La reforma constitucional en Cuba mantiene el carácter laico del Estado y ratifica la libertad religiosa, pero también el partido único y no el pluralismo político

Se mantiene el carácter laico del Estado y se ratifica la libertad religiosa, un asunto que durante décadas ha sido fuente de críticas de disidentes y organizaciones extranjeras que acusan al Gobierno cubano de reprimir el derecho de culto.

La nueva Constitución cubana, cuyo texto ha comenzado a debatirse este sábado en el Parlamento, incorpora las reformas económicas de Raúl Castro en la última década en favor de un socialismo sostenible con propiedad privada, abre las puertas al matrimonio homosexual y elimina el término comunismo, entre otras propuestas.

Los más de 600 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular (es un Parlamento unicameral) se citan desde este sábado hasta el lunes en La Habana para pulir los 224 artículos divididos en 11 títulos, 24 capítulos y 16 secciones de la nueva Carta Magna. Los diputados aprobarán previsiblemente el lunes el anteproyecto, aunque aún deberá someterse a una consulta popular y por último a un referendo en el que los ciudadanos autoricen la puesta en vigor de la nueva Constitución cubana.

El anteproyecto sometido a debate modifica 113 artículos, añade 87 y elimina 11 respecto a la actual Constitución de 1976, para adaptar el nuevo texto a la realidad económica, política y social de Cuba y la comunidad internacional, explicó el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, en un discurso retransmitido por la televisión estatal cubana.

«Socialismo», en lugar de «avance hacia la sociedad comunista»

En el ámbito económico, la nueva propuesta constitucional menciona solo el «socialismo» como política de Estado, en contraste con el texto vigente, que en su artículo 5 consigna el «avance hacia la sociedad comunista».

Además, el artículo 21 de la próxima Constitución reconoce «otras formas de propiedad como la cooperativa, la propiedad mixta y la propiedad privada», lo que también supone un importante cambio respecto al documento de 1976, que solo reconoce la propiedad estatal y la cooperativa agropecuaria.

En el área política, la nueva Constitución mantiene el «carácter socialista del sistema político y social» bajo el mando del Partido Comunista de Cuba (único legal) como «fuerza dirigente superior».

Matrimonio, como «unión entre dos personas»

En el ámbito social destaca la redefinición del matrimonio como la «unión entre dos personas», lo que abriría la puerta a la legalización de la unión igualitaria, uno de los principales reclamos del colectivo LGTBI en el país caribeño.

También se mantiene el carácter laico del Estado y se ratifica la libertad religiosa, un asunto que durante décadas ha sido fuente de críticas de disidentes y organizaciones extranjeras que acusan al Gobierno cubano de reprimir el derecho de culto.

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