La Santa Sede suspende en transparencia financiera

El informe del comité Moneyval, que ha evaluado el cumplimiento de 49 recomendaciones contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, es demoledor: el Vaticano incumple total o parcialmente más de la mitad

El Vaticano incumple total o parcialmente el 51% de las 45 recomendaciones (en total son 49, aunque cuatro no se pueden aplicar en este caso) del comité Moneyval -organismo del Consejo de Europa- en la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo según el informe publicado este miércoles por dicha entidad.

El texto, que analiza el grado de transparencia de la Santa Sede y del Estado del Vaticano, valora los avances legislativos dados en el último año en términos de control financiero (el Vaticano solicitó la evaluación de Moneyval en abril de 2011), aunque arroja muchas dudas sobre su aplicación efectiva y revela importantes problemas de transparencia.

"Las autoridades de la Santa Sede y el Estado del Vaticano han recorrido un largo camino en un corto periodo de tiempo […] Pero aún hay problemas muy importantes que necesitan ser afrontados para demostrar que se ha puesto en práctica un régimen completo" sobre la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, dice Moneyval en el informe.

Por ejemplo, dice el texto, "el blanqueo de dinero ha sido totalmente criminalizado de acuerdo con las normas de la Fuerza de Acción Financiera (FATF) aunque aún está por demostrar su efectividad ya que no ha habido ninguna investigación, proceso o detención por lavado de dinero […] Las autoridades tienen el suficiente poder para congelar, secuestrar y confiscar fondos asociados con el terrorismo o la financiación del terrorismo […] Sin embargo no se han puesto aún en practica".

Operaciones inusuales

En lo relativo a las 45 recomendaciones analizadas, la primera de las que el Vaticano solo cumpliría de manera parcial tiene que ver con las comprobaciones sobre el origen de determinadas transacciones financieras.

Moneyval cree que el Vaticano no investiga lo suficiente el origen o las personas detrás de determinadas transacciones

Por ejemplo, Moneyval nombra aspectos como las verificaciones sobre las personas o intermediarios que realizan una determinada operación, la verificación de su "estatus legal" y el "escrutinio" de las transacciones realizadas.

Otra recomendación relevante sobre la que el Vaticano no cumple todos los estándares tiene que ver con el control de "operaciones poco usuales".

Aquí, Moneyval resalta el hecho de que las autoridades vaticanas no estén "examinado lo máximo posible el fondo y el objetivo de importantes transacciones complejas y poco comunes, de transacciones con un patrón inusual", o al mismo tiempo no estén registrando informaciones importantes y poniéndolas "a disposición de las autoridades y auditores durante al menos cinco años".

Transacciones sospechosas

El Vaticano también deja que desear en lo relativo a la información que proporciona sobre "transacciones sospechosas", tema en el que Moneyval muestra "preocupación por su efectividad".

La legislación vaticana no obliga a investigar fondos que puedan estar relacionados con el terrorismoEl comité subraya que la obligación de informar sobre determinadas operaciones se limita a las "transacciones" y no a los "fondos". Moneyval muestra especial atención a esto ya que eso implica la no obligatoriedad de "denunciar los fondos sospechosos de estar conectados, relacionados o que puedan ser utilizados para terrorismo, atentados o por organizaciones terroristas".

Asimismo, el documento habla de la "debilidad" del sistema legal del Vaticano para realizar "un seguimiento especial de las relaciones de negocios y transacciones con personas de o en países que no hacen lo suficiente por aplicar las normas" de la FATF. Moneyval también marca como recomendación no respetada que ni el Vaticano ni la Santa Sede hayan "valorado la posibilidad de implementar un sistema […] en el que se dé cuenta a una agencia central nacional a través de una base de datos computerizada de todas las transacciones que sobrepasen un límite fijo".

Supervisor financiero y sanciones

En lo que se refiere a las normas de control del IOR, Moneyval habla de la "falta de claridad en el rol, responsabilidad autoridad e independencia de la Autoridad de Inteligencia Financiera (FIA) como supervisor";  y de que "ni los directores ni los directivos del IOR […] sean evaluados específicamente teniendo en cuenta los criterios de limpieza de la FIA".

El comité del Consejo de Europa presta mucha atención a las recomendaciones contra los delitos financieros, cosa que, según el documento, el Vaticano no cumple ni por asomo ya que  "no hay sanciones específicas para directivos" bancarios y porque la legislación no incluye "sanciones específicas y suficientemente disuasorias". Y si no se imponen sanciones, tampoco parece existir la voluntad por investigar los posibles delitos.

Para Moneyval, las autoridades competentes del Vaticano no tienen -o no demuestran- suficientes poderes para llevar a cabo redadas, inspecciones sorpresa oinvestigaciones sobre determinadas operaciones, empresas o instituciones. Asimismo,el documento resalta la falta de entrenamiento y competencia de la Gendarmería.

El documento confirma las informaciones publicadas por el diario italiano Il Fatto Quotidiano, que el pasado mes de junio adelantó que la Santa Sede incumplía al menos la mitad de las directivas analizadas por Moneyval.

El informe pone especialmente en entredicho al Instituto para las Obras Religiosas (IOR o banco de Vaticano). La entidad lleva más de un año bajo sospecha después de que su expresidente, Ettore Gotti Tedeschi, esté siendo investigado por un presunto delito de blanqueo de 23 millones de euros.

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