La religión asoma en Europa

Los expertos coinciden en señalar que el factor religioso ha jugado un papel decisivo en las elecciones norteamericanas y que George Bush, además de dirigente político, es también un líder religioso.

Es impensable que una situación parecida pueda producirse en Europa, ni ahora, ni en el horizonte temporal sobre el que pueden hacerse previsiones. Sin embargo, las distancias se pueden ir acortando. El FRANKFURTER ALLGEMEINE ZEITUNG explica que uno de los diplomáticos alemanes encargados de mejorar las relaciones con Washington cuenta con que su intensa fe religiosa le ayude en la tarea. Y en Italia, en donde la sombra del Vaticano siempre ha sido más larga que en otras partes, están ocurriendo cosas en esa dirección.

Lo primero fue el papelón que Rocco Buttiglione hizo en Bruselas, actuando, según se ha escrito, en nombre de la Santa Sede. Luego Silvio Berlusconi se las vio y se las deseó para conseguir que Buttiglione aceptara ser relevado como candidato italiano al Gabinete europeo. Ahora, un tercer capítulo ha confirmado que el asunto no estaba cerrado: el martes, el presupuesto presentado por el Gobierno de Berlusconi fue rechazado por el Parlamento, gracias a que algunos diputados de la mayoría, y, sobre todo, del partido democristiano del que el dolido Buttiglione es dirigente destacado, no estaban presentes en la votación.

Más allá de la significación de ese hecho concreto, y de mencionar las tensiones entre la jerarquía católica y el Gobierno en España, Pietro Scoppola ha escrito lo siguiente en LA REPUBBLICA: "Es claramente visible la iniciativa de algunos destacados laicos, con inevitable resonancia en el mundo católico, tendente a utilizar el cristianismo, el catolicismo y la Iglesia en el terreno político como elemento de identidad frente a la amenaza del terrorismo que se inspira en el fundamentalismo islámico … Los fundamentalismos o las utilizaciones instrumentales de las religiones pueden ser motivo de conflicto".

Lo que está ocurriendo en Holanda –el asesinato del cineasta Theo van Gogh a manos de un islamista y la violencia antimusulmana que se desató el día de su entierro– también tienen algo que ver con lo anterior. El asunto ha tenido bastante eco en la prensa europea —"Holanda no ha de traicionar su tradición liberal", titula THE INDEPENDENT su preocupado editorial al respecto– y también en la norteamericana. Esto es lo que dice LE MONDE: "Holanda se creía al abrigo de una nueva crisis tras el fracaso electoral de los seguidores de Pim Fortuyn, el tribuno populista asesinado en el 2002 … Pero la conjugación del 'efecto Pim Fortuyn' y el del 11 de septiembre han creado un cóctel explosivo que los dirigentes políticos han subestimado completamente creyendo que del 'laboratorio' holandés también saldría la sociedad multicultural del mañana. … Los gobernantes no han adecuado sus actos y sus discursos a la realidad de una parte de su opinión que pone en cuestión la integración de los extranjeros, mientras que una parte de la comunidad musulmana responde que no encuentra su sitio en esa sociedad. Aprovechándose de esa coyuntura, los predicadores fundamentalistas han reclutado a jóvenes, entre ellos al asesino de Theo van Gogh".



Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...