeña tratan de cambiar de colegio a la niña para no interrumpir su escolaridad, la asociación ha iniciado gestiones con un abogado para recurrir en los tribunales. La comunidad musulmana pretende que se rectifique. Varios de sus miembros se plantea retirar del centro a todos sus hijos.

Contradicciones

Madrid. Un instituto público de Pozuelo (Madrid) expulsó el pasado abril a la alumna Najwa Malha, española y musulmana de 16 años, por llevar hiyab. Tuvo que cambiar de centro, ya que el Gobierno regional se atuvo, sin intervenir, a la decisión del centro.

Cataluña. En 2007, un colegio de Girona negó a la a niña musulmana Shaima Saidani, que entonces tenía ocho años, la posibilidad de vestir el hiyab en clase. La Generalitat de Cataluña instó al colegio a permitir a Shaima usar el pañuelo.

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