Asóciate
Participa

¿Quieres participar?

Estas son algunas maneras para colaborar con el movimiento laicista:

  1. Difundiendo nuestras campañas.
  2. Asociándote a Europa Laica.
  3. Compartiendo contenido relevante.
  4. Formando parte de la red de observadores.
  5. Colaborando económicamente.

La ordenación del primer obispo gay en EE UU reabre la amenaza de cisma entre los anglicanos

Numerosos prelados han comenzado a organizar sus diócesis de espaldas a la jerarquía

«Los caminos de la fe, como saben, son un negocio arriesgado». Con estas palabras, el reverendo Gene Robinson recibía el domingo su ordenación episcopal, que le convertía en el primer obispo homosexual episcopaliano. Lo cuenta Rafael Cañas en La Razón.

Y es que, para el nuevo prelado estadounidense, «Dios siempre nos llama a salir de nuestras zonas de comodidad», ya que «el reto de todo ser humano es ampliar sus niveles de tolerancia». Pero estas palabras probablemente no sean suficientes para capear el temporal que amenaza a la Iglesia episcopaliana. La sombra de la división se cierne sobre ella.

El obispo homosexual Gene Robinson, cuya designación desató una gran polémica dentro de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos hace siete meses, ha tomado oficialmente las riendas de la diócesis del estado de Nuevo Hampshire, en el este del país.

Consciente de la polémica, Robinson, el primer obispo homosexual en EE UU, dijo durante su ceremonia de investidura el domingo que «los caminos de la fe, como saben, son un negocio arriesgado» y que «el reto de todo ser humano es ampliar sus niveles de tolerancia». Robinson añadió, además, más leña al fuego al asegurar hace unos días: «Hay que ser claros: siempre hemos tenido obispos gays; lo que yo hago es ser sincero sobre ello».

Campanas por el obispo gay

Más de 700 feligreses acudieron a la iglesia de Concord para recibir a su nuevo líder, entre vítores, aplausos y el tañido de las campanas. Robinson sustituye formalmente al obispo Douglas Theuner, que se jubiló el domingo durante el mismo acto.

La confirmación de Robinson en agosto de 2003 como primer obispo homosexual en la historia de la Iglesia suscitó gran malestar dentro de la comunión episcopal de EE UU y de la iglesia anglicana, confesión de la que dependen los episcopalianos, porque sus detractores consideran que la homosexualidad viola los reglamentos de la Biblia. La decisión de agosto fue combatida por un grupo de obispos de la Iglesia anglicana, que organizan en la actualidad una red alternativa de diócesis y parroquias que se oponen al estilo de vida de Robinson. Según los detractores del nuevo obispo, la ordenación de un sacerdote que se ha declarado homosexual como obispo de Nuevo Hampshire daría luz verde al nombramiento de curas gays en todos los niveles jerárquicos de la Iglesia. Robinson, de 56 años, divorciado y padre de dos niñas, vive desde hace 15 años con su compañero, Mark Andrew, quien participó en la ceremonia.

Total
0
Shares
Artículos relacionados
Total
0
Share