La Policía cancela una misa en la azotea de una iglesia en el barrio de Triana en Sevilla

El sacerdote de los paúles y varios miembros de la comunidad, dos de ellos a la guitarra, celebraban la eucaristía con altavoces para llegar a los bloques más cercanos

La Policía Local ha interrumpido en la mañana de este Domingo de Ramos una misa que oficiaba en una azotea el sacerdote de la iglesia de los paúles en la calle Pagés del Corro. A la misma habían asistido varios miembros de la comunidad, improvisando un altar y atril y había hasta dos de ellos tocando la guitarra y entonando canciones.

Los hechos han ocurrido pasado el mediodía cuando el sacerdote, vestido para la liturgia, ha dado inicio a la misa desde la terraza de la propia parroquia, junto a varios religiosos, que habían conectado un altavoz para que llegara a los bloques de vivienda más cercanos. En la improvisada misa había dos sacerdotes tocando la guitarra y entonando canciones de liturgia así como otros portando plantas como si fueran palmas de olivo propias de un Domingo de Ramos más.

Alertados por el sonido, varios residentes han avisado a los agentes al entender que se estaban incumpliendo las normas de confinamiento. Ha sido a mitad de la celebración cuando se han presentado frente al templo tres patrullas de Policía Local, a las que se han sumado otras tantas de la Policía Nacional, que desde que se decretó el estado de alarma velan por el cumplimiento de la norma en la ciudad.

Según han explicado fuentes municipales, la Policía Local ha actuado a requerimiento de varios vecinos que habían llamado para denunciar lo ocurrido y que, al parecer, aseguraban que había entre diez y quince personas congregadas en la azotea, algunos de los cuales no eran ni siquiera vecinos del bloque. Cuando llegó la Policía había al menos ocho personas en la azotea pero, según las fuentes municipales antes eran más.

Se ha actuado, según fuentes municipales porque, tras el decreto de estado de alarma, están prohibidas las concentraciones en las azoteas. Además, segun han recordado fuentes municipales, la celebración de la eucaristía en la azotea contraviene incluso las normas dictadas por el propio Arzobispado tras el estado de alarma.

Los agentes han subido hasta la azotea de la iglesia y han obligado a los presentes a disolver la misa en medio de un fuerte abucheo de los vecinos del bloque colindante, que habían salido a sus balcones para pedir que respetaran el rito. Algunos han mostrado sus quejas con una sonora cacerolada e incluso han insultado a los agentes municipales. «Se ha formado una buena», ha explicado uno de los testigos de lo ocurrido.

Fuentes de la comunidad de sacerdotes de los paúles han insistido en que eran únicamente ocho y que todos ellos eran miembros de la Congregación de la Misión que viven en la casa y que estaban en su propia azotea. Según las mismas fuentes, cada uno de ellos ha recibido una sanción en la que se les informaba de que eran amonestados «por estar en la azotea de dicho edificio celebrando una misa junto a ocho personas más». Desde la citada congregación han asegurado también que los policías que les han sancionado «tampoco llevaban mascarillas».

Abucheos

«Lo sentimos pero acaba de llegar la Policía y tenemos que interrumpir la eucaristía», dijo el sacerdote cuando llegaron los agentes de Policía antes de disolver la improvisada misa en medio de los gritos de los vecinos que han apoyado al sacerdote y pitado a la Policía.

«Queremos misa», han gritado los vecinos mientras abucheaban a los agentes en una protesta que se ha escuchado en toda la zona. Los residentes han relatado a ABC que el sacerdote ha salido portando en la mano los impresos de las denuncias mientras los vecinos han contestado a los agentes con una cacerolada de protesta.

El incidente ha provocado un grave altercado en el entorno, al enfrentarse desde los balcones vecinos que han apoyado la iniciativa del párroco y los que han defendido el cumplimiento estricto de las normas de confinamiento.

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