La reforma de Gallardón distancia a España de Europa en cuanto al aborto

De los países de la UE, sólo Polonia, Chipre, Reino Unido y Finlandia tienen un sistema de supuestos, si bien las mujeres pueden aducir razones socioeconómicas para abortar Malta es el único país europeo en el que la interrupción del

La pretensión del Gobierno de que el aborto deje de ser un derecho en las primeras 14 semanas de gestación y de que la mujer que quiera interrumpir su embarazo lo tenga que hacer acogiéndose a un supuesto de peligro físico o psicológico, de violación o de malformación del feto, aleja a España de la legislación de la mayoría de los países de la UE en esta materia. De los países europeos, según un informe de ONU Mujeres titulado El Progreso de las Mujeres en el Mundo [PDF, aquí], sólo en Malta la interrupción del embarazo no está permitida en ningún caso y es un delito penado con cárcel. Chile, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana comparten legislaciones tan estrictas. 

En otros como Irlanda o Polonia, por ejemplo, abortar no es ilegal aunque sí está muy restringido y sólo se permite cuando seguir adelante pone en riesgo la vida de la mujer. Es decir, no es un considerado un derecho de la mujer y está supeditado a la prescripción médica. En un fallo de diciembre de 2010, el Tribunal  Europeo de Derechos Humanos determinó que el Gobierno irlandés debía autorizar la interrupción voluntaria del embarazo cuando la vida de la madre estuviera en peligro. A pesar de que este derecho está garantizado en la  Constitución, los profesionales se enfrentan a sanciones penales si posteriormente no pueden demostrar que existía ese riesgo.

En la práctica, según recoge el documento de ONU Mujeres, esto significa que cada año miles de mujeres vean denegado su derecho a un aborto legal en ese país. En Polonia la práctica está despenalizada salvo en los supuestos "por motivos económicos o sociales" y "a petición de la interesada".

Otros países en los que las mujeres están obligadas a poner excusas para abortar son Chipre, Reino Unido y Finlandia, aunque pueden ampararse en razones socioeconómicas para poner fin a sus embarazos lo que, en la práctica, permite el plazo de aborto libre. En Finlandia, por ejemplo, las mujeres pueden abortar hasta la semana 12 si existe riesgo físico o psíquico para la madre, si el feto presenta graves malformaciones o si la gestante alega razones socioeconómicas. También está permitido si la mujer es menor de 17 años o mayor de 40 o si ya tiene cuatro hijos. Además, en este país el Estado corre con la gran parte de los gastos de la intervención. 

En Reino Unido, el aborto se puede practicar en las primeras 24 semanas de gestación para salvar la vida de la madre, proteger su salud física o mental, en caso de anomalías fetales o por motivos socioeconómicos. En realidad, en este país la interrupción está ampliamente permitida gracias a una amplia interpretación de la Ley del Aborto de 1967, que permite la interrupción del embarazo si existen los citados supuestos o es autorizado por dos médicos. En Chipre no hay límite de tiempo para abortar.

Allí, además de los supuestos de violación, malformación del feto y riesgo para la salud de la madre, existe opción de abortar si llevar a término el embarazo puede “perjudicar socialmente a la mujer o a su familia”. La paciente necesita el dictamen de dos médicos para aprobar la intervención.

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