«La visita del Papa se quedará en humo y fuegos de artificio»

El teólogo Juan José Tamayo criticó el carácter de «espectáculo» que tomará la Jornada Mundial de la Juventud

El director de la Cátedra de Teología y Ciencias de la Religión 'Ignacio Ellacuría' de la Universidad Carlos III de Madrid, Juan José Tamayo, aseguró ayer en la UIMP que la visita de Benedicto XVI a España con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud «se quedará en humo y fuegos de artificio» a causa de la «falta de sintonía entre las inquietudes de los jóvenes españoles y el mensaje del Papa».
Para Tamayo, que participa durante esta semana en el curso 'Transformación de la teología en la situación actual: pluralismo religioso y laicidad', organizado por la Escuela de Teología 'Karl Rahner- Hans U Balthasar', el discurso de Benedicto XVI será una muestra del «catolicismo represivo, espiritualista, que no espiritual», que no satisface a los jóvenes españoles, quienes esperan escuchar un «mensaje de optimismo sobre el paro, por ejemplo, u otros problemas». Según explicó, «sólo a un 3% de los jóvenes en este país les importa algo la Iglesia Católica: está aumentando la increencia».
La visita del Papa podría tener un objetivo «específicamente pastoral», pero, a juicio de Tamayo, este fin se diluye cuando desde la organización se cuenta con 50 millones de euros aportados por una fundación y se movilizan las tres administraciones de Madrid: la local, regional y estatal. «El catolicismo oficial está vacío de componente espiritual y religioso», afirmó el teólogo. «Se ha puesto el acento en el número de participantes en la Jornada Mundial de la Juventud, muy en la línea del catolicismo de masas del que han hecho gala Juan Pablo II y Benedicto XVI y que, en España, está vinculado con el Nacional Catolicismo. En el Vaticano se entiende el catolicismo como un teatro, un espectáculo».
Asimismo, Tamayo, consideró «injusto históricamente vincular fundamentalismo con Islam. De esta manera, se demoniza a 1.300 millones de musulmanes de todo el mundo y a una cultura que ha aportado mucho a la historia del pensamiento. No puede hablarse de terrorismo islámico, al igual que no se puede hablar de terrorismo cristiano».
El profesor de la Universidad Carlos III afirmó que «en el imaginario de Occidente se necesita tener una visión negativa del Islam. Se trata de un estereotipo construido para defenderse de otra religión, acusándola de fundamentalista y oponer una visión del Cristianismo como fe más acorde con los valores democráticos. Lo que revela una auténtica patología del pensamiento de nuestro países». Sin embargo, el fundamentalismo se encuentra, en palabras de Tamayo, en el Islam, el Cristianismo y el Judaísmo, sin que ninguno esté libre de su influencia. Este hecho «sirve de base para el irracionalismo y puede desembocar en el terrorismo».
Cristianismo y laicidad
Tamayo pronunciará hoy en la UIMP una conferencia con el título: '¿Es el Cristianismo una religión laica?'. El teólogo apuntó que utilizará la dialéctica hegeliana para responder a esta pregunta. Así, mientras la tesis sería la crítica al laicismo que defiende la jerarquía católica y la antítesis, la opinión según la cual la religión cristiana es laica desde el momento que separa los ámbitos de la política y la fe, la antítesis significaría apostar por un marco político y jurídico que garantice la paz y la convivencia entre las religiones.
El pensador estuvo acompañado por el director del curso, Juan Masiá, jesuita y profesor de ética en la Universidad de Sophia en Tokio, quien afirmó que «la laicidad no es laicismo» y ha destacado la «normalidad» con la que se vive esta situación en su universidad.
Masiá, expedientado por la Iglesia por algunas de sus posturas opinó que las creencias y la fe deben reinterpretarse «en el contexto del pluralismo actual». Además, comparó la fe con un árbol, al que debe darse riego y abono a través de la mística, y podarlo con el pensamiento crítico.
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